Hidroeléctrica en el sur argentino
Enarsa firmó una nueva carta con bancos chinos para reactivar una de las represas de Santa Cruz
El acuerdo relanza la obra en La Barrancosa, tras dos años de parálisis. Ya se enviaron los telegramas de reincorporación a 2.600 trabajadores, se inició la compra de insumos y el reacondicionamiento de bases.
El ministro de Energía y Minería de Santa Cruz, Jaime Álvarez, anunció que la empresa nacional Energía Argentina (Enarsa) y bancos chinos firmaron la carta que habilita el reinicio de obras de infraestructura hidroeléctrica sobre el río Santa Cruz, al destacar el trabajo conjunto entre el Gobierno provincial, las empresas y las entidades financieras.
De esta manera, Álvarez confirmó que continúa avanzando el proceso de reactivación de las obras de construcción de la represa La Barrancosa –también conocida como Gobernador Jorge Cepernic, de 360 MW–, con acuerdos de financiamiento en marcha, licitaciones abiertas y trabajadores convocados. La otra represa, Condor Cliff – Presidente Néstor Kirchner, aún no reiniciará las tareas.
La obra, que representa una inversión superior a los u$s 4.500 millones de acuerdo a los planes originales, avanzará con una planificación renovada que permitirá retomar la construcción ahora que finalizó la veda invernal, aunque a un ritmo menos intenso que el logrado años atrás.
Reincorporación de trabajadores
Así, la construcción de la represa La Barrancosa – Jorge Cepernic, sobre el río Santa Cruz, tiene fecha inminente de reinicio de obra, luego de dos años de paralización por problemas contractuales y de fondeo que alcanzaron a la unión transitoria de empresas. La puesta en marcha es resultado de un acuerdo entre la estatal Enarsa y la constructora china Gezhouba, firmado en julio.
En declaraciones difundidas por el gobierno santacruceño, el funcionario destacó que “ya están aprobadas las cartas enviadas por Enarsa a los bancos chinos” y que la empresa estatal china de construcción e ingeniería Gezhouba “inició la compra de insumos y la convocatoria de trabajadores santacruceños”.
Álvarez remarcó que la iniciativa forma parte de una agenda de trabajo que impulsa el gobernador Claudio Vidal, con el objetivo de garantizar la continuidad de una obra estratégica para el desarrollo energético de la provincia y del país. “A pesar de los profetas del Apocalipsis, las represas se activarán”, aseguró el ministro.
Según precisó, ya se están realizando tareas de reacondicionamiento en los campamentos, comedores, alojamientos y sistemas eléctricos para la puesta a punto de las bases operativas. “Primero ingresará un equipo técnico para reactivar las instalaciones, y luego se sumarán progresivamente los operarios”, explicó.
En este sentido, confirmó que representantes de la empresa china Gezhouba se encuentran trabajando en Buenos Aires y mantendrán nuevas reuniones con el gobierno provincial para coordinar la puesta en marcha definitiva de los proyectos.
Esta central contará con tres turbinas que van a generar 360 megavatios de potencia y que ya están construidas. Parte del equipamiento, además, se encuentra en el país, y cientos de trabajadores van a participar en esa represa, que —a condición de la gobernación— deberán ser santacruceños en su mayoría.
En ese sentido, el ministro también destacó el envío de 2.600 telegramas de reincorporación a ex empleados de las represas, en cumplimiento con la Ley Provincial N° 90/10, que establece que el 90% de los puestos deben ser ocupados por santacruceños con residencia comprobada.
“Se está verificando que los domicilios sean reales y no solo legales. El Ministerio de Trabajo cruzará datos con municipios y organismos provinciales para confirmar residencia, servicios a nombre, escolaridad de los hijos y patentamientos en Santa Cruz”, explicó Álvarez.
Clave del desarrollo energético del sur
Finalmente, subrayó: “Santa Cruz debe prepararse para una nueva etapa de desarrollo energético, con generación hidroeléctrica, eólica y solar. Esta obra es el punto de partida”, aseguró el titular de Energía y Minería.
El proyecto original de las hidroeléctricas sobre el río Santa Cruz, identificadas por el kirchnerismo como Gobernador Jorge Cepernic y Presidente Néstor Kirchner, y que bajo la gestión del presidente Mauricio Macri recuperaron sus nombres originales de Cóndor Cliff y La Barrancosa, alcanzaron un avance de obra superior al 20% hasta el momento de su paralización.
Los trabajos y la inversión se detuvieron por diferencias en la consolidación de los montos adeudados —supuestamente desde 2018—, reconocimiento de pasivos durante la pandemia y otras cuestiones técnicas, como deslizamientos de suelos, que derivaron en una deuda que la UTE argumentaba, según se explicó oportunamente en la gobernación patagónica.
Si bien el plan de inversiones contará con desembolsos menores a los registrados años atrás, se estima que podrá retomarse el ritmo de obra para que en tres años se complete la construcción. Para ello, se firmará una adenda a los contratos que incorpore los nuevos términos acordados y habilite los desembolsos de los bancos chinos, lo que podría incluir la salida de uno de los socios de la UTE.
La historia de las represas del río Santa Cruz se remonta a estudios de potencial energético realizados en la década de 1950, y el primer proyecto se presentó en 1974 bajo la gestión del gobernador Jorge Cepernic. Sin embargo, fue el expresidente Néstor Kirchner quien retomó la idea, aunque las obras fueron adjudicadas por licitación recién en 2013.
A partir de entonces, hubo una sucesión de paralizaciones, relanzamientos, intervención judicial e inconvenientes técnicos que no permitieron avanzar más allá del 25% de la obra original.