Infraestructura energética

PCR y ArcelorMittal Acindar inauguran ampliación de la Estación Transformadora de Ezeiza

Se trata de una obra de US$ 40 millones que permitirá aumentar la capacidad de transporte eléctrico del sistema nacional, reducir restricciones en momentos de alta demanda y habilitar nuevas inversiones en generación renovable.

PCR y ArcelorMittal Acindar inauguran ampliación de la Estación Transformadora de Ezeiza
La ampliación de la Estación Transformadora de Ezeiza marca un hito para el SADI.
La ampliación de la Estación Transformadora de Ezeiza marca un hito para el SADI.

La ampliación de la Estación Transformadora de Ezeiza marca un hito para el sistema eléctrico argentino. Más allá de la incorporación de nuevos equipos, la obra representa una inversión estratégica destinada a resolver uno de los principales cuellos de botella que enfrenta la infraestructura energética nacional: la limitada capacidad de transporte de electricidad en los corredores de alta tensión.

La obra inaugurada en Ezeiza forma parte de un proyecto integral de 275 millones de dólares

El proyecto, desarrollado por PCR y ArcelorMittal Acindar, demandó una inversión inicial de 40 millones de dólares y permitirá incrementar la capacidad de transmisión y distribución de energía en 500 kV sobre el corredor troncal Comahue-Buenos Aires, una de las principales arterias eléctricas del país.

La magnitud de la mejora es significativa. Según las empresas, la capacidad adicional equivale al abastecimiento de aproximadamente 600.000 hogares y permitirá reducir las restricciones operativas que aparecen durante los períodos de máxima demanda eléctrica.

La relevancia de la obra trasciende la cuestión técnica. En un contexto de crecimiento del consumo energético, expansión industrial y desarrollo de nuevas fuentes de generación, la falta de infraestructura de transporte se convirtió en uno de los principales desafíos para el sistema eléctrico argentino.

La energía puede generarse, pero sin capacidad suficiente para transportarla hacia los centros de consumo, los proyectos pierden viabilidad económica y el sistema opera bajo mayores niveles de estrés. 

Por esa razón, especialistas del sector coinciden en que ampliar las redes de alta tensión es tan importante como construir nuevas centrales de generación.

La obra inaugurada en Ezeiza forma parte de un proyecto integral de 275 millones de dólares que también contempla la ampliación de la Estación Transformadora de Olavarría, la construcción del Parque Eólico Olavarría de 185,6 MW y una línea eléctrica de 25 kilómetros que permitirá vincular la nueva generación renovable al Sistema Argentino de Interconexión (SADI).

En términos prácticos, la inversión permitirá incorporar más energía renovable al sistema nacional. La capacidad de transporte disponible constituye hoy uno de los factores que limitan el desarrollo de nuevos proyectos eólicos y solares, particularmente en la provincia de Buenos Aires y en otras regiones con alto potencial de generación.

Durante la inauguración, el CEO de PCR, Martín Brandi, destacó que la ampliación contribuye a solucionar uno de los obstáculos estructurales que condicionan el crecimiento económico del país. Según señaló, la obra permitirá integrar más generación renovable y fortalecer la capacidad del sistema eléctrico para acompañar futuras inversiones productivas.

Desde ArcelorMittal Acindar también vincularon el proyecto con los objetivos de transición energética y descarbonización industrial. El CEO de la compañía, Federico Amos, sostuvo que la ampliación contribuye a construir una matriz energética más limpia y competitiva, al tiempo que fortalece las condiciones para nuevas inversiones de largo plazo.

La importancia de este tipo de desarrollos también fue destacada por funcionarios nacionales presentes en el acto. El secretario coordinador de Energía y Minería, Daniel González, señaló que Argentina opera actualmente con un sistema eléctrico sometido a fuertes tensiones y con necesidades de inversión en todos los segmentos de la cadena energética: generación, transporte y distribución.

La obra adquiere además una relevancia adicional por tratarse de una iniciativa privada destinada a ampliar infraestructura crítica que luego será incorporada al sistema eléctrico nacional.

En un escenario donde el Estado enfrenta limitaciones presupuestarias para financiar grandes proyectos de infraestructura, la participación del capital privado aparece como un factor central para acelerar la expansión de la red.

El proyecto forma parte además del primer desarrollo de generación eólica aprobado bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), convirtiéndose en uno de los primeros casos concretos donde el esquema comienza a traducirse en obras de infraestructura energética de gran escala.

Con una puesta en marcha total prevista para enero de 2027 y la generación de 350 puestos de trabajo durante su construcción, la ampliación de Ezeiza se posiciona como una obra clave para mejorar la confiabilidad del sistema eléctrico argentino, habilitar nuevas inversiones en energías renovables y acompañar el crecimiento de sectores estratégicos como la industria, la minería y el desarrollo de Vaca Muerta.

 

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