Infraestructura energética
Nación recibió ofertas por más de 8.200 MW para almacenamiento eléctrico
La licitación Alma SADI despertó un fuerte interés del sector privado con 232 proyectos presentados por 37 empresas, equivalentes a inversiones potenciales por unos US$ 8.200 millones.
El Gobierno nacional avanzó con una nueva etapa de la licitación Alma SADI al realizar la apertura de las ofertas económicas (Sobres B) para incorporar centrales de almacenamiento de energía mediante sistemas de baterías en puntos estratégicos del Sistema Argentino de Interconexión (SADI). La iniciativa busca fortalecer la red eléctrica, mejorar la confiabilidad del suministro y reducir el riesgo de interrupciones en todo el país.
La convocatoria superó ampliamente las expectativas oficiales. Un total de 37 empresas nacionales e internacionales presentaron 232 proyectos que suman una capacidad instalada de 8.230 MW, más de once veces el objetivo fijado en el pliego licitatorio, que contempla la adjudicación de 700 MW en esta primera etapa.
Las propuestas representan un potencial de inversión cercano a los US$ 8.200 millones, aunque el monto previsto para los proyectos que finalmente serán adjudicados ronda los US$ 700 millones, de acuerdo con la capacidad objetivo establecida por la convocatoria.
Tras la apertura de las ofertas económicas, la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (CAMMESA) iniciará la evaluación técnica y económica final para seleccionar los proyectos ganadores. Según el cronograma oficial, la adjudicación está prevista para los primeros días de julio.
Desde el Gobierno destacaron que los valores presentados por los oferentes resultaron altamente competitivos. En varias regiones del país, las mejores propuestas se ubicaron alrededor del 65 % del precio máximo fijado en los pliegos, lo que refleja tanto la competencia entre los participantes como el interés del sector privado por invertir en infraestructura energética en Argentina.
Proyectos distribuidos en todo el país
La licitación contempla la instalación de sistemas de almacenamiento en nodos críticos del NOA, NEA, Centro, Litoral, Cuyo, Pampa y el Área Metropolitana de Buenos Aires, con el objetivo de aumentar la estabilidad de la red y mejorar la capacidad de respuesta ante variaciones de la demanda eléctrica.
Las mayores ofertas de potencia se concentraron en el noreste argentino. Chaco y Formosa reunieron proyectos por 1.790 MW distribuidos en 62 iniciativas. La provincia de Buenos Aires recibió propuestas por 1.960 MW en 42 proyectos, mientras que el NOA concentró 1.435 MW mediante 37 presentaciones. También se registraron iniciativas para las regiones Centro, Litoral, Cuyo y Pampa.
Los sistemas de almacenamiento con baterías de última generación permiten acumular energía cuando existe disponibilidad y liberarla en los momentos de mayor consumo o cuando se producen contingencias en la red.
Esta tecnología aporta mayor flexibilidad operativa al sistema eléctrico, mejora la administración del despacho de energía, incrementa las reservas de potencia y reduce significativamente la probabilidad de cortes del suministro, especialmente durante los picos de demanda o ante fallas en la infraestructura.
Además, el almacenamiento resulta un complemento clave para la creciente incorporación de energías renovables, ya que permite compensar la variabilidad propia de fuentes como la eólica y la solar, favoreciendo una operación más estable del sistema.
Antecedentes
La licitación Alma SADI forma parte del plan que el Gobierno nacional impulsa desde 2024 para modernizar el sistema eléctrico argentino y atender el crecimiento sostenido de la demanda de energía.
Durante los últimos años, el incremento del consumo, sumado a la falta de inversiones en infraestructura de transporte y respaldo energético, generó mayores exigencias sobre la red, especialmente durante los períodos de altas temperaturas.
En ese contexto, la incorporación de almacenamiento mediante baterías aparece como una solución tecnológica de rápida implementación para reforzar los nodos más críticos sin necesidad de desarrollar grandes obras de transmisión en el corto plazo.
La elevada participación registrada en esta primera convocatoria constituye una señal del interés que despierta el mercado argentino entre desarrolladores e inversores especializados en almacenamiento energético, un segmento que se expande aceleradamente a nivel mundial como parte de la transición hacia sistemas eléctricos más eficientes, resilientes y con mayor integración de energías limpias