Nueva hoja de ruta
Cambio climático: la agenda de negociaciones que viene para la COP29
Un trabajo de la Fundación Di Tella advierte que las barreras políticas, institucionales y financieras son hoy los principales límites a la acción climática. Los próximos desafíos de cara a la próxima cumbre.
La agenda de negociación de la COP 29 que se llevará cabo en Bakú, Azerbaiyán en noviembre próximo, tiene la principal responsabilidad y la misión específica de delinear soluciones y forjar senderos apropiados, que permitan avanzar en, al menos, dos cuestiones claves: el acceso a al financiamiento climático, (acuerdos respecto del New Collective Quantified Goal on Climate Finance), y un aporte de los países desarrollados en función de responsabilidades históricas en la génesis del problema o acción climática.
Estas contribuciones habrán de funcionar a nivel nacional como una hoja de ruta de inversión para el eficiente uso del financiamiento climático y la implementación de las estrategias de transformación de los países, según explicó el trabajo presentado por Micaela Carlino y Daniel Perczyk de la Fundación Torcuato Di Tella.
Acerca del Financiamiento y el New Collective Quantified Goal on Climate Finance hay un consenso extendido en que las nuevas metas cuantitativas a fijarse debieran estar basadas en las necesidades y prioridades de los países en desarrollo y partir de un piso de U$S 100 mil millones.
"Se estima que esas necesidades en las economías emergentes y en desarrollo (excluyendo a China) se elevarán a unos U$S 2 billones por año en el 2030. Por eso, con independencia de cuan ambiciosa sea la meta que se consiga acordar, seguramente no alcanzará a satisfacer esas necesidades crecientes de fondos, y es vital usar los recursos disponibles de la manera más efectiva. En consecuencia, es vital la participación de la inversión privada y el aporte de la banca comercial en el financiamiento de las inversiones necesarias. Asimismo, como parte del proceso de fondeo global se considera la posibilidad de reforma del sistema financiero internacional", explicaron los autores durante un evento llevado a cabo en el Instituto de Energía, Mosconi (IAE).
Algunas cuestiones a explorar para tomar decisiones informadas a corto y mediano plazo tiene que ver con políticas nacionales o de gobernanza climática nacional y global que implican cambios considerables en el escenario internacional.
El informe se refirió a la excepcionalidad de la política climática de Estados Unidos y la consecuente incertidumbre asociada, tanto en la dimensión política como en la conducta empresarial o implicaciones de la expansión acelerada de la tecnología limpia en China y sus impactos en las transiciones.
En el horizonte surgen varios aspectos clave: el equilibrio geopolítico para la reforma del sistema financiero internacional en un paisaje global muy conflictivo; la economía política de las transiciones socio técnicas para la economía real; y el futuro del mercado global de carbono y de las políticas domésticas de fijación de precios al carbono.
Según el informe del Di Tella, las soluciones económicas y tecnológicas para los desafíos que plantea el calentamiento global están ya casi enteramente disponibles. Desde los nuevos modelos de negocios sostenibles aún en una economía con presupuesto de carbono cero, hasta las tecnologías más innovadoras.
Sin embargo, - advierte- esas respuestas no se implementan con la rapidez necesaria, debido a los obstáculos políticos e institucionales que persisten, o incluso a veces aumentan; una verdadera brecha política: las barreras políticas, institucionales y financieras son hoy los principales límites a la acción climática. Su atenuación exige respuestas idóneas para cuestiones tan complejas como difíciles, en un paisaje global convulsionado.