Informe sectorial

La expansión de las redes energéticas abre una nueva etapa para Vaca Muerta

Un informe de la consultora Economía y Energía (E&E), sostiene que los nuevos esquemas de financiamiento para ampliar la infraestructura energética presentan diferencias regulatorias con impacto directo en Vaca Muerta y la Cuenca Neuquina.

La expansión de las redes energéticas abre una nueva etapa para Vaca Muerta
Normas dispares: Diferencias técnicas entre redes eléctricas y de gas.
Normas dispares: Diferencias técnicas entre redes eléctricas y de gas.

La expansión de la infraestructura de transporte de energía en Argentina atraviesa una nueva etapa, con un mayor protagonismo del sector privado en el financiamiento de las obras.

Sin embargo, un informe de la consultora Economía y Energía (E&E), encabezada por Nicolás Arceo, advierte que existen diferencias regulatorias entre los sistemas de transporte de electricidad y gas natural que podrían desalentar nuevas inversiones y limitar el desarrollo de proyectos estratégicos.

Según el estudio, el Gobierno nacional redefinió en los últimos años el modelo de expansión de ambas redes, trasladando al sector privado el financiamiento de las obras. No obstante, mientras el transporte eléctrico cuenta con mecanismos que reducen el riesgo para los inversores, el sistema aplicado al gas natural mantiene mayores incertidumbres sobre el recupero de las inversiones.

En el caso de la electricidad, el nuevo esquema reemplazó el modelo de planificación estatal por uno de concesiones privadas. Las obras son financiadas por los concesionarios, que recuperan la inversión mediante una tarifa específica que pagan los usuarios beneficiados, identificados por CAMMESA. Además, las modificaciones introducidas en el funcionamiento de la administradora del mercado eléctrico otorgan prioridad de pago a estos proyectos.

Entre las primeras obras definidas como estratégicas figuran líneas de transmisión destinadas a aliviar las restricciones de transporte en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), la Patagonia y la región Centro, aunque todavía resta avanzar con los procesos licitatorios.

Para el gas natural, en cambio, el escenario es diferente. El informe señala que el régimen vigente no cuenta con un organismo que garantice el recupero de la inversión, por lo que la viabilidad económica de los proyectos depende de la posibilidad de trasladar sus costos a las tarifas o de la rentabilidad que obtengan quienes financian las obras.

En ese contexto, el Gasoducto Perito Moreno (ex Néstor Kirchner) aparece como uno de los proyectos más relevantes para la Cuenca Neuquina. Su primera etapa incorporó 21 millones de metros cúbicos diarios de capacidad de transporte, reduciendo las restricciones hacia el centro del país y el AMBA.

De acuerdo con E&E, entre su puesta en marcha en 2023 y abril de 2026 generó ahorros acumulados por 2.327 millones de dólares, monto que permitió compensar la inversión realizada por el Estado nacional y organismos multilaterales de crédito mediante la sustitución de importaciones de GNL y combustibles líquidos.

El estudio también destaca que la ampliación del gasoducto, actualmente impulsada por TGS mediante una iniciativa privada, permitirá sumar otros 14 millones de metros cúbicos diarios de capacidad desde Vaca Muerta a partir del próximo año.

Esa expansión reducirá el consumo de combustibles líquidos en la generación eléctrica y disminuirá las importaciones de GNL durante el invierno, aunque tendrá un impacto más limitado sobre el abastecimiento del norte argentino.

El informe advierte además que la regulación vigente genera incentivos diferentes para ambos sectores. Mientras las obras eléctricas trasladan sus costos a la demanda una vez finalizadas, en el transporte de gas el riesgo económico recae principalmente sobre los generadores térmicos que financian la infraestructura.

Esa situación podría agravarse con el crecimiento de las energías renovables. La incorporación de nueva generación eólica y solar tiende a reducir el costo marginal del sistema eléctrico y, en consecuencia, disminuye la rentabilidad de las centrales térmicas que deben afrontar el repago de las ampliaciones de gasoductos.

E&E sostiene que la coexistencia de dos esquemas regulatorios diferentes para expandir las redes de electricidad y gas natural podría condicionar el desarrollo de la infraestructura energética durante los próximos años. Para la consultora, estas asimetrías dificultan que el mercado asigne eficientemente los recursos y representan un desafío para acompañar el crecimiento de la producción de gas de Vaca Muerta y la demanda energética del país.

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