Panorama político de Vaca Muerta
Vaca Muerta: en el subibaja del crudo Brent hay lugar para los acuerdos de la licencia social
Las turbulentas aguas de las tensiones entre China y Estados Unidos abrieron un margen para atenuar el impacto a la baja en el precio del barril. En la era de la expansión petrolera de Vaca Muerta, la optimización de la curva de aprendizaje en el terreno y los márgenes de competitividad, el escenario permite acuerdos de esos que tienen que ver con la “licencia social”.
Esto es: cómo se hace para que este ciclo virtuoso desde la mirada de la producción y la inversión lo siga siendo, de cara a miles de neuquinos, y de los propios trabajadores que todos los días van a los principales pozos productores de Argentina, en ese itinerario de rutas por tramos estragadas, filas de vehículos que marchan a paso de hombre para llegar a una locación (y volver a casa), y la presión creciente sobre la infraestructura de todo tipo.
En ese contexto que es el lienzo de realidad donde las cosas pasan, abril mostró otro muy buen indicador petrolero. El salto interanual del 18,8% se traduce en 463.061 barriles diarios, una baja respecto de marzo (465.886), que de todos modos no desentona demasiado respecto del escenario general del 2025, prolífico en récords. Hoy el 95% de la producción neuquina es de Vaca Muerta.
A nivel global, el cierre de la última semana, con el Brent a 65 dólares, parece una foto de la normalidad previa a la crisis de los aranceles (y posterior freno de manos) dispuestos por el presidente de Estados Unidos Donald Trump, coyuntura que había generado interrogantes en todo el mundo y que en Vaca Muerta era una señal desde la que se desprendían dudas despejadas a medias por las productoras.
Como se sabe, cada bloque es un mundo en sí mismo, y ni que hablar de la ecuación financiera y disponibilidad de fondos de cada empresa. En Neuquén hay áreas recién compradas que implicaron megainversiones y subyace a todo el momento la necesidad de seguir inyectando dólares en el upstream y la extensión de redes de transporte, el combo para la salida al mundo.
En ese terreno, así y todo, el gobierno de Rolando Figueroa consiguió que diez productoras acordaran sumarse a un fideicomiso para atenuar el atisbo de colapso del tránsito que se vive en las rutas del corredor petrolero. Financiarán las obras de asfalto para las rutas 8 y 17. El gobierno les expone el “win-win” de un momento de crecimiento, donde las petroleras tienen a tiro de mano el nuevo salto exportador, mientras avanzan en el camino deseado y posible del gas natural licuado (GNL) y sus variantes de corto y mediano plazo. Entre 2027 y 2031 podrían verse diferentes tipos de escala de esa incursión del shale neuquino en el supercompetitivo mercado del gas.
El último viernes encabezó un acto en Aguada Pichana Este, el bloque operado por TotalEnergies, donde la empresa inauguro una línea de Alta Tensión que le permitirá electrificar el grueso de su operación. Figueroa lo dijo también en otros términos, unos en los que se ve esa contraposición histórica entre lo que ocurrió en Neuquén, en clave petrolera-económica, y lo que sucedió en el contexto general del país, cuya conducción política identificó bastante pronto el poder del shale pero que así y todo, pese a diferentes variantes en el poder, no logró solucionar el dilema de la macroeconomía (¡nadie dice que es sencillo!) y conseguir los dólares “genuinos” para la inversión del impulso exportador.
“En la Argentina siempre existieron vaivenes, fuimos de un lado hacia otro. En Neuquén tuvimos una disputa electoral hace dos años. Lo que nunca se discutió fue la política hidrocarburífera”, destacó el gobernador, que afrontará este año su primer test electoral de medio término en octubre.
Agregó: “Y eso nos otorgó una seguridad jurídica y nos otorgó un horizonte claro hacia donde debemos ir. No es menor lo que hemos conseguido (…) Es la primera vez que todas las operadoras se han reunido, han hecho una cuantificación de cuánto pierde la industria por no tener algunas rutas pavimentadas, por no mejorar la transitabilidad, que también ha ocasionado muchos accidentes”, dijo Figueroa, que sostuvo que esta conjunción de esfuerzos, a la que denominó como parte de una “comarca”, es producto también de un “Estado presente”.
En esa misma línea, ponderó el actual ciclo como el de un cambio de paradigma, uno en que "el mundo está entendiendo que el gas es el combustible de transición”, incluso, sostuvo, Europa, que se resistía. Ese debate del reemplazo de energía (renovables-fósiles) hoy se transformó en cómo logramos la seguridad energética” en la era en la que también los servidores de inteligencia artificial imponen un desafío adicional a la demanda de energía.