Desafíos y nuevas oportunidades

Distribución eléctrica: expertos aseguran que sin inversión no hay transición energética

En un evento organizado por la Asociación de Distribuidores de Energía Eléctrica Latinoamericana, representantes de diferentes países de la región analizaron el futuro del sector para el corto y mediano plazo.

Distribución eléctrica: expertos aseguran que sin inversión no hay transición energética
El objetivo de máxima es triplicar la capacidad instalada en generación y pasar de 500 GW a 1500 GW hacia al año 2050.
El objetivo de máxima es triplicar la capacidad instalada en generación y pasar de 500 GW a 1500 GW hacia al año 2050.

"Sin inversión no hay transición". Bajo este lema se llevó a cabo un nuevo webinar organizado por la Asociación de Distribuidores de Energía Eléctrica Latinoamericana (ADELAT), donde los principales referentes de la región identificaron las claves de este nuevo cambio de paradigma.

Juan Pablo Marzocca, Utility Business Modeling Leadar de Mercados Energéticos, aseguró que "el sistema está migrando hacia una mayor interrelación entre usuarios finales y empresas distribuidoras eléctricas, lo cual incluye la aparición de nuevas tecnologías, mayor electrificación, nuevos usos de vehículos eléctricos y nuevas reglas en cuanto a la oferta y la demanda".

Para 2040 con el foco puesto en la transición energética se esperan inversiones que podrían superar los U$S 430 billones por parte de los países que integran Latinoamérica.

Durante su exposición, Danilo Zurita, Jefe del Departamento Eléctrico de la Comisión Nacional de Energía de Chile señaló que en su país no existe una certeza para la población de que un incremento en las tarifas se transforme en infraestructura y tecnología por las características de este modelo, y en la contraparte tampoco hay una señal para las empresas de distribución de que estos recursos adicionales sean permanentes y logren financiar infraestructura de largo plazo. Hay un dilema en ambas partes.

“Hay que modificar nuestro marco de la distribución, hay gran acuerdo en esto en el sector político, energético, etc. Ciertas modificaciones van a dar certezas y beneficios a todos los incumbentes, reconociendo las realidades locales de cada una de las empresas, incorporando nuevas tecnologías; y ambas cosas de la mano de la eficiencia que trae”, sostuvo.

Por su parte, Carlos Alberto Calixto Mattar, Director del Grupo de Trabajo de Electricidad de ARIAE y Superintendente de Regulación de los Servicios de Distribución de ANEEL de Brasil opinó que vamos a pasar por un proceso que empieza en 2025, que tiene que ver con actualizar las concesiones de distribución. 

"Deberíamos considerar las inversionesde las distribuidoras de forma anual. El modelo actual deberá pasar por una revisión. No existe la posibilidad de tener una transición energética si no hay una inversión en las redes de transmisión y distribución. Sin redes no hay transición", advirtió.

Y agregó:“Brasil y gran parte de América Latina enfrentan desafíos similares como sequías en la región del norte de Brasil, donde tenemos una de las mayores usinas cerca de la frontera entre Brasil y Bolivia, y se está viendo impactada por la escasez de agua en la región. Además, recientemente hemos enfrentado un fenómeno extraordinario de un exceso de lluvias en el estado de Rio Grande Do Sul que azotó a la región y eso nos lleva a preocuparnos cada vez más con estas inversiones en las redes de distribución, en las fuentes renovables de energía eléctrica y en las fuentes más robustas que sean menos intermitentes, como baterías, que necesitan incorporarse al sistema”.

Y destacó que “los países en desarrollo, dentro de los cuales está Brasil incluido, vamos a necesitar invertir un valor muy significativo y, dentro de esas inversiones, un 13% deberían ser inversiones en redes de transmisión y distribución, y un 14% deberían ser inversiones en eficiencia energética. El resto debería estar distribuido entre movilidad eléctrica, usinas, solares, fotovoltaicas, baterías, almacenamiento y algunos otros elementos que tendremos que utilizar para el potencial hidráulico de la región”.

En tanto, Medardo Cadena, Asesor del Secretario Ejecutivo en OLADE, remarcó que el objetivo de alcanzar 0 emisiones hacia el 2050 requiere incrementar la participación de la electricidad en la matriz energética, que actualmente representa aproximadamente el 19% y el objetivo sería elevarla al 36%.

"Para eso se requiere triplicar la capacidad instalada en generación que actualmente es de 500 GW, tendríamos que subirla al 1500 GW hacia al año 2050. Esto en términos de inversión, representa aproximadamente 1.9 trillones de dólares, a los que deberíamos sumar toda la inversión que está estimada en distribución y la inversión estimada en transmisión. Estaríamos hablando de una cifra sumamente grande, estamos hablando de entre 3 y 4 trillones de dólares que requiere movilizar la región para llevar a la práctica el proceso de transición energética”, concluyó.

 

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