La reprivatización de las represas
AES confirma que quiere continuar al frente de Alicurá y anuncia un nuevo parque eólico
La compañía participará de la licitación de la represa. El Gobierno aún discute el modelo de negocios con las provincias de Neuquén y Río Negro.
Martín Genesio, el CEO de la generadora eléctrica AES Argentina, confirmó el interés de la compañía de participar del proceso de licitación de las cuatro centrales hidroeléctricas de la Cuenca del Comahue que tienen vencidos sus contratos desde agosto de 2023, en particular de la represa de Alicurá que tiene actualmente a cargo. El lanzamiento de los pliegos se espera para las próximas semanas ya que el Gobierno aún discute con las provincias el modelo de negocio que se propondrá en la re privatización, tras 30 años de concesiones.
“Esperamos una competencia muy fuerte en esa licitación, lo cual es una muy buena noticia para el país, y van a participar muchas empresas locales. Nosotros vamos a estar, tenemos interés en seguir en ese lugar y también creo que van a aparecer algunas empresas del exterior nuevas que están interesadas en entrar en el sector eléctrico, en el país”, afirmó Genesio al participar de uno de los paneles de la ExpoEFI, el encuentro de economía, finanzas e inversiones que se realiza hasta hoy en la ciudad de Buenos Aires.
El plan del Gobierno nacional es sacar una licitación por las cuatro represas que vencen su concesión en el 2025. Se trata de las centrales de Alicurá, en manos de AES; Piedra del Águila, que opera Central Puerto; El Chocón en manos de Enel; y Planicie Banderita concesionada a Aconcagua, tras su compra a Orazul. Esas cuatro hidroeléctricas suman aproximadamente 4,1 gigas de capacidad instalada y generan aproximadamente el 8% de la energía que se consume en el país durante todo el año, lo que refleja la importancia del proceso de relicitación.
En el mismo encuentro, el secretario Coordinador de Energía y Minería, Daniel González, explicó que la demora en dar a conocer los pliegos radica en que el Gobierno nacional está “terminando de de definir con las provincias de Neuquén y de Río Negro el modelo de negocios que se va a estar licitando y de qué manera las provincias pueden tener la participación que merecen tener en las decisiones que se toman en su cuenca”, lo que refleja una búsqueda de consenso ante la postura adoptada por los gobernadores Rolando Figueroa y Alberto Weretilneck.
En el caso de la Hidroeléctrica Alicurá que opera AES, se trata de una central de embalse con capacidad instalada total de 1.050 MW, ubicada en la jurisdicción neuquina, sobre el río Limay. La sociedad adquirió la central en agosto de 2000 al comprar de Southern Energy Inc los derechos de la concesión que vencía en agosto de 2023, actualmente prorrogados hasta agosto de este año.
“Estamos entusiasmados con una concesión nueva. Es el camino correcto concesionar este tipo de centrales y ojalá que la competencia sea sana y fuerte, que participen muchas empresas, porque es una muy buena señal para el país en momentos en que se espera un crecimiento económico que es necesario acompañar con mayor generación, más allá de que está también el tema de cuellos de botella en líneas de transmisión”, reseñó Genesio en el mismo encuentro.
En ese sentido, destacó que para ampliar la capacidad de los sistemas de evacuación es necesario que “el Estado marque la cancha y que los privados jueguen. En el corto, mediano y largo plazo no se observa al Estado aportando financiamiento, pero sí en la resolución de esos cuellos de botella aportando regulación”. En ese contexto se enmarca el plan de ampliación de las líneas de transporte que lanzará el Gobierno nacional, a través del esquema de concesiones de obra pública, cuya financiación corre por el privado y el repago de la obra se realiza después a través de tarifa a la demanda del sector eléctrico en particular.
Para Genesio, ese plan de infraestructura “va a ser un disparador muchísima inversión en el sector de generación”, como parte de la cual anticipó la decisión de AES de lanzar la construcción de un nuevo parque eólico, con una capacidad de unos 100 Mw, lo que demandará una inversión de US$170 millones. La empresa ya cuenta con dos plantas eólicas operativas que son Vientos Bonaerenses I y Vientos Neuquinos I, las cuales suman 120,43 MW de capacidad.
Pero AES, a la vez tiene adjudicada por parte de Cammesa la prioridad de despacho para las ampliaciones del PE Vientos Bonaerenses, que le permitiría pasar de 99 Mw a 153 Mw, obra que se paralizó en los últimos dos años a raíz del cepo cambiario, según confían en el sector de generación, por lo cual la nueva apuesta es ahora a la construcción de un parque green field.
“Estamos firmando el contrato en una o dos semanas en Bahía Blanca, que es un lugar que está -en el sentido positivo- colapsado en materia de transporte eléctrico, pero todavía hay algún lugar para construir. Es un lugar muy bueno para construir energía eólica porque tiene buen factor de viento, tiene lugar en la red eléctrica y está cerca de los puertos, con lo cual toda la logística de construcción es mucho más sencilla”, anticipó el directivo.
Con más de 30 años de participación de la empresa de capitales estadounidenses en el mercado local, AES tiene una capacidad instalada de 3.000 Mw, a través de centrales de generación hidroeléctrica, térmica y renovable, que aportan más de 7% del total de la demanda nacional.