Cambios en el organismo nacional
Carlos Casares renunció al ENARGAS tras quedar fuera del nuevo ente regulador
El interventor del Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas), Carlos Casares, presentó su renuncia indeclinable al cargo luego de quedar fuera de la conducción del nuevo Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad (ENRGE), organismo que unificará la regulación de ambos servicios.
La decisión se produjo tras el concurso público impulsado por la Secretaría de Energía para conformar el directorio del flamante ente.
En una carta dirigida a la secretaria de Energía, María Tettamanti, y al secretario coordinador de Energía y Minería, Daniel González, Casares explicó que su salida responde a la falta de respaldo político evidenciada en el resultado del proceso de selección.
“Entiendo que no he satisfecho vuestras expectativas y/o no cuento ya con vuestra confianza para continuar colaborando”, afirmó.
Casares recordó que su intención era continuar al frente del proceso de unificación de los entes reguladores, proyecto que ayudó a diseñar desde 2023 junto al entonces referente energético de La Libertad Avanza, Eduardo Rodríguez Chirillo, y que formó parte del capítulo energético de la Ley de Bases. Por ese motivo, se presentó al concurso público para integrar el nuevo directorio.
En el texto de renuncia, el ahora ex interventor repasó los principales ejes de su gestión al frente del Enargas, iniciada en enero de 2024. Entre ellos destacó la adecuación tarifaria transitoria con obligación de inversiones, la puesta en marcha de la Revisión Quinquenal Tarifaria 2025-2030, la primera integral en más de dos décadas, y la implementación de ajustes mensuales para dar previsibilidad a los usuarios.
También subrayó la racionalización del plantel del organismo, que pasó de 707 a 516 empleados, la regularización de expedientes sancionatorios atrasados, la actualización de normas técnicas clave y el fortalecimiento de la transparencia institucional, con una mejora sustancial en los índices oficiales de acceso a la información.
Casares remarcó además la colaboración técnica del Enargas con la Secretaría de Energía en proyectos estratégicos, como la ampliación del Gasoducto Perito Moreno, la reglamentación de la Ley de Bases en materia de hidrocarburos y el diseño del esquema de focalización de subsidios al gas.
Pese a ese balance, el interventor consideró que el resultado del concurso, que dejó afuera su candidatura y propuso a Néstor Lamboglia para presidir el nuevo ente, marcó un punto de quiebre. En ese contexto, sostuvo que no correspondía continuar en funciones sin el respaldo político necesario.
La renuncia se produce en medio de cuestionamientos al proceso de selección del directorio del ENRGE, que incluyó mayoritariamente a funcionarios o asesores cercanos al oficialismo y careció de criterios técnicos claros de orden de mérito.
Mientras tanto, el organismo regulador atraviesa una etapa sensible, con la implementación del nuevo esquema de subsidios aún pendiente y sin autoridades con firma formalmente designadas.
Con su salida, Casares cerró una etapa de dos años al frente del Enargas y dejó expuesta la tensión interna que rodea la conformación del nuevo ente regulador energético.