Informe sobre tarifas y subsidios

Los seervicios públicos en el AMBA aumentaron 54% en un año y representan el 15% del salario promedio

Una familia tipo del Área Metropolitana de Buenos Aires necesitó en junio $282.758 para cubrir gastos de energía, transporte y agua. El incremento mensual fue de 10,1%, impulsado principalmente por el aumento del consumo de gas y electricidad durante el invierno.

Los seervicios públicos en el AMBA aumentaron 54% en un año y representan el 15% del salario promedio
El principal factor de presión fue el aumento de la tarifa del gas natural.
El principal factor de presión fue el aumento de la tarifa del gas natural.

El costo de los servicios públicos para los hogares del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) volvió a registrar un fuerte incremento en junio y alcanzó los $282.758 mensuales para una familia promedio sin subsidios.

El monto representa una suba del 10,1% respecto de mayo y un aumento interanual del 54%, por encima de la inflación estimada para el mismo período, que rondó el 34%.

El dato surge del Reporte de Tarifas y Subsidios elaborado por el Observatorio de Tarifas y Subsidios del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP), dependiente de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y el Conicet.

El informe señala que el aumento mensual estuvo impulsado por una combinación de ajustes tarifarios y un mayor consumo energético asociado a la llegada del invierno. El principal factor de presión fue el gas natural, cuya factura promedio registró un incremento del 23,4% respecto del mes anterior.

Según el relevamiento, en junio el cargo fijo del servicio de gas aumentó 4,4% y el cargo variable 2,2%. A ello se sumó el crecimiento estacional de la demanda residencial, que comienza a alcanzar sus niveles máximos durante los meses más fríos del año.

La electricidad también mostró un incremento significativo. El gasto promedio en energía eléctrica subió 14,8% respecto de mayo debido a una combinación de mayores consumos y aumentos tarifarios del 4,7% en el cargo fijo y del 1,6% en el componente variable para los usuarios sin subsidios.

Por su parte, el transporte público registró un incremento mensual del 5,7%. La suba estuvo impulsada por los aumentos aplicados en las líneas de colectivos de la Ciudad de Buenos Aires y en los servicios interjurisdiccionales que conectan distintos puntos del AMBA.

En contraste, el servicio de agua potable presentó una variación prácticamente estable. El gasto aumentó apenas 0,2% respecto de mayo debido a la combinación de ajustes tarifarios moderados, cambios en el componente variable de la factura y la aplicación del nuevo esquema que limita los aumentos mensuales al 3%.

Tarifas por encima de la inflación

El informe destaca que la evolución de las tarifas continúa superando ampliamente el ritmo de los precios generales de la economía.

Desde diciembre de 2023 hasta junio de 2026, la canasta de servicios públicos acumuló un incremento del 919%, mientras que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró un aumento del 236% en el mismo período.

La comparación interanual también refleja una brecha significativa. Entre junio de 2025 y junio de 2026, la canasta de servicios aumentó 54%, veinte puntos porcentuales por encima de la inflación estimada para ese lapso.

El rubro con mayor incremento fue el transporte, que registró una suba del 75% en doce meses. Le siguieron el agua potable, con un aumento del 48%; la energía eléctrica, con el 43%; y el gas natural, con el 37%.

Los investigadores señalan que el transporte explicó por sí solo la mitad del incremento anual de la canasta. De los 54 puntos porcentuales de aumento registrados en el último año, 27 correspondieron exclusivamente al mayor gasto en movilidad.

La creciente incidencia de los servicios públicos sobre los ingresos familiares es otro de los aspectos destacados del informe.

De acuerdo con las estimaciones del Observatorio, la canasta de servicios públicos de junio representa el 15% del salario promedio registrado, calculado en $1.919.353 mensuales.

En términos prácticos, un salario formal promedio alcanza actualmente para adquirir 6,8 canastas de servicios públicos, mientras que un año atrás permitía cubrir ocho.

Dentro de la estructura de gastos, el transporte se consolidó como el componente de mayor peso relativo, al representar el 41% del total de la canasta.

Subsidios y cobertura de costos

A pesar del incremento tarifario de los últimos años, el Estado continúa financiando una parte significativa de los costos de los servicios públicos.

Según el informe, las tarifas pagadas por los usuarios cubren actualmente, en promedio, el 58% de los costos reales de prestación. El 42% restante es absorbido mediante subsidios estatales.

Los especialistas destacan que la cobertura tarifaria aumentó de manera sostenida desde mediados de 2025, especialmente tras la implementación del nuevo esquema de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), que reemplazó al sistema de segmentación vigente anteriormente.

No obstante, durante junio la cobertura se mantuvo estable respecto de mayo, conservándose en torno al 58%.

El trabajo también señala que durante junio continuaron vigentes bonificaciones adicionales sobre el precio mayorista del gas natural y de la energía eléctrica, complementarias a los beneficios contemplados por el esquema SEF.

Los subsidios económicos destinados a los sectores de energía y transporte registraron comportamientos divergentes durante el primer semestre del año.

Mientras que los aportes al sector energético crecieron de manera significativa, las transferencias destinadas al transporte mostraron una tendencia descendente.

Según el informe, el 77% de los subsidios acumulados correspondió al sector energético, cuyos recursos aumentaron 99% en términos nominales respecto del año anterior.

Las transferencias a CAMMESA, principal administradora del mercado eléctrico mayorista, crecieron 127% nominal y 71% en términos reales, reflejando el incremento de los costos de generación.

También se registró un fuerte aumento en los recursos destinados al Fondo Fiduciario para el Consumo de Gas, que exhibió un crecimiento del 328% nominal y del 225% real.

En sentido contrario, los subsidios vinculados al transporte continuaron reduciéndose. El Fondo Fiduciario del Sistema de Infraestructura de Transporte (FFSIT) acumuló una caída del 43% nominal y del 57% real, mientras que las transferencias a la Operadora Ferroviaria Sociedad del Estado (SOFSE) retrocedieron 35% en términos reales.

Menor peso de los subsidios en las cuentas públicas

El estudio también analiza la evolución de los subsidios en una perspectiva de mediano plazo y concluye que continúan muy por debajo de los niveles observados durante los años de mayor asistencia estatal.

En los últimos doce meses, los subsidios económicos acumulados resultaron 60% inferiores a los registrados en diciembre de 2023 y 74% menores respecto del máximo alcanzado en junio de 2022.

Los investigadores sostienen que la reducción del gasto en subsidios continúa siendo uno de los factores centrales detrás del equilibrio fiscal alcanzado por el Gobierno nacional.

De acuerdo con los cálculos del Observatorio, la disminución de subsidios generó un ahorro cercano a $1,1 billones, mientras que el superávit fiscal primario aumentó alrededor de $3,3 billones en comparación con períodos previos.

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