Panorama político de Vaca Muerta

GNL: Río Negro adhiere al RIGI sin demoras y Bahía Blanca promete ser "competitiva"

La disputa por la salida del gas de Vaca Muerta, y el impacto económico local, tuvo una fuerte señal desde el gobierno de Alberto Weretilneck, que también consiguió el permiso para extender contratos petroleros.

GNL: Río Negro adhiere al RIGI sin demoras y Bahía Blanca promete ser "competitiva"
El shale gas de Vaca Muerta rompe nuevas marcas de producción.
El shale gas de Vaca Muerta rompe nuevas marcas de producción.

Hacia el 2031 el país podría obtener unos 30.000 millones de dólares en exportaciones de gas natural licuado (GNL). Sería la foto ideal para Vaca Muerta, que de este modo comenzaría a garantizarse entrar en el club de proveedores globales en el puente hacia la transición energética. La década rápida del shale gas avisora así otro tipo de escala posible. Es difícil vaticinar el impacto local de un proyecto de esa magnitud. Los efectos de la nueva oleada migratoria decantan en una presión inusual en cualquier aspecto de la vida cotidiana de Neuquén, que celebra mes a mes la seguidilla de récords que le permiten surfuear algo más llevaderamente la ola brava de la mega crisis económica. En ese contexto, la salida del gas de Vaca Muerta determina la agenda del transporte de hidrocarburos del futuro, que acaba de sumar un aliciente con el anuncio de PAE y Golar para licuar gas en algún punto del Atlántico en el 2027.

Esa previsión adicional se sumará a la que permite visibilizar el plan de YPF y Petronas, que con cada día vuelve más clara la disputa de intereses en torno a los beneficios de la salida al mundo con los recursos neuquinos. ¿En qué lugar de la costa de Argentina se instalará una planta de licuefacción que podría procesar unos 80 millones de metros cúbicos diarios (MMm3/d) de shale gas al final de la década?

La puerta de salida para ese gas tuvo una contundente y veloz señal desde la provincia de Río Negro. La Legislatura sancionó este viernes la adhesión al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), que la empresa controlada por el Estado nacional, a través de su presidente, Horacio Marín, estableció como requisito para obtener el beneficio de la instalación de esa planta que permitirá cargar el GNL en los buques que lleguen con ese fin al país.

El gobernador Alberto Weretilneck y los diputados provinciales “la vieron” y, a cuatro días de la firma del Pacto de Mayo, y después de respaldar en el Congreso de la Nación la norma impulsada por el presidente Javier Milei, cumplieron con su parte del asunto. Se trata de un respaldo político para garantizarse que los efectos de esa inversión queden en una región ampliamente postergada (Sierra Grande), y obtener un aliciente económico atado a un proyecto industrial inédito en Argentina.

El juego de los antecedentes de respaldos y apoyos está delimitado en parte por el tándem que conforman Neuquén y Río Negro. La coordinación de gestiones provinciales anteriores se extiende a las coincidencias entre Weretilneck y el gobernador neuquino, Rolando Figueroa, que ya planteó en reiteradas oportunidades su respaldo a que los gasoductos dedicados de forma exclusiva para la exportación de gas, y la planta de licuefacción confluyan, en su tránsito por Río Negro, hacia la costa del Golfo San Matías.

En medio de esas claras señales locales este viernes el intendente de Bahía Blanca, Federico Susbielles buscó poner en escena los atributos del puerto y el bagaje técnico-empresario de la ciudad bonaerense. Consideró que la salida por Bahía podría volver “más competitivo” el proyecto que tiene como eje al gas de la provincia de Neuquén, que viene mostrando semana a semana todo su potencial. (Por caso desde el lunes pasado puede preveerse un nuevo crecimiento del bombeo de gas hacia el próximo tramo del invierno, sumando 5 MMm3/d tras la inauguración de la planta compresora de Tratayén, en el primer tramo del Gasoducto Presidente Néstor Kirchner. Es un aporte sustancial en plena presión cambiaria en Argentina, que vuelve a poner en escena la necesidad de apuntalar rápidamente las obras complementarias de la traza.)

Por su parte, el gobernador de Buenos Aires Axel Kicillof retacea el respaldo al RIGI (como lo hizo UxP en el Congreso), y busca relativizar el impacto que el régimen de inversiones podría tener como atributo central en la decisión final (pese a lo que ya dijo Marín), echando a correr versiones de beneficios que eventualmente podrían considerarse por otras vías en el afán de obtener el complejo industrial para la provincia de Buenos Aires.

Río Negro ya es una salida clave para el crudo de Vaca Muerta, con las ampliaciones de los oleoductos de Oldelval que transportan buena parte del petróleo no convencional, precisamente, hacia el complejo portuario de Bahía; al mismo tiempo, el oleoducto Vaca Muerta Sur desplegará las nuevas vías de bombeo por esa provincia, en ese nuevo despegue para el crudo no convencional de los próximos años, que ya atraviesa sus mejores indicadores históricos, con incrementos de la producción mes a mes.

En la foto del momento Río Negro, cuya legislatura también aprobó la extensión de una veintena de contratos petroleros impulsada por su gobernador, avanza con ese contundente apoyo político para la salida desde su costa; mientras tanto el oficialismo en la provincia de Buenos Aires luce atado de manos por su mirada política del momento y los estertores de su vida interna partidiaria.

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