Transición energética

La minería cambia de paradigma: el desafío ya no es encontrar minerales, sino hacerlos competitivos

Un informe de Aggreko sostiene que la próxima etapa del desarrollo minero regional dependerá menos de la disponibilidad de recursos y más de la capacidad de garantizar energía confiable, logística eficiente y marcos regulatorios estables. 

La minería cambia de paradigma: el desafío ya no es encontrar minerales, sino hacerlos competitivos
Para Aggreko, el liderazgo no dependerá únicamente de quién concentre las mayores reservas de cobre o litio.
Para Aggreko, el liderazgo no dependerá únicamente de quién concentre las mayores reservas de cobre o litio.

La abundancia de cobre, litio, hierro, oro y otros minerales críticos ya no alcanza para asegurar competitividad.

En un escenario marcado por la transición energética global y el aumento de la demanda de materias primas estratégicas, América Latina enfrenta un nuevo desafío: desarrollar la infraestructura energética, logística y regulatoria necesaria para transformar su potencial geológico en producción, exportaciones e inversiones.

Esa es una de las principales conclusiones del informe "La nueva ecuación de la minería en América Latina: los límites invisibles entre energía y operación", elaborado por Aggreko a partir de entrevistas a 21 ejecutivos y especialistas de Argentina, Brasil, Chile, Ecuador, México y Perú.

El estudio plantea que la próxima década estará definida por la capacidad de los países para ofrecer condiciones operativas competitivas, más que por la magnitud de sus reservas minerales.

La disponibilidad de energía, la calidad de la infraestructura de transporte, la obtención de permisos ambientales y la estabilidad regulatoria aparecen como factores determinantes para el desarrollo de nuevos proyectos.

En ese contexto, el informe destaca que el 66% de los especialistas consultados considera que la minería avanzará hacia una matriz energética más limpia, basada en energías renovables, mayor eficiencia y soluciones híbridas que permitan reducir emisiones sin comprometer la continuidad de las operaciones.

No obstante, la transformación enfrenta importantes limitaciones. El 40% de los ejecutivos consultados identifica obstáculos económicos y operativos para acelerar esa transición, principalmente por los costos, la disponibilidad de infraestructura y la intermitencia de las energías renovables en zonas alejadas de los grandes centros de consumo.

Por ese motivo, el diésel continúa desempeñando un papel estratégico para garantizar un suministro energético confiable en numerosos proyectos.

Distintos ritmos

El panorama minero latinoamericano muestra realidades diversas. Perú mantiene su posición como uno de los principales productores mundiales de cobre y registró exportaciones mineras por US$ 61.800 millones durante 2025, equivalentes a cerca del 60% de sus ventas externas.

Brasil también consolida su liderazgo gracias a la producción de mineral de hierro, oro y niobio. El país exportó US$ 46.000 millones y proyecta inversiones cercanas a US$ 76.900 millones hacia 2030 para ampliar su capacidad productiva.

México continúa siendo un referente global en plata, mientras que Bolivia mantiene una fuerte dependencia de la actividad minera, que concentra más de la mitad de sus exportaciones.

Argentina, por su parte, atraviesa uno de los períodos de mayor expansión del sector. En 2025 las exportaciones mineras alcanzaron un récord de US$ 6.075 millones, un crecimiento interanual del 31%. Las proyecciones del sector indican que podrían superar los US$ 9.000 millones en 2026, impulsadas principalmente por el litio y por la futura entrada en producción de grandes proyectos de cobre.

Energía e infraestructura

El informe sostiene que el mayor desafío para la minería regional ya no consiste únicamente en incorporar energías renovables, sino en garantizar un suministro eléctrico continuo y confiable para operaciones ubicadas, en muchos casos, lejos de los sistemas nacionales de transmisión.

José Albornoz Farías, gerente regional de Minería de Aggreko Latinoamérica, señaló que el verdadero reto consiste en asegurar disponibilidad energética permanente para evitar interrupciones que afecten la producción.

En la misma línea, especialistas de distintos países coincidieron en que la falta de redes de transmisión, la limitada infraestructura logística, la creciente complejidad para obtener permisos ambientales y las nuevas exigencias de los mercados internacionales condicionan el desarrollo de nuevos emprendimientos.

El estudio también advierte que variables como la huella de carbono, la eficiencia energética, la gestión del agua y la incorporación de soluciones híbridas serán cada vez más relevantes para acceder a financiamiento y abastecer a industrias que exigen minerales producidos bajo estándares ambientales más estrictos.

Para Aggreko, el liderazgo minero de América Latina durante la próxima década no dependerá únicamente de quién concentre las mayores reservas de cobre o litio.

La diferencia estará en la capacidad de construir un ecosistema competitivo, con infraestructura energética, logística eficiente, innovación tecnológica y reglas claras que permitan convertir el potencial geológico de la región en proyectos sostenibles y rentables.

Te puede interesar
Últimas noticias