El congelamiento de las naftas
Cómo impacta la brecha entre el barril de Vaca Muerta con el Brent en el mercado argentino
Las restricciones de producción acordadas entre Rusia y Arabia Saudita dispararon el precio del petróleo en las últimas semanas, alcanzando los 95 dólares por barril de tipo Brent, el crudo del Mar del Norte y que es referencial para la Argentina y otros países de América Latina. Fue un salto de 10 dólares desde el acuerdo del Gobierno argentino con las refinadoras que amplía la brecha entre el Barril Criollo y el internacional, metiendo presión en las naftas y en la actividad de Vaca Muerta.
Luego de las elecciones PASO (Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias), el ministro de Economía Sergio Massa implementó una serie de medidas por la devaluación del 22% de la moneda, entre ellas el congelamiento del precio de los combustibles por 75 días, es decir hasta el 31 de octubre. En los números para la industria, las compañías acordaron bajar de 61 a 56 dólares el precio para las refinerías.
No obstante, además del cimbronazo electoral, la inflación de octubre llegó a los dos dígitos (12,4%) por lo que la economía tiene cada vez más frentes que la presionan. Un "Plan Aguantar", con medidas que apuntan al bolsillo de los ciudadanos, es lo que pretende Massa por estos días, en su doble rol de ministro de Economía y candidato a Presidente.
"La baja del precio doméstico del crudo fue un pedido de las refinadoras para evitar la destrucción del margen del complejo de destilación, que ya venía a la baja por el atraso del precio de los combustibles respecto la devaluación y la inflación durante lo que va del año", señala un informe de Alpha Energy, la consultora de Daniel Dreizzen. Y añade: "El reencarecimiento del precio internacional del petróleo, afecta más a las refinerías no integradas, como Raízen y Puma".
El reporte de Dreizzen recuerda que el Medanito recibe descuentos de hasta 17 dólares cuando se ofrece en el exterior, en comparación al precio del Brent. Por su parte, el Escalante del Golfo San Jorge tiene descuentos de hasta 12 dólares por barriles. Esta brecha es cada vez mayor luego del salto del precio internacional.
"El precio local del crudo en Argentina estuvo desfasado del precio internacional en la mayor parte de los últimos 20 años (hasta el 2015 estuvo por debajo, entre 2015 y 2017 estuvo por encima del precio internacional y hoy vuelve a posicionarse
por debajo)", recuerda.
Mientras crecen la producción de petróleo y los envíos al exterior de barriles con sello Vaca Muerta, el escenario político y económico argentino relentiza a la industria. El shale oil de YPF, Shell y Vista ahora tienen nueva producción que se hace lugar desde empresas como Pan American Energy, Phoenix Global Resources y Pluspetrol. Las obras en marcha permitirán incrementar las exportaciones hacia 2025 tanto por el Atlántico como hacia Chile.
"La brecha de precios que hay entre el barril criollo y el barril internacional es muy alta y hace menos competitiva a la Argentina. Con el tiempo, si esa brecha se mantiene, es decir, los precios internacionales se mantienen muy altos y los precios criollos se mantienen muy bajos, hace menos competitivo una vez más nuestro portafolio en Argentina", dijo Ricardo Rodríguez, presidente de Shell Argentina en una entrevista con Mejor Energía. Esta afirmación es compartida por buena parte de las operadoras, que aguardan una normalización de los precios.
La inflación, principal problema argentino
Desde el Gobierno, descartan problemas de abstecimiento del mercado interno. Pese al mejor valor para exportar, la prioridad local permite que los barcos puedan ser retornados, una variable que también afecta el precio final dado que no es un contrato seguro y por eso el descuento tan grande.
"Con la devaluación del 22% que obligó el FMI, teníamos que administrar y que pongamos todos una parte: las productoras, las refinerías y el Estado nacional para controlar la inflación y la expectativa inflacionaria", dijo Flavia Royón, titular de la Secretaría de Energía de la Nación, en una rueda de prensa en la Argentina Oil & Gas 2023 (AOG).
La falta de divisas que sufre patológicamente la Argentina y el peso de la deuda externa tomada en 2018 está siendo gestionado con distintas medidas, pero principalmente con la postergación de vencimientos de pago y acuerdos de precios. A esto, se le suman las restricciones a las importaciones de insumos y equipamiento que llevaron a las petroleras a tener planes de inversión más conservadores, lejos de las expectativas de un salto de escala, y a negociar con el Gobierno las autorizaciones de insumos básicos y repuestos para no parar equipos.
Y es así que un tema quedó pendiente con algunas operadoras de Vaca Muerta. Es el caso de Shell, a la que se le había prometido la incorporación en el Decreto 929, que le permite la libre disponibilidad de exportación sin retenciones de la producción hidrocarburífera de los proyetos alcanzados, en febrero último. Fue en el acto por la inauguración del oleoducto Sierras Blancas-Allen. A partir de ese momento, Pan American Energy manifestó que también quería ese beneficio y abrió las negociaciones. "Estamos trabajando con los 929 así como los 277", dijo sin más detalles Royón en la rueda durante la AOG 2023.
Un fondo para compensar los vaivenes
Daniel Gerold, director de G&G Energy Consultants, planteó en un informe de junio último que es importante "establecer un régimen de precios internos de combustibles que contemple precios alineados a paridades de exportación, con previsibilidad en los impuestos". Así, propuso la creación de un Fondo Compensador Impositivo de Combustibles para amortiguar la volatilidad de los precios del petróleo y los combustibles.
Más adelante, en este informe denominado "Ideas para una normalización del Sector Energético Argentino", Gerold afirmó: "Independizar los precios que pagan las refinerías mediante la constitución de un Fondo de Estabilización Impositiva que modere, como en Chile o Perú, los vaivenes de precios internacionales. En Argentina se adiciona su ajuste a pesos por efecto de depreciación de la moneda que obliga a refinadores y productores subsidiar a los precios que pagan los consumidores de combustibles en el surtidor".
La clave, de acuerdo a Gerold, es que la recaudación de impuestos específicos a combustibles se puedan acumular en ese Fondo. Además, las provincias productoras y las refinerías deberían participar para destinar parte de Ingresos Brutos y Regalías en la constitución de ese fondo.