2026-08-14

La mirada de los líderes regionales

Directivos de las petroleras destacaron en AmCham el momento de la industria

Los principales ejecutivos del sector energético coincidieron en que Vaca Muerta ya dejó de ser una promesa y entró en una nueva etapa: la de competir a escala global. En el marco del AmCham Energy Forum, señalaron que para sostener el crecimiento serán determinantes la eficiencia operativa, la infraestructura, el acceso al financiamiento, el capital humano y, especialmente, la previsibilidad de las reglas de juego.

Desde Vista Energy, destacaron que la compañía consolidó la adquisición de los activos de Equinor y alcanzó una producción de unos 156.000 barriles equivalentes por día. La empresa proyecta invertir alrededor de US$ 1.800 millones anuales en 2027 y 2028, perforar entre 100 y 110 pozos por año y alcanzar 185.000 barriles diarios en 2027 y 208.000 en 2028. La meta de largo plazo es llegar a unos 250.000 barriles diarios en 2030.

La roca ya está aprobada, Vaca Muerta es una realidad, pero empiezan otras peleas”, aseguran, al remarcar que Argentina debe competir por capital con otras grandes cuencas internacionales, especialmente Permian, en Estados Unidos.

Como ejemplo de eficiencia, mencionó la implementación por parte de Vista de un sistema de transporte de arena a granel desde las minas hasta los pozos, que permitió reducir casi a la mitad los costos logísticos.

TotalEnergies Argentina, coincidió en que el país está apenas en una primera etapa del desarrollo de Vaca Muerta. Según explicó la empresa, la producción de petróleo ronda actualmente los 900.000 barriles diarios y podría alcanzar entre 1,5 y 1,7 millones de barriles por día hacia 2030. En gas, el objetivo es pasar de unos 140-160 millones de metros cúbicos diarios a 260 millones.

Para avanzar, señaló cuatro condiciones centrales: previsibilidad, infraestructura, acceso a los mercados y confianza. “Estamos empezando”, y advierten que el desafío será evitar el denominado “efecto rebote”: avanzar con reformas y proyectos de inversión sin luego introducir cambios que deterioren las condiciones para el capital.

En ese sentido, desde las empresas defienden explícitamente al RIGI. “Sin el RIGI hoy no estaríamos creciendo”, sostuvo, y pidió evitar nuevas cargas impositivas o aumentos de costos que puedan enviar señales negativas a los inversores.

También destacó que el petróleo y el gas argentinos deberán conquistar mercados internacionales de manera sostenida, con contratos, infraestructura y compañías capaces de acceder a compradores globales.

La inversión de TGS

Oscar Sardi, ejecutivo de TGS, puso el foco en el proyecto de procesamiento de líquidos de gas natural que la compañía desarrolla en Vaca Muerta, con una inversión superior a US$ 3.000 millones.

La obra tendrá un plazo de ejecución de entre 45 y 46 meses y ya tiene contratado aproximadamente el 93% de su capacidad. El proyecto contempla unos 100 kilómetros de gasoductos, una ampliación de la capacidad de procesamiento hasta unos 43 millones de metros cúbicos diarios y permitirá separar propano, butano y gasolina del gas natural.

Según explicó, la iniciativa podría generar ingresos por exportaciones de más de US$ 1.000 millones anuales y tendrá un fuerte impacto sobre el empleo y la actividad de proveedores.

Tenaris apuesta a la integración global

Desde Tenaris, el presidente para el Cono Sur destacó que las tensiones geopolíticas y los conflictos internacionales reforzaron la importancia de contar con cadenas de suministro más cercanas y resilientes.

La compañía busca trasladar a Vaca Muerta tecnología y experiencia acumulada en Estados Unidos, donde invirtió más de US$ 20.000 millones durante las últimas dos décadas.

En Argentina, Tenaris destinó unos US$ 240 millones en los últimos tres o cuatro años a servicios petroleros y prepara un nuevo equipo de perforación diseñado para optimizar la construcción de los pozos guía mediante la técnica drilling while casing.

El objetivo común que dejaron los CEOs fue claro: el recurso está, pero el verdadero desafío empieza ahora. Para transformar Vaca Muerta en una plataforma energética global, Argentina deberá acelerar infraestructura, mejorar costos, formar talento y sostener reglas previsibles que permitan atraer capital durante las próximas décadas.

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