2026-09-23

Conflicto en Medio Oriente

Arabia Saudita reactivó el oleoducto Este-Oeste: bajan los precios del petróleo y cede la tensión global

Arabia Saudita reactivó en las últimas horas las operaciones del estratégico oleoducto Este-Oeste, una de las infraestructuras de transporte energético más importantes del planeta.

La noticia generó un inmediato impacto positivo en las bolsas de materias primas y trajo un alivio muy esperado a los mercados internacionales de energía, que venían registrando una fuerte volatilidad por las crecientes tensiones en Medio Oriente.

El reinicio del bombeo permitió una caída repentina en las cotizaciones internacionales: los contratos futuros del crudo Brent retrocedieron más de u$s2 por barril, alcanzando sus valores más bajos desde el pasado 8 de septiembre.

Este movimiento a la baja refleja la rápida reacción de los operadores financieros y comerciales ante la perspectiva real de una mayor disponibilidad de crudo en los circuitos de distribución global.

Una ruta crítica

La vital infraestructura había quedado completamente fuera de servicio el 13 de septiembre último, luego de ser blanco de un masivo ataque con drones.

El cierre forzoso del sistema interrumpió la capacidad del reino saudita para desviar aproximadamente 4 millones de barriles diarios de petróleo hacia la costa del mar Rojo, un volumen enorme que representa cerca del 4% del suministro energético mundial.

El valor de esta arteria logística se había multiplicado en las semanas previas. Frente al agravamiento de las hostilidades bélicas entre Estados Unidos e Israel contra Irán —conflicto que interrumpió de manera severa el tránsito naviero por el estrecho de Ormuz—, el ducto Este-Oeste se convirtió en el principal canal seguro para que Riad pudiera seguir exportando su producción sin depender del amenazado paso del golfo Pérsico.

Operación gradual y envíos a Asia

Pese al optimismo generado en la industria, la normalización total del sistema demandará tiempo. Fuentes del sector confirmaron que el oleoducto está operando actualmente a un ritmo reducido.

La petrolera estatal Saudi Aramco avanza en un plan gradual de bombeo con el objetivo de elevar paulatinamente el caudal hasta recuperar la capacidad máxima de 4 millones de barriles diarios, aunque la compañía aún no ha precisado una fecha exacta para alcanzar dicho techo operativo.

Aun a capacidad parcial, el reinicio de los envíos ya muestra resultados concretos en la logística internacional. El ducto comenzó a reabastecer a las grandes refinerías sauditas ubicadas en la costa del mar Rojo y dejó todo listo para concretar la primera carga de exportación desde el puerto de Yanbu con destino a China.

Reposicionamiento del mercado comercial

En paralelo, los operadores globales comenzaron a reconfigurar sus rutas marítimas para adaptarse al nuevo escenario de oferta. Buques petroleros comenzaron a movilizarse hacia la zona del canal de Suez y los puertos egipcios de Port Said y Sidi Kerir, en el mar Mediterráneo, con el fin de coordinar operaciones de trasvase de barco a barco.

Si bien analistas del sector advierten que la reapertura del ducto Este-Oeste no erradica de forma definitiva los riesgos geopolíticos que pesan sobre la región, sí elimina la restricción logística más asfixiante que enfrentaba Arabia Saudita en este momento.

Para los mercados, la posibilidad concreta de volver a embarcar crudo desde Yanbu mejora la fluidez de la oferta y explica la rotunda reacción bajista en los precios internacionales del petróleo.

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