El gas de Vaca Muerta busca ganar terreno en el transporte de cargas y abrir nuevos mercados regionales | Mejor Energía

Integración energética regional

El gas de Vaca Muerta busca ganar terreno en el transporte de cargas y abrir nuevos mercados regionales

El crecimiento de Vaca Muerta podría impulsar nuevos negocios para el gas argentino. Un estudio de OLACDE y CAF proyecta un ahorro regional de USD 420 millones anuales por la sustitución de gasoil y un fuerte aumento de la oferta exportable de GLP.
Para Neuquén, las proyecciones abren una oportunidad para monetizar Vaca Muerta.
Para Neuquén, las proyecciones abren una oportunidad para monetizar Vaca Muerta.

El desarrollo de Vaca Muerta podría abrir nuevas oportunidades para reducir las importaciones de combustibles y ampliar las exportaciones energéticas de la Argentina.

Un estudio presentado por la Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía (OLACDE) y CAF estima que sustituir gasoil por gas natural comprimido (GNC) en el 20% del transporte pesado de cinco corredores regionales permitiría ahorrar cerca de USD 420 millones anuales.

Además, proyecta que el Cono Sur podría convertirse en exportador neto de gas licuado de petróleo (GLP) hacia 2030.

Los resultados se presentaron en Buenos Aires, en el marco del Proyecto Regional de Integración Gasífera del MERCOSUR y Chile, con la participación de representantes de empresas energéticas, fabricantes de vehículos, transportistas y organismos reguladores.

Para Neuquén, las proyecciones abren una oportunidad adicional para monetizar los recursos de Vaca Muerta, ampliar los mercados para el gas natural y fortalecer la demanda asociada a la actividad hidrocarburífera. Uno de los corredores analizados contempla el transporte de arena entre Entre Ríos y la formación no convencional, un insumo esencial para las operaciones de fractura hidráulica.

Menos gasoil importado y más demanda de gas

Según el estudio de OLACDE, los países de la región importaron en 2025 alrededor de 30 millones de metros cúbicos de gasoil, por un valor cercano a USD 18.000 millones. La sustitución parcial de ese combustible por GNC permitiría reducir la salida de divisas y aprovechar la disponibilidad de recursos gasíferos de la Argentina y Brasil.

El análisis calcula que la incorporación del gas en el 20% del transporte pesado de cinco corredores seleccionados generaría una demanda adicional de 2,4 millones de metros cúbicos diarios de gas natural.

Además de la ruta entre Entre Ríos y Vaca Muerta, el relevamiento incluyó los trayectos Buenos Aires-Porto Alegre, Buenos Aires-Santiago, Porto Alegre-São Paulo y Río de Janeiro-São Paulo.

Sin embargo, la expansión de los camiones a gas depende de varios factores: la competitividad del combustible frente al diésel, el costo de adquisición de las unidades, el financiamiento de las flotas y la instalación de estaciones de carga de alto caudal.

El informe también destaca la necesidad de coordinar inversiones y armonizar las regulaciones entre los países para desarrollar corredores con abastecimiento garantizado y reducir los riesgos de los proyectos.

Durante la presentación, Juan Giménez, director de YPF Gas, señaló que el crecimiento productivo y las mejoras de competitividad de la industria argentina generan oportunidades para ampliar los mercados, fortalecer los intercambios regionales y desarrollar nuevas aplicaciones para los recursos energéticos.

El GLP busca nuevos mercados

El segundo eje del estudio se centró en el potencial del gas licuado de petróleo. Las proyecciones indican que la producción argentina podría pasar de 2,95 millones de toneladas en 2025 a aproximadamente 8 millones en 2030, impulsada principalmente por el crecimiento de Vaca Muerta.

A escala regional, el balance del GLP pasaría de un déficit de 1,6 millones de toneladas a un superávit de 7 millones de toneladas anuales hacia el final de la década. Ese escenario permitiría reducir la dependencia de las importaciones y ampliar las exportaciones hacia mercados de Sudamérica.

Entre las oportunidades identificadas figuran Paraguay, el sur de Chile, Brasil y, potencialmente, Perú. Para concretarlas serán necesarias inversiones en procesamiento y separación del gas, infraestructura logística y sistemas de distribución que permitan conectar la nueva oferta con los centros de consumo.

La expansión proyectada plantea un desafío para la industria: transformar el crecimiento de la producción en nuevos negocios mediante inversiones, acuerdos comerciales e infraestructura de transporte y almacenamiento.

Desde OLACDE y CAF destacaron que la integración energética requiere coordinación entre los sectores público y privado, financiamiento y reglas compatibles entre los países. El objetivo es convertir la disponibilidad de gas en una ventaja competitiva para el transporte y el comercio regional.

En ese escenario, Vaca Muerta no solo representa una oportunidad para aumentar la producción de hidrocarburos, sino también para desarrollar nuevos mercados, sustituir combustibles importados y consolidar a la Argentina como proveedor energético del Cono Sur.