Escenarios

Vaca Muerta: proyectan inversiones por US$ 15.000 millones al año y un superávit energético récord

La Cámara de Exploración y Producción de Hidrocarburos (CEPH) estimó un fuerte salto en producción, exportaciones y divisas hacia 2030, con el shale como motor central.

Vaca Muerta: proyectan inversiones por US$ 15.000 millones al año y un superávit energético récord
La CEPH advierte que el principal cuello de botella sigue siendo el financiamiento.
La CEPH advierte que el principal cuello de botella sigue siendo el financiamiento.

La Cámara de Exploración y Producción de Hidrocarburos (CEPH) trazó un escenario de fuerte expansión para el sector energético argentino, con eje en Vaca Muerta: inversiones superiores a los USD 15.000 millones anuales, producción en alza y un superávit energético que podría superar los USD 20.000 millones por año hacia el final de la década.

Las proyecciones, presentadas por Carlos Ormachea, titular de la CEPH y Nicolás Arceo, director la consultora Economía & Energía (E&E)  describen un cambio estructural en la matriz energética local.

Según el informe, la producción de petróleo podría alcanzar 1,6 millones de barriles diarios hacia 2030-2035, mientras que el gas natural crecería más de 75% respecto de los niveles actuales.

El salto productivo se apoya en el desarrollo no convencional, que ya revirtió la caída iniciada a fines de los 90. Tras tocar un piso cercano a los 450.000 barriles diarios en 2017, la producción se recuperó hasta promediar más de 800.000 barriles y rozar los 900.000 a comienzos de 2025, impulsada por mejores precios relativos y mayor actividad en shale.

En paralelo, el gas natural consolidó su recuperación desde la implementación del Plan Gas y la ampliación de la infraestructura de transporte. La producción alcanzó picos de 161 millones de m³ diarios, reduciendo importaciones y mejorando el balance externo.

Ese cambio se refleja en la balanza energética: el país pasó de un déficit de más de USD 4.000 millones en 2022 a un superávit cercano a USD 7.800 millones en 2025. El sector aportó unos USD 12.000 millones adicionales en divisas en ese período, en un contexto donde el aumento de precios internacionales dejó de ser un problema y pasó a potenciar ingresos.

Hacia adelante, la CEPH proyecta tres escenarios. En el caso moderado, con inversiones en torno a USD 11.000 millones anuales, la producción alcanzaría 1 millón de barriles diarios en 2030 y 1,2 millones en 2035, con un superávit energético de hasta USD 18.000 millones.

El escenario expansivo, considerado el más probable, eleva la apuesta: inversiones por encima de USD 18.000 millones anuales hasta 2030, producción cercana a 1,7 millones de barriles diarios y exportaciones impulsadas por el desarrollo de GNL. En ese caso, el superávit comercial energético superaría los USD 24.000 millones y escalaría hasta USD 38.000 millones hacia 2035.

Un tercer escenario acelerado plantea adelantar esos hitos a 2030, aunque exige niveles de inversión aún mayores y condiciones financieras más exigentes.

El informe subraya que el desarrollo masivo de exportaciones —tanto de crudo como de gas natural licuado— requerirá ampliar la infraestructura, especialmente gasoductos y capacidad de licuefacción.

También advierte que el principal cuello de botella será el financiamiento, en un contexto global donde la transición energética convive con una demanda sostenida de hidrocarburos, especialmente gas.

En ese marco, la ventana de oportunidad aparece acotada pero significativa. Las proyecciones internacionales anticipan una demanda creciente de gas natural hasta mediados de siglo, mientras que el petróleo tendría su pico en la próxima década.

Para la CEPH, esto refuerza una idea central: Vaca Muerta no es solo un proyecto de abastecimiento interno, sino una plataforma exportadora de escala global.

El desafío, concluye el trabajo, será transformar ese potencial en realidad a través de reglas estables, inversiones sostenidas y capacidad de ejecución en toda la cadena de valor.

Te puede interesar
Últimas noticias