Producción
Vaca Muerta y el Corredor del Viento proyectan sumar 55.000 hectáreas bajo riego
La provincia de Neuquén impulsa dos proyectos estratégicos para ampliar su superficie productiva y diversificar la economía. En Vaca Muerta se prevé una primera etapa de 5.000 hectáreas con riego por pivote, mientras que el Corredor del Viento apunta a incorporar cerca de 50.000 hectáreas y prácticamente duplicar la superficie irrigada provincial.
Neuquén avanza con dos proyectos estratégicos para ampliar su superficie bajo riego y fortalecer actividades agropecuarias y agroindustriales en distintas regiones de la provincia. Entre ambas iniciativas, el Gobierno proyecta incorporar unas 55.000 hectáreas productivas, con Vaca Muerta y el denominado Corredor del Viento como principales ejes de expansión.
En el area de incidencia de Vaca Muerta, el proyecto contempla una primera etapa de 5.000 hectáreas bajo riego por pivote, destinadas a incorporar producciones como forrajes, olivos, frutos secos, vid y cerezas. La iniciativa busca aprovechar infraestructura hídrica existente y sumar tecnología para mejorar la eficiencia en el uso del recurso.
Uno de los aspectos centrales del proyecto es la articulación con las empresas hidrocarburíferas que operan en la zona. La propuesta contempla realizar una captación previa del agua de las denominadas “redes azules”, previo a que sea utilizada por las compañías para sus operaciones de fractura hidráulica.
El objetivo es compatibilizar el desarrollo energético con nuevas actividades productivas y ampliar la matriz económica de la provincia. En ese marco, también se prevé avanzar con hectáreas bajo riego en Cutral Co y Plaza Huincul, a partir de la reutilización del agua consumida por ambas ciudades.
El segundo gran proyecto es el Corredor del Viento, ubicado entre Piedra del Águila y Picún Leufú, que ya se encuentra en la etapa de proyecto ejecutivo. La iniciativa prevé desarrollar un gran valle productivo con capacidad para incorporar cerca de 50.000 hectáreas bajo riego.
De concretarse, la obra permitiría prácticamente duplicar la superficie irrigada que actualmente tiene Neuquén, generando nuevas condiciones para el desarrollo agrícola y ganadero.
El proyecto contempla inicialmente la expansión de la producción de forrajes y la incorporación de actividades vinculadas con el engorde y la producción ganadera. Uno de los objetivos es aumentar la producción local y reducir la dependencia de carne proveniente de otras provincias.
Para financiar el desarrollo del Corredor del Viento, la Provincia analiza un esquema que combine recursos públicos, financiamiento y participación privada.
El gobernador Rolando Figueroa planteó que los recursos generados por Vaca Muerta deben contribuir a generar nuevas actividades económicas. En ese sentido, la ampliación de la superficie bajo riego aparece como uno de los principales instrumentos para diversificar la matriz productiva neuquina.
La estrategia provincial busca así transformar parte de los recursos generados por la actividad hidrocarburífera en infraestructura productiva, con foco en el desarrollo agropecuario, la incorporación de nuevas tierras al sistema de riego y la generación de nuevas cadenas de valor.