Señales al mercado
La OPEP sube la producción menos de lo previsto y busca contener la caída del crudo
El cartel anunció una suba de solo 137.000 barriles diarios, muy por debajo de lo anticipado. Busca evitar un desplome del precio del Brent, que ya perforó los U$S 65.
La OPEP+, el grupo ampliado de países exportadores de petróleo, anunció este domingo un aumento de producción de 137.000 barriles diarios a partir de noviembre. Si bien se trata técnicamente de un incremento, el número está por debajo de los 500.000 barriles que el mercado esperaba, lo que generó sorpresa y lectura política en los sectores energéticos y financieros.
El objetivo de esta moderación es contener la fuerte caída del precio internacional del crudo, que la semana pasada bajó un 8% y acumula un retroceso del 18% en el año. Tanto el Brent, referencia para Argentina, como el WTI, guía del mercado estadounidense, muestran una marcada tendencia bajista. El Brent cayó a menos de U$S 65 por barril, mientras que los futuros ya se negocian por debajo de U$S 61.
"La decisión de la OPEP no giró en torno a los barriles, sino al mensaje que se quería transmitir", explicó Jorge León, analista de Rystad Energy y ex miembro del cartel, al Financial Times. Según un informe de esa misma consultora, los precios podrían no sostenerse por encima de los U$S 60-65 hasta 2026, a menos que la OPEP ajuste su estrategia o entren en juego factores geopolíticos como sanciones a Irán o Rusia.
La presión bajista sobre los precios se explica por una sobreoferta global de petróleo. Rystad estima un superávit de 2,2 millones de barriles diarios para el cuarto trimestre de 2025, producto no solo del aporte de la OPEP+ y Estados Unidos, sino también de nuevos jugadores como Guyana, Canadá y la Argentina. En paralelo, la demanda global muestra señales de desaceleración, especialmente en los países de la OCDE.
Para Argentina, una mayor oferta global y precios deprimidos representan un riesgo para las proyecciones de exportación desde Vaca Muerta. Con inversiones en expansión y una creciente participación en el mercado internacional, el país depende del equilibrio de precios para sostener su competitividad. Distintos informes estiman que la rentabilidad de exportación del crudo no convencional argentino se mantiene hasta precios cercanos a U$S 45 por barril.
Un análisis de la consultora Economía & Energía, que dirige Nicolás Arceo, advierte que para 2026 el mercado enfrentará un exceso de oferta y caída de precios. La Agencia Internacional de Energía también proyecta un Brent en torno a los U$S 50 y 54 por barril, mientras que bancos como Goldman Sachs y Morgan Stanley sitúan el crudo en una banda de entre U$S 52 y 56 para ese año.
La moderación de la OPEP+ también tiene su impacto en EE.UU., donde el presidente Donald Trump busca contener la inflación y presionar a Rusia vía precios bajos del petróleo. En ese contexto, el mercado petrolero global entra en una nueva etapa de volatilidad y reajuste, con implicancias clave para países productores como Argentina, que aspira a consolidarse como exportador neto a través de su shale oil.