Energías renovables

La hoja de ruta de Genneia: nuevos parques, un proyecto estrella, almacenamiento y transmisión en carpeta

La compañía acelera su expansión con cuatro proyectos a inaugurar este año, el diseño del mayor parque solar del país y el debut de tecnología de almacenamiento con baterías, mientras aguarda definiciones regulatorias para obras de transporte.

La hoja de ruta de Genneia: nuevos parques, un proyecto estrella, almacenamiento y transmisión en carpeta
Seguidilla de inauguraciones de Genneia para el 2026.
Seguidilla de inauguraciones de Genneia para el 2026.

Genneia, consolidada como el actor dominante del sector renovable en la Argentina con un 20% de participación de mercado, tiene por delante un ambicioso plan de crecimiento que combina generación, almacenamiento de energía y obras de infraestructura clave. A poco de alcanzar el hito de 1,7 GW de capacidad instalada, la firma apuesta ahora a diversificar su matriz tecnológica para sostener su liderazgo en un sistema eléctrico que opera al límite de su capacidad técnica.

Inauguraciones y expansión en renovables

Para el resto de 2026, la agenda de la compañía está marcada por una secuencia de inauguraciones siempre en el segmento de las renovables orientadas a la demanda corporativa. El cronograma comenzará en mayo con la puesta en marcha de los 30 MW de ampliación del parque solar San Rafael, seguidos por el proyecto San Juan Sur de 129 MW. El despliegue se completará en territorio bonaerense con dos parques de 20 MW cada uno, ubicados en los partidos de Lincoln y Junín.

Sin embargo, la gran novedad del año será la incursión en el segmento de almacenamiento. Hacia finales de 2026, Genneia prevé activar su primer sistema de baterías en la localidad de Ingeniero Maschwitz. Este proyecto es el resultado de la adjudicación obtenida en la licitación ALMA GBA, una iniciativa diseñada para mitigar las saturaciones críticas en los nodos de alta tensión que abastecen a la zona metropolitana.

En dicha compulsa, Genneia se posicionó como uno de los diez actores seleccionados para instalar unidades de almacenamiento, compartiendo espacio con firmas como Aluar, Coral Energía, MSU, Central Puerto e YPF Luz. El bloque de adjudicatarios suma un total de 667 MW de potencia, con una inversión global que supera los u$s 540 millones. El objetivo central es reforzar la confiabilidad de las redes de Edenor y Edesur mediante esta tecnología de respuesta rápida.

Bernardo Andrews, CEO de Genneia, destacó que la empresa tiene la "obligación" de liderar las nuevas tecnologías, y subrayó que el proyecto en la zona norte del Gran Buenos Aires es fundamental para la estabilidad del sistema. No obstante, la mirada de la compañía ya está puesta en el siguiente paso: la licitación ALMA-SADI, que buscará replicar este modelo de almacenamiento en el resto del Sistema Argentino de Interconexión (SADI).

Esta nueva compulsa, cuyos pliegos son seguidos de cerca por la industria, prevé la instalación de 700 MW adicionales. A diferencia de la versión para el AMBA, este proceso se enfocará en nodos saturados de las regiones NOA, NEA y Patagonia, operando bajo contratos de abastecimiento a 15 años. Genneia ya evalúa su participación, aunque Andrews advierte sobre la incertidumbre en los costos de componentes provenientes de China.

Proyecto en Mendoza y desafíos de transmisión

Más allá de las baterías, el proyecto más imponente en la carpeta de la compañía se localiza en Mendoza. Se trata del futuro parque solar Mendoza Sur-Diamante, que con una capacidad inicial de 350 MW y una inversión estimada de u$s 300 millones, se perfila para ser el más grande de la Argentina. Según adelantó la firma, el predio cuenta con potencial técnico para ser ampliado hasta los 500 MW en etapas subsiguientes.

Dada la magnitud del desembolso, Genneia analiza presentar el proyecto bajo el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI). Sin embargo, la viabilidad final depende de resolver la "evacuación" de la energía. Para que los electrones generados en la precordillera mendocina lleguen a los centros de consumo, es imperativo avanzar en obras de transmisión de extra alta tensión, como la línea Diamante-Charlone.

En este sentido, la articulación público-privada en la provincia cuyana parece haber tomado la delantera. La ministra de Energía y Ambiente de Mendoza, Jimena Latorre, confirmó que la provincia decidió utilizar fondos propios para financiar infraestructura de transporte. Recientemente se abrieron las ofertas económicas para la construcción de la Estación Transformadora Valle de Uco 220/132 kV y la ampliación de la Estación Transformadora Capiz, la línea de alta tensión de 132 kV, una obra que otorgará mayor seguridad de despacho a los proyectos de la zona.

Esta iniciativa provincial busca romper el "círculo vicioso" que menciona Andrews: un sistema que no puede crecer más por falta de redes de transmisión. Para el CEO, “la Argentina no puede permitirse invertir en recursos subestándares. Resulta más eficiente construir subestaciones y ampliar la red de transporte para seguir explotando los mejores recursos naturales del país, ya sea el viento patagónico o la radiación solar del oeste”.

La capacidad de ejecución de la compañía quedó ratificada este lunes con la inauguración formal del parque solar Anchoris. Con 180 MW de potencia y una inversión de u$s 160 millones, se convirtió en el tercer parque más grande del país, detrás de Cauchari en Jujuy y El Quemado en Mendoza. Su particularidad técnica radica en el uso de 360.000 módulos bifaciales, tecnología que capta la radiación directa y la reflejada por el suelo, maximizando el rendimiento en climas áridos.

De cara a 2027, el horizonte de Genneia contempla el inicio de obras de otros cuatro proyectos -dos solares y dos eólicos-. La empresa apuesta a que el Gobierno nacional emule la disciplina regional y avance en planes como el denominado "AMBA 1", que permitiría al anillo de carga de Buenos Aires absorber de manera eficiente la nueva generación renovable que hoy puja por ingresar al sistema.

A pesar de los desafíos, que incluyen cambios en las reglas de exportación chinas y la volatilidad regulatoria local, la firma mantiene su perfil de ampliación de negocios en distintos segmentos. La estrategia es consolidar la generación actual, liderar la transición hacia el almacenamiento con baterías y pujar por las obras de transmisión necesarias para que el potencial energético de la Argentina no quede atrapado en el mapa.

La sustentabilidad de la compañía, concluyen desde su dirección, reside en la disciplina de inversión y en la capacidad de ofrecer soluciones competitivas al sistema en tiempos récord. Con el 20% del mercado eólico y solar bajo su control, Genneia ya no solo compite por capacidad instalada, sino por las soluciones técnicas que pueda brindar para destrabar los límites físicos de la red eléctrica.

Te puede interesar
Últimas noticias