2025-12-13

Panorama político de Vaca Muerta

Con el Brent a la baja en el radar, Neuquén y Nación activaron la sintonía fina para apuntalar el frente exportador 

Vaca Muerta transitó otra semana que podría considerarse como bisagra: el Gobierno nacional terminó de madurar una definición que parte del sector venía planteando desde que se aprobó el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI): extender sus beneficios a todo el upstream de petróleo y gas, es decir, al corazón de la actividad (pozos, perforación y completación) y no sólo a la infraestructura asociada y el gas de exportación. La señal apunta a sostener el ritmo de inversión necesario para que la cuenca no se tope contra su propio techo exportador, justo cuando el mercado empieza a proyectar un ciclo de crudo más barato hacia 2026.

 

Un RIGI para los pozos 

Hasta acá, el RIGI funcionó como paraguas para proyectos “grandes” de la etapa exportadora: el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) y desarrollos ligados al GNL aparecen como emblemas de ese primer tramo. El régimen, creado por la Ley 27.742, promete estabilidad y condiciones de inversión de largo plazo para proyectos de escala.

En 2024, dentro del propio oficialismo nacional se explicitaba que no correspondía incluir la perforación de pozos shale dentro del RIGI. Ese criterio ahora se reconfigura: el Gobierno, a instancias de un pedido del gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, busca que el régimen también premie la producción adicional (incremental) que sostiene exportaciones y abastece futuros buques.

 

Figueroa–Caputo: sintonía política para blindar actividad 

El movimiento tuvo un fuerte empuje provincial. Figueroa formalizó ante el ministro de Economía Luis Caputo el pedido de incorporar inversiones de todo el upstream, con foco explícito en la generación incremental de producción. En Neuquén lo leen como una forma de garantizar un flujo sostenido de inversión en perforación, completación y eficiencia operativa para sostener la curva ascendente y “cerrar” la ecuación exportadora.

La coincidencia política es relevante: Neuquén necesita volumen para sostener recaudación y empleo; Nación necesita divisas y previsibilidad de oferta para compromisos de exportación con efecto en la balanza comercial.

En ese encuadre, el anuncio del área energética —con Daniel González como voz pública— terminó de oficializar el RIGI “a todo el upstream” para acelerar inversión y producción adicional.

Neuquén ya viene advirtiendo sobre el cuadro de situación: baja en regalías en términos reales, producto del dólar contenido y menor precio del Brent, y una proyección presupuestaria del 2026 lejos del umbral de precios con el que la provincia se siente cómoda: u$s70 por barril.

Figueroa y Caputo activaron la sintonía fina para incentivar inversiones.

Al mismo tiempo, el grueso de las pymes esperan por el repunte de actividad en el segundo semestre del próximo año. Mayor incentivo a la producción incidirá en el tiempo de más o de menos en que la actividad tienda a recuperarse. Esa es otra variante local para el respaldo al programa.

 

El 2026 que mira la industria

El trasfondo económico, en parte, explica el timing. Distintas proyecciones ya incorporan un escenario de precio del barril más bajo en 2026, lo que aprieta márgenes y eleva la sensibilidad al costo de capital. Con ese contexto, la industria insiste: sin herramientas que mejoren riesgo/retorno y aseguren acceso a financiamiento, el salto de inversión podría sumar variables que impongan otro ritmo justo cuando el sistema necesitará más definiciones y oferta.

Ahí aparece Argentina LNG como termómetro. YPF y sus socios ENI y XRG (ADNOC) trabajan con una hoja de ruta que apunta a una decisión final de inversión (FID) en el corto plazo y un esquema de financiamiento donde la deuda podría cubrir una porción mayoritaria del proyecto. En paralelo, la lógica técnica empuja hacia desarrollos de gas húmedo (más líquidos asociados, mejor economía), un punto que venía requiriendo “aclaraciones” regulatorias para encuadrar inversiones bajo el RIGI.

Si el RIGI se extiende plenamente a todo el upstream, el efecto esperado es doble: (1) sostener el incremento de producción para abastecer exportaciones de crudo, y (2) asegurar moléculas de gas para el GNL, donde la escala exige certidumbre de pozos y capex de largo plazo.

 

ProPymes: Rocca, China y la otra cara del boom

En el Seminario ProPymes del Grupo Techint de esta semana, su CEO, Paolo Rocca volvió a advertir sobre la presión de insumos importados y calificó la conducta comercial de China como “predatoria”, en una señal de alarma por la competitividad del entramado proveedor local.

Rocca y una diálogo público con la senadora Patricia Bullrich.

El planteo se enlaza con Vaca Muerta: sin una cadena de valor robusta, el boom exportador corre riesgo de perder capacidad de derrame industrial.

En ese mismo clima, Tecpetrol reforzó su narrativa de integración: su CEO, Ricardo Markous, sostuvo que Vaca Muerta es posible porque hay industria nacional” y ratificó el salto de la empresa al shale oil con Los Toldos II Este, un desarrollo de alrededor de US$ 2.000 millones que apunta a 70.000 bbl/d en 2027 y que mira al RIGI como pieza de competitividad financiera.

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