Plan exploratorio en Neuquén
Figueroa y las áreas sin inversión: “Déjennos monetizar y trabajar”
Neuquén prepara la Ronda 2/2026 del Plan Exploratorio Neuquén y ya definió parte de las áreas que serán incorporadas al próximo proceso licitatorio.
El gobernador Rolando Figueroa confirmó en Houston que los cuatro bloques que YPF devolverá a la provincia serán incluidos en futuras convocatorias, junto con otras áreas que se encuentran en proceso de reversión por falta de inversiones.
Se trata de Salinas del Huitrín, Loma del Molle, Cerro Las Minas y Cerro Arena, bloques que quedarán nuevamente disponibles para la actividad privada.
“Las vamos a incorporar en una nueva licitación, junto con otras áreas que estamos revirtiendo a empresas que no invierten”, afirmó Figueroa durante la quinta edición de Shale in Argentina: Unleashing Vaca Muerta to the World, organizada por el IAPG en Houston.
El gobernador planteó así una política de mayor rotación de las áreas hidrocarburíferas: respaldo para las compañías que cumplen sus compromisos de inversión y recuperación de los bloques donde esos compromisos no se concretan.
Una nueva ronda en marcha
La segunda convocatoria estará orientada a profundizar la exploración y explotación de Vaca Muerta y se sumará al proceso que actualmente lleva adelante Gas y Petróleo del Neuquén (GyP).
La Ronda 1/2026 recibió 20 propuestas de 10 oferentes para ocho de las 15 áreas licitadas. En siete bloques hubo más de una propuesta, lo que generó competencia entre empresas.
GyP continúa actualmente con la evaluación de los denominados Sobres A, que contienen los antecedentes societarios, técnicos y económicos de los oferentes. El análisis de las propuestas económicas está previsto para la tercera semana de septiembre y las eventuales adjudicaciones, para octubre.
El gobernador destacó particularmente el desembarco de empresas estadounidenses que participaron de la primera licitación y la posibilidad de nuevas operaciones de compra de compañías, un movimiento que, según sostuvo, podría traducirse también en mayor actividad para las empresas de servicios.
Áreas sin inversión, otra vez al mercado
La decisión de volver a licitar los bloques que YPF dejará en manos de la Provincia forma parte de una estrategia más amplia para evitar que áreas con potencial permanezcan inmovilizadas.
“Así como apoyamos a las empresas que invierten, a las que no invierten les decimos: déjennos monetizar y trabajar en lo que nosotros permanentemente estamos necesitando”, señaló Figueroa.
Las áreas que no recibieron ofertas en la primera ronda también podrían ser consideradas en futuras convocatorias, de acuerdo con la evolución del conocimiento técnico y las condiciones de inversión.
El objetivo provincial es sostener el crecimiento de la producción y ampliar la participación de nuevos operadores en la cuenca.
Infraestructura, el otro desafío
Desde Houston, Figueroa vinculó el crecimiento de Vaca Muerta con la necesidad de avanzar en infraestructura para evitar que las restricciones de transporte y evacuación se conviertan en un límite para la expansión de la producción.
En ese sentido, volvió a destacar la necesidad de contar con nuevas vías de salida para el petróleo y gas neuquinos, y valoró la articulación con Río Negro y el desarrollo del puerto de Punta Colorada.
También planteó la necesidad de generar condiciones para el desarrollo de proyectos de GNL, con reglas que permitan mejorar la competitividad argentina en los mercados internacionales.
La agenda del gobernador en Estados Unidos busca, precisamente, posicionar a Vaca Muerta ante inversores internacionales y avanzar en alternativas de financiamiento para la infraestructura que demanda el crecimiento de la producción.
Del autoabastecimiento a las exportaciones
Figueroa sostuvo que Neuquén mantuvo su política hidrocarburífera como una política de Estado y que la provincia atraviesa una etapa diferente, marcada por la posibilidad de consolidarse como una plataforma exportadora de petróleo y gas.
En ese escenario, la nueva ronda de licitaciones será una herramienta para ampliar la superficie activa de Vaca Muerta, atraer inversiones y poner nuevamente en producción áreas que quedaron disponibles.
El desafío para Neuquén será combinar ese proceso con la infraestructura necesaria para evacuar una producción creciente y con una mayor integración de empresas de servicios y proveedores locales.