Energía nuclear
El gobierno neuquino y la CNEA analizan una nueva hoja de ruta para reactivar la Planta Industrial de Agua Pesada
Neuquén avanza en un acuerdo con la Comisión Nacional de Energía Atómica para regularizar la deuda con ENSI y sentar las bases de la reactivación de la PIAP. El objetivo es recuperar la operatividad de una planta clave para la industria nuclear.
El gobierno de Neuquén y la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) trabajan en la elaboración de una nueva hoja de ruta destinada a resolver la situación financiera de la Planta Industrial de Agua Pesada (PIAP) y establecer condiciones para su posible reactivación.
La PIAP, ubicada en Arroyito y propiedad de la CNEA, es operada por la Empresa Neuquina de Servicios de Ingeniería (ENSI). Actualmente, la CNEA mantiene con ENSI una deuda superior a 4.000 millones de pesos vinculada al contrato de conservación de la planta, lo que ha provocado demoras en el pago de salarios y compromisos con proveedores, afectando su funcionamiento.
El ministro de Planificación de Neuquén, Rubén Etcheverry, brindó detalles sobre las gestiones que se están llevando adelante y anunció que en los próximos 15 días se prevé la firma de un acuerdo marco entre la provincia y la CNEA.
El objetivo es avanzar en la regularización de la deuda, asegurar la continuidad de las tareas de conservación de la planta, y explorar fuentes de financiamiento y nuevas oportunidades comerciales vinculadas a la producción de agua pesada y derivados como el amoníaco.
Etcheverry se reunió con los representantes gremiales de ATE PIAP y ATE Senillosa, y con delegados de los trabajadores, a quienes transmitió el compromiso del gobierno provincial de lograr un entendimiento que permita garantizar la estabilidad laboral y proyectar la recuperación operativa del complejo industrial.
Días atrás, el propio Etcheverry y el gerente general de ENSI, Alexander Berwyn, mantuvieron un encuentro en Buenos Aires con el presidente de la CNEA, Germán Guido Lavalle, y con Daniel Amaya, representante del área de Desarrollo de Negocios de la entidad. En esa reunión se abordaron los puntos críticos para el futuro de la planta, principalmente la deuda acumulada y las estrategias para su reactivación.
El contexto internacional también aporta un elemento clave para el futuro de la PIAP. En mayo pasado, la CNEA firmó un Memorando de Entendimiento (MOU) con Candu Energy Inc., una empresa de AtkinsRéalis de Canadá, y con la firma argentina CONUAR S.A.
El acuerdo contempla el suministro de agua pesada desde Argentina hacia Canadá, y establece un marco de cooperación para el desarrollo tecnológico y la transferencia de capacidades en el campo nuclear, tal como lo viene informando Mejor Energía.
En este marco, se proyecta que la PIAP juegue un rol central en la cadena de abastecimiento de agua pesada, posicionándose como un actor estratégico tanto a nivel nacional como internacional. Incluso se contempla la posibilidad de que Canadá establezca una nueva planta con tecnología transferida desde Argentina, fortaleciendo aún más el rol de la PIAP en el ámbito nuclear global.
“Aunque la planta lleva ocho años sin operar, se ha mantenido en condiciones técnicas óptimas. El reacondicionamiento y la reincorporación de personal permitirán su puesta en marcha, lo cual representa un avance significativo para la CNEA y para la provincia de Neuquén”, destacó Germán Guido Lavalle, presidente del organismo nacional.