Proyeccion internacional
Mercado global de GNL, el mapa de las empresas globales que marcan el rumbo para el gas de Vaca Muerta
El mercado internacional de gas natural licuado atraviesa un periodo de reconfiguración por la expansión acelerada de la demanda, las exigencias de seguridad energética y la necesidad de conectar centros de producción con los principales centros de consumo.
En este escenario competitivo, la industria se organiza en torno a un grupo de empresas globales que dominan la cadena de valor en sus distintos eslabones: desde la fabricación de buques y la contención criogénica hasta el transporte marítimo, la regasificación flotante y la comercialización a escala.
Para la Argentina, que busca transformar el potencial no convencional de Vaca Muerta en un factor exportador de clase mundial, la dinámica de este mapa corporativo define los estándares operativos, las alianzas necesarias y las oportunidades de inserción internacional.
Las proyecciones de los organismos internacionales confirman la escala de la oportunidad y la magnitud de la competencia.
De acuerdo con datos de la Unión Internacional del Gas, el comercio mundial de gas natural licuado alcanzó un volumen récord de 437 millones de toneladas en 2025, lo que representó un incremento interanual del 6,3% y consolidó la tendencia de crecimiento sostenido que experimenta la actividad.
En la misma línea, los análisis de largo plazo de Shell en sus perspectivas energéticas 2026 anticipan que la demanda global se aproximará a las 700 millones de toneladas anuales hacia el año 2050, un nivel situable en torno al 65% por encima de los registros de 2025.
Este salto proyectado exige un redespliegue de infraestructura que involucra plantas de licuefacción, gasoductos dedicados, terminales marítimas y una flota metanera en crecimiento y renovación.
Dentro del segmento específico de transporte marítimo mediante buques metaneros, las valoraciones de mercado proyectadas por Verified Market Research señalan que el sector de los cargueros de gas natural licuado se expandirá en US$5.610 millones entre los años 2025 y 2030, sosteniendo una tasa de crecimiento anual compuesta del 6,4%.
Para el cierre de 2026, la valuación global del sector se estima en US$16.620 millones, alcanzando un techo proyectado de US$23.190 millones hacia 2031 bajo una tasa interanual del 6,89%. Esta aceleración se refleja en el ritmo de entrega de buques y en la acumulación de órdenes de construcción en los principales astilleros navales.
La demanda de buques metaneros
Durante 2025 se concretó la entrega de 75 buques metaneros a nivel global, mientras que reportes de firmas especializadas como Capital Clean Energy Carriers registraron un total de 338 embarcaciones en cartera de pedidos al término del primer semestre de 2026, período en el cual se sumaron 49 nuevos encargos de buques de gran porte.
La evolución tecnológica de la flota naval condiciona las eficiencias de costos y las exigencias ambientales de los nuevos proyectos exportadores.
Los análisis de la consultora Mordor Intelligence destacan que las tecnologías de contención por membrana explicaron el 70,8% de los ingresos globales del segmento de cargueros en 2025, al tiempo que las embarcaciones de gran capacidad, estandarizadas entre los 180.000 y 220.000 m3, un 45% del volumen de mercado.
A esto se suma la adopción generalizada de sistemas de propulsión lenta de doble combustible, relicuofacción a bordo y esquemas avanzados de gestión del gas de ebullición o boil-off. A nivel geográfico, la región de Asia-Pacífico concentró el 48,7% de los ingresos del sector de transporte marítimo en 2025, reafirmándose como el principal motor de consumo, demanda de fletes y demanda de infraestructura marítima.
A la par del transporte metanero tradicional, el mercado de infraestructura flotante cobra una relevancia decisiva por su capacidad para acelerar los plazos de monetización de reservas no convencionales.
Unidades flotanes de licuefacción
El informe global de Verified Market Research estima que el mercado ampliado de terminales flotantes alcanzará una valuación de US$15.100 millones hacia el año 2033, partiendo de una base de US$8.300 millones en 2025 con una tasa de crecimiento anual compuesta del 7,8%.
Dentro de este universo, las unidades flotantes de almacenamiento y regasificación junto con las barcazas de licuefacción explicaron el 66,5% de los ingresos totales de 2025, mientras que las aplicaciones orientadas a la importación e inyección directa a las redes nacionales concentraron el 67,2%. En esta categoría, la región de Asia-Pacífico también encabeza las cuotas de facturación mundial con un 35,0% del total global.
La nómina de empresas que lideran estos segmentos conforma el entorno corporativo con el cual los desarrollos locales deben articular sus modelos comerciales.
En el ámbito de la licuefacción, regasificación y gestión flotante, firmas como Höegh LNG, Excelerate Energy, Golar LNG, BW Group y Exmar concentran la mayor parte de la capacidad instalada y la operación de unidades flotantes, acompañadas por constructores navales de la talla de Samsung Heavy Industries, HD Hyundai Heavy Industries y Kawasaki Heavy Industries.
Asimismo, en el segmento de transporte y operación de buques metaneros, la actividad está dominada por corporaciones globales como Mitsui O.S.K. Lines, Nippon Yusen Kabushiki Kaisha, Qatar Gas Transport Company, Shell International Trading and Shipping, Kawasaki Kisen Kaisha, Maran Gas Maritime, Seapeak, Knutsen OAS Shipping, MISC Berhad, COSCO Shipping Energy Transportation, GasLog, Dynagas y Capital Clean Energy Carriers.
En este marco internacional, la Argentina despliega una estrategia de producción e industrialización orientada a colocar el gas de Vaca Muerta en los mercados de consumo global. La primera fase de este proceso está representada por el proyecto que encabeza la compañía Southern Energy, un consorcio conformado por PAE, YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG.
Esta iniciativa contempla la localización e instalación del buque de licuefacción Hilli Episeyo en las costas del Golfo San Matías, en la provincia de Río Negro. Con una fecha de inicio de operaciones prevista para el segundo semestre de 2027 y respaldado por la adjudicación de permisos de exportación ininterrumpibles, el desarrollo proyecta una primera etapa de producción que se complementará con la llegada posterior de una segunda unidad flotante de licuefacción.
De manera paralela y con una proyección de escala masiva para la década de 2030, avanza la estructuración del megaproyecto integrado Argentina LNG, liderado por YPF en articulación con sus socios estratégicos internacionales.
Esta iniciativa busca construir la infraestructura de transporte dedicada desde la Cuenca Neuquina hacia el litoral atlántico, combinando instalaciones de procesamiento terrestre con módulos de licuefacción de gran porte.
La viabilidad de este desarrollo requiere consolidar esquemas de financiamiento internacional de largo plazo, asegurar contratos de compraventa de gas e integrarse directamente a las cadenas logísticas que controlan los principales operadores de buques y traders del mercado internacional.