Mercado energético global
La Administración de Información Energética de EE.UU anticipa un 2026 con crudo abundante y gas volátil
Un informe oficial de Estados Unidos proyecta un aumento de la producción mundial de petróleo y precios del Brent cerca de los U$S 55, mientras el gas natural y la demanda eléctrica marcan un escenario dispar para el corto plazo.
El mercado global de oil & gas se encamina a un escenario de mayor oferta y precios presionados a la baja durante 2026. Así lo anticipa el último informe de Perspectivas Energéticas de Corto Plazo (STEO, por sus siglas en inglés), elaborado por la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA), que proyecta un incremento de la producción mundial de petróleo cercano a los 800.000 barriles diarios el próximo año.
Según el organismo estadounidense, el aumento de la oferta se combinará con una acumulación sostenida de inventarios a nivel global, un factor clave que limitará la recuperación de los precios del crudo en el corto plazo.
En este contexto, la EIA prevé que el precio del Brent —referencia internacional— caiga hasta promediar los 55 dólares por barril en el primer trimestre de 2026 y se mantenga cerca de ese nivel durante el resto del año.
La agencia advierte, sin embargo, que la baja no sería abrupta. La política de producción de la OPEP+ y la continua acumulación de inventarios estratégicos por parte de China actuarían como amortiguadores, evitando un desplome mayor de los precios. Aun así, el escenario describe un mercado con abundante oferta y márgenes más ajustados para los productores.
En el segmento del gas natural, el panorama es más volátil. La EIA elevó su previsión de precios para el invierno del hemisferio norte debido a condiciones climáticas más frías de lo esperado en diciembre, lo que impulsó la demanda de calefacción. En ese contexto, el precio spot del gas Henry Hub promediaría cerca de 4,30 dólares por millón de BTU durante el período noviembre-marzo.
No obstante, el alivio sería transitorio. Para comienzos de 2026, la agencia espera un clima más templado de lo habitual y un aumento de la producción, factores que contribuirían a moderar los precios. De esta forma, el Henry Hub promediaría alrededor de 4,00 dólares por millón de BTU durante el próximo año, reflejando un equilibrio más holgado entre oferta y demanda.
El informe también pone el foco en la evolución del sector eléctrico, que se consolida como uno de los principales motores de la demanda energética. En Estados Unidos, la generación de electricidad crecería un 2,4% en 2025 y un 1,7% en 2026, impulsada principalmente por grandes consumidores como los centros de datos. Estas cargas se concentran especialmente en regiones clave como Texas y la interconexión PJM, donde la expansión de infraestructura digital está redefiniendo el mapa energético.
En paralelo, la EIA ajustó a la baja su previsión de crecimiento para 2026 respecto de estimaciones previas, al considerar el ritmo efectivo de conexión de grandes usuarios y su impacto en la demanda de corto plazo.
Otro dato relevante del informe es la recuperación temporal del consumo de carbón. Para 2025, se espera un aumento del 9% en el consumo total, explicado por un crecimiento del 11% en el sector eléctrico, como respuesta al encarecimiento del gas natural y a la mayor demanda de energía. Sin embargo, esta tendencia se revertiría en 2026, cuando el avance de las energías renovables vuelva a desplazar al carbón en la matriz eléctrica.
Aun así, la producción de carbón caería menos que el consumo, lo que derivaría en un leve aumento de las exportaciones y en una mayor acumulación de inventarios.
En conjunto, el informe de la EIA dibuja un escenario de corto plazo marcado por una mayor disponibilidad de petróleo, precios contenidos y un mercado energético en transición, donde la demanda eléctrica y la expansión de nuevas tecnologías comienzan a jugar un rol cada vez más determinante en el equilibrio global del oil & gas.