Reporte de OLACDE

La energía hidroeléctrica explica más de la mitad de la generación regional

Más de la mitad de la generación proviene de represas y explica el avance del sistema eléctrico.

La energía hidroeléctrica explica más de la mitad de la generación regional
Más del 53,7% de la electricidad regional provino de centrales hidroeléctricas.
Más del 53,7% de la electricidad regional provino de centrales hidroeléctricas.

La hidroelectricidad volvió a confirmar su papel central en América Latina y el Caribe: no solo domina la matriz energética, sino que también fue el principal motor del crecimiento de la generación eléctrica en la región durante 2025.

Según el último reporte de la Organización Latinoamericana de Energía (OLACDE), la generación eléctrica alcanzó los 158 TWh, con un aumento interanual del 3,3%. Detrás de ese crecimiento aparece un factor determinante: el fuerte repunte de la hidroelectricidad, que aportó 23,5 TWh adicionales y explicó la mayor parte de la expansión.

El peso estructural de esta fuente es contundente. Más del 53,7% de la electricidad regional provino de centrales hidroeléctricas, consolidando a la región como una de las más dependientes de este recurso a nivel global. En paralelo, la matriz mantuvo un alto perfil renovable, con un índice del 72%, muy por encima de otras regiones.

El desempeño hidroeléctrico estuvo directamente vinculado a condiciones climáticas favorables. Las lluvias por encima de lo normal en gran parte de Sudamérica mejoraron los niveles de los embalses y permitieron aumentar la generación, reduciendo al mismo tiempo la necesidad de recurrir a fuentes térmicas.

Ese efecto se reflejó con claridad en el uso de combustibles fósiles. La generación a gas natural cayó en 10,5 TWh interanual, alcanzando uno de los niveles más bajos del año, desplazada por el mayor aporte de energía hidráulica. En menor medida, los derivados del petróleo compensaron parte de esa caída, mientras que el carbón se mantuvo estable.

Sin embargo, el informe también advierte sobre una dinámica menos favorable en otras renovables. Tanto la energía eólica como la solar registraron caídas en octubre, afectadas por perturbaciones climáticas en el Caribe y mayor nubosidad en regiones clave como Brasil. Esto refuerza el rol dominante —y difícil de reemplazar— de la hidroelectricidad en el corto plazo.

La comparación con años anteriores muestra hasta qué punto el clima condiciona la matriz energética. En 2023, el fenómeno de El Niño redujo la disponibilidad de agua y obligó a aumentar la generación térmica. En 2024, las olas de calor y eventos extremos también alteraron el equilibrio. En cambio, 2025 mostró el escenario opuesto: abundancia hídrica y fuerte expansión de la generación hidroeléctrica.

A nivel país, varios sistemas eléctricos superan ampliamente el promedio regional de renovabilidad. Casos como Costa Rica, Paraguay y Uruguay, con matrices 100% renovables, reflejan el potencial del modelo, mientras que economías más grandes como Brasil o Colombia también mantienen altos niveles de generación limpia.

El dato de fondo es claro: América Latina cuenta con una matriz eléctrica mayoritariamente renovable gracias al peso de la hidroelectricidad. Pero esa fortaleza también implica un desafío. La fuerte dependencia del recurso hídrico expone al sistema a la variabilidad climática, lo que obliga a avanzar en diversificación y en el desarrollo de otras fuentes renovables.

Por ahora, el equilibrio se sostiene sobre el agua. Y cuando las condiciones acompañan, como en 2025, la hidroelectricidad no solo abastece la demanda: también define el rumbo energético de toda la región.

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