La cadena de suministro

La crisis en Oriente Medio acelera el debate sobre la seguridad del GLP

Representantes de 17 gobiernos y más de 80 referentes del sector analizaron el impacto de la crisis en Oriente Medio sobre el mercado del gas licuado de petróleo y debatieron medidas para fortalecer la resiliencia de las cadenas de abastecimiento.

La crisis en Oriente Medio acelera el debate sobre la seguridad del GLP
Uno de los principales ejes del debate fue el papel que desempeña el GLP en el acceso a la energía.
Uno de los principales ejes del debate fue el papel que desempeña el GLP en el acceso a la energía.

La creciente tensión geopolítica en Oriente Medio volvió a poner en primer plano la seguridad del suministro de gas licuado de petróleo (GLP).

Con ese escenario como telón de fondo, la Agencia Internacional de Energía (AIE) y la Asociación Mundial de Gas Licuado (WLGA) reunieron a funcionarios, empresas y organismos internacionales para evaluar los riesgos que enfrenta el mercado y avanzar en estrategias destinadas a garantizar el abastecimiento.

El Foro de Liderazgo sobre GLP convocó a representantes de 17 gobiernos y a más de 80 ejecutivos del sector energético, quienes coincidieron en la necesidad de fortalecer la cooperación entre el sector público y privado para reducir la vulnerabilidad de las cadenas de suministro frente a eventuales interrupciones derivadas de conflictos internacionales.

Durante el encuentro se analizaron distintas herramientas para mejorar la resiliencia del mercado, entre ellas el desarrollo de reservas estratégicas de GLP, la ampliación de la capacidad de almacenamiento, la protección de infraestructura crítica y la diversificación de las fuentes de abastecimiento.

Los participantes también evaluaron mecanismos para reforzar la seguridad energética de los países con alta dependencia de las importaciones, especialmente en África y otras economías en desarrollo.

Uno de los principales ejes del debate fue el papel que desempeña el GLP en el acceso a la energía. Actualmente, alrededor de 3.400 millones de personas utilizan este combustible como principal fuente para cocinar, por lo que cualquier alteración en su disponibilidad puede tener un fuerte impacto social y económico, particularmente en los países de menores ingresos.

En ese contexto, la AIE destacó que garantizar un suministro estable de GLP constituye un componente clave de las políticas de seguridad energética y de los programas destinados a ampliar el acceso a tecnologías de cocina limpia, consideradas esenciales para reducir problemas sanitarios, ambientales y sociales.

En continuidad con los compromisos asumidos durante la primera Cumbre sobre Cocina Limpia en África, celebrada este año, la AIE convocó para el próximo 9 de julio a una reunión virtual de alto nivel en la que evaluará los avances alcanzados y presentará nuevos compromisos financieros y políticos para fortalecer la seguridad del abastecimiento de GLP

Te puede interesar
Últimas noticias