Gas y mercados
Seguridad energética: la agenda regional que abre oportunidades para Vaca Muerta
El Consejo Empresarial de OLACDE reunió en República Dominicana a referentes públicos y privados para delinear prioridades frente a los cambios geopolíticos. Hidrocarburos, renovables, redes eléctricas y financiamiento concentraron las discusiones.
Vaca Muerta quedó entre los ejes del debate sobre el futuro energético de América Latina y el Caribe, durante el IV Diálogo Público-Privado del Consejo Empresarial de la Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía (OLACDE), realizado en Santo Domingo.
El encuentro puso el foco en una hoja de ruta para fortalecer la seguridad energética, atraer inversiones y avanzar en la transición hacia sistemas de menor emisión.
La discusión se desarrolló en un escenario de volatilidad internacional, marcado por las tensiones geopolíticas y el impacto de los precios del petróleo sobre la inflación y las cuentas públicas.
Según los datos presentados durante la reunión, el crudo registró un incremento del 45% desde febrero de 2026, con cotizaciones superiores a los 110 dólares por barril en momentos de mayor tensión en el estrecho de Ormuz.
En ese contexto, el Consejo Empresarial planteó la necesidad de transformar el diálogo entre gobiernos, compañías y organismos internacionales en medidas concretas para mejorar la competitividad y reducir la vulnerabilidad de las economías de la región.
Hidrocarburos, inversión e integración
Uno de los principales ejes fue el desarrollo de hidrocarburos y gas natural. La mesa de trabajo organizada junto con la Asociación Regional de Empresas del Sector Petróleo, Gas y Biocombustibles en Latinoamérica y el Caribe (ARPEL) destacó el crecimiento de la producción regional, que pasó de 7,5 millones de barriles diarios en 2020 a 10 millones en 2026, de acuerdo con las cifras difundidas en el encuentro.
El documento identificó a Guyana, Brasil y Vaca Muerta como protagonistas de esa expansión y resaltó las oportunidades para profundizar la integración gasífera en el Cono Sur, Centroamérica y el Caribe.
Entre las prioridades se incluyeron la armonización de permisos, el diálogo regulatorio y la incorporación de tecnologías para detectar fugas durante la producción y el transporte. El objetivo es mejorar la competitividad de la industria y reducir emisiones, al tiempo que se fortalece el abastecimiento energético.
Para Neuquén, la discusión tiene relevancia por el papel de Vaca Muerta en el crecimiento de la producción de hidrocarburos y por las posibilidades de ampliar los mercados del gas argentino. La integración regional y la previsibilidad regulatoria aparecen como factores centrales para impulsar proyectos y atraer capitales.
Redes eléctricas, renovables y seguridad energética
La hoja de ruta también contempla los desafíos de la transformación eléctrica. En una mesa junto con el Foro Económico Mundial se analizaron las necesidades de infraestructura ante el aumento de la demanda asociado a la movilidad eléctrica y los centros de datos. Entre las propuestas se destacó la generación de proyectos financiables y el desarrollo de corredores energéticos regionales.
Por su parte, el espacio dedicado a las energías renovables, organizado con la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA), puso el acento en mejorar las condiciones de financiamiento, ampliar las redes y reducir los riesgos que encarecen o demoran las inversiones. También se planteó la necesidad de actualizar los marcos regulatorios y fortalecer la planificación frente a las nuevas tecnologías.
La cuarta mesa, enfocada en seguridad energética y desarrollada junto con el Centro de Coordinación de Energía Renovable y Eficiencia Energética del Caribe (CCREEE), remarcó la importancia de garantizar financiamiento para proyectos estratégicos, coordinar políticas entre países y organismos multilaterales e incorporar los costos reales de la seguridad energética y la transición.
El encuentro concluyó con una agenda que busca articular el desarrollo de los recursos hidrocarburíferos, la expansión de las energías limpias y una mayor integración regional.
Para Vaca Muerta, estos ejes forman parte de un escenario en el que el acceso a nuevos mercados, la infraestructura y las reglas para invertir serán determinantes para sostener su crecimiento.