Aluar amplía su perfil como jugador energético con nuevos proyectos en energía solar, baterías y excedentes de mercado | Mejor Energía

Tras la inauguración del mayor parque eólico del país

Aluar amplía su perfil como jugador energético con nuevos proyectos en energía solar, baterías y excedentes de mercado

Con una potencia instalada que ya supera los 1.800 MW, la compañía da un salto en el mercado eléctrico. A la quinta etapa del parque eólico en Puerto Madryn le suma uno solar en Buenos Aires, dos sistemas de almacenamiento por baterías y competirá por la continuidad en Futaleufú.
Aluar se consolida como un comercializador en el Mercado Eléctrico Mayorista (MEM).
Aluar se consolida como un comercializador en el Mercado Eléctrico Mayorista (MEM).

La histórica asociación entre la producción de aluminio y la energía eléctrica tiene definitivo en la estrategia corporativa de Aluar un rumbo orientado a convertirse en un actor del mercado eléctrico.

La compañía, que nació industrialmente hace más de 50 años atada a la necesidad de contar con un suministro electrointensivo constante y competitivo, dejó de ser únicamente un autogenerador para consolidarse como un comercializador en el Mercado Eléctrico Mayorista (MEM).

El hito formal más reciente fue la finalización de la quinta etapa de su emblemático Parque Eólico Aluar en Puerto Madryn. Con esta última ampliación, el complejo eólico alcanzó los 583 MW de potencia instalada tras una inversión acumulada que supera los u$s 740 millones, de los cuales u$s 400 millones correspondieron únicamente a la fase final.

Sin embargo, lejos de marcar el cierre de su plan de inversiones, a la culminación del proyecto eólico le sigue la diversificación tecnológica.

El vicepresidente de Aluar, Federico Merener, confirmó la hoja de ruta que marca el nuevo rumbo corporativo y el vuelco hacia la venta de energía a terceros. La principal novedad en la matriz de la compañía es el desembarco en la tecnología fotovoltaica y en el almacenamiento masivo de energía mediante baterías (BESS).

A diferencia del parque eólico -concebido originalmente para reemplazar el consumo fósil de la planta de aluminio primario-, el desarrollo solar estará volcado al mercado comercial.

“Estamos ya muy avanzados en la instalación de un parque solar que también está en nuestro eje de negocios de energía renovable, que va a ser enteramente dispuesto para comercializar; es decir, esto ya no va a ser para autoconsumo”, puntualizó Merener.

El nuevo parque solar contará con una potencia instalada de 24 MW (con proyecciones de expansión hasta los 25 MW) y se construye en la localidad de Abasto, partido de La Plata, en el mismo predio industrial donde opera la planta de productos elaborados y extruidos de aluminio de la firma. Se prevé su puesta en marcha operativa durante el primer trimestre de 2027.

En paralelo, Aluar puso un pie de manera decidida en el segmento del almacenamiento. Tras adjudicarse proyectos en las convocatorias oficiales Alma GBA y Alma Sadi, la compañía se encuentra instalando dos plantas de acumulación mediante baterías que sumarán 80 MW de capacidad conjunta (30 MW en San Fernando, provincia de Buenos Aires, y 50 MW en la localidad de Goya, provincia de Corrientes).

Ambas unidades estarán operativas en la primera mitad del próximo año y aportarán flexibilidad técnica y estabilidad a la red nacional.

El salto dimensional de la compañía se explica en la brecha entre su consumo fabril y su capacidad instalada global. La planta de aluminio primario en Chubut requiere un abastecimiento ininterrumpido de 780 MW continuos.

Hoy, la capacidad total del grupo supera holgadamente los 1.800 MW, distribuidos en un esquema equilibrado: un tercio de fuente térmica de ciclo combinado, un tercio de base hidroeléctrica y un tercio de generación eólica.

“A nuestros 780 megavatios de consumo propio de la planta, ahora como capacidad de potencia total instalada superamos los 1.800 megavatios. Esos 1.000 megavatios adicionales, además de un backup muy importante que nos da esa confiabilidad, también representan un excedente muy relevante para empezar a abastecer el mercado de otros usuarios”, precisó el vicepresidente de la firma.

Esta holgura de más de 1.000 MW le permite a la compañía no solo blindar el proceso electrointensivo ante cualquier contingencia del sistema, sino posicionarse como un proveedor clave para grandes usuarios industriales que demanden energía limpia y segura para reducir sus propias huellas de carbono.

El replanteo energético original para Aluar tiene una causa central: el mercado internacional. Aluar exporta entre el 80% y el 90% de su producción de aluminio primario a destinos como Estados Unidos, Europa y Japón, donde los estándares sobre emisiones y huella de carbono son cada vez más restrictivos.

“Nuestro negocio principal, nuestro foco de atención es el aluminio, pero es interesante notar que desde que la planta de aluminio se puso en funcionamiento en el año 1974, hace ya más de 50 años, el aluminio y la energía fueron siempre coprotagonistas en esta historia industrial. La energía nos gusta decir a los que estamos en el rubro que el aluminio es una especie de energía envasada”, sintetizó Merener sobre la integración vertical de la empresa.

En el centro de esta estrategia de abastecimiento se ubica la emblemática central hidroeléctrica Futaleufú, obra inaugurada en la década de 1970 para proveer el insumo energético que impulsó la instalación del complejo industrial de aluminio en Puerto Madryn.

Con una potencia instalada de 472 MW, la represa fue operada históricamente de manera conjunta entre la provincia de Chubut y la compañía a través de concesiones sucesivas que sostuvieron el suministro de la planta.

Con el vencimiento de los plazos de concesión y las prórrogas dispuestas por la Secretaría de Energía de la Nación que extienden el plazo transitorio hasta mediados de diciembre, el escenario abre una instancia de definiciones de cara al nuevo proceso licitatorio que llevará adelante el Estado nacional, tal como ya ocurrió con las represas del Comahue.

Si bien la compañía cuenta con un contrato de abastecimiento regulado independiente de la gestión privada del activo, Merener ratificó el interés corporativo en la continuidad del aprovechamiento estratégico: “El gobierno nacional va a llevar adelante un nuevo proceso de licitación en el que seguramente participaremos porque sigue siendo interesante para nosotros”.

De este modo, la combinación hidráulica se mantiene como un pilar en la seguridad energética que equilibra la matriz y sostiene la competitividad exportadora de la firma frente.