Panorama político de Vaca Muerta
Figueroa le pidió la renuncia a Gutiérrez en YPF y acentúa su estrategia de diferenciación
Una de las formas de verlo: es un nuevo capítulo en una larga historia de disidencias. De diferente tono y en distintos momentos históricos. Muchas veces fue por la disputa de quién sería ungido como sucesor. Rolando Figueroa, en los hechos, lo comenzó a saldar con su victoria del 2023, cuando todavía Omar Gutiérrez transitaba su segundo mandato como gobernador. Le ganó al histórico aparato del MPN y se quedó con lo que deseó “por 40 años”, como dijo una vez: ser gobernador de Neuquén. En simultáneo, asestó un batacazo que dejó en crisis existencial al partido provincial.
Este viernes Figueroa le pidió la renuncia a Gutiérrez como director de YPF en representación de Neuquén, lugar que ocupaba -por decisión del gobernador- luego de una larga transición entre mandatos que había sido encaminada de forma más que razonable, pese a las diferencias entre ambos.
De este modo, el exgobernador y actual presidente del MPN se quedó sin uno de los puestos más codiciados del mundillo político. Un lugar que muchos consideran poco menos que una superbeca: un ingreso muy alto, baja exposición pública y acceso directo a uno de los ámbitos donde se define la política energética nacional. YPF, la principal desarrolladora de Vaca Muerta, es mucho más que una empresa petrolera.
Hay más sentidos posibles en torno a la decisión, si se considera cómo la ciudadanía informada percibe este tipo de designaciones. No debería extrañar que esta también sea una posible causa del pedido. Es el cruce de la matemática y la política: las encuestas también estarían aconsejando una decisión así. De hecho, en sectores de la política neuquina circularon relevamientos respecto del margen (muy escaso) de respaldo que sumaría la figura del exgobernador como referente neuquino dentro del directorio de la compañía.
Figueroa y su entorno habían leído como pocos el fenómeno disruptivo que erigió a Javier Milei como presidente. Esa lectura también configuró su discurso en clave de cambio de época en la campaña que lo llevó a la Gobernación. Un clima de bronca, crisis económica y “vieja política” que no da respuestas donde más se necesitan. Después de todo, Vaca Muerta, esa gran realidad con un potencial descomunal, está a un puñado de kilómetros de la Casa de Gobierno provincial, pese a ser clave para evitar una crisis económica mayor a nivel nacional.
Así las cosas, hay quienes consideran que para el gobierno era necesario dar una señal aún más contundente de distancia con la conducción del partido provincial. La gestión de Figueroa impulsó esa diferenciación en el último año promoviendo investigaciones judiciales por malversación de fondos que alcanzan a segundas y terceras líneas del gobierno anterior.
Al mismo tiempo, Figueroa busca tener a alguien de su más estrecha confianza en el directorio de YPF. En su posteo en X en el que comunica el pedido de renuncia, fue explícito al recordar que tiene facultades “para designar un representante que esté en consonancia con los lineamientos estratégicos y objetivos definidos por la actual gestión de gobierno para la etapa institucional que atraviesa Neuquén y su posicionamiento en la empresa (…), de cara al futuro”. En otras palabras: Gutiérrez no estaba alineado.
El gobierno provincial convive con una doble situación vinculada a lo que se desprende de la petrolera y su rol protagónico en Neuquén: el gobernador destaca públicamente el rol de Horacio Marín al frente de YPF, al que ve como un factótum del despegue definitivo de Vaca Muerta rumbo al 2031. Pero al mismo tiempo, fuentes consultadas para esta columna consideraron que el gobierno sobrelleva coyunturas problemáticas que emergen del actual ciclo del shale, como cierta retracción de la actividad a la espera de un crecimiento adicional con la culminación del oleoducto Vaca Muerta Sur.
La decisión ocurre justo antes de una fecha clave: el 13 de julio el frente La Neuquinidad -vehículo electoral de Figueroa- presentará sus listas para las elecciones legislativas nacionales de octubre, cuando Neuquén renovará tres bancas de diputados nacionales y tres de senadores. Será la antesala de la interna del 20 de julio, a todas luces una formalidad que erigirá los candidatos que definirá Figueroa.
El pedido de renuncia a Gutiérrez podría considerarse también una señal al electorado, en ese afán diferenciador respecto del anterior escenario político provincial, en medio de una disputa cada vez más clara con el gobierno nacional. Más con Milei que con los referentes locales. Y esto es algo que tenderá a profundizarse conforme pase el ciclo rumbo a las elecciones.
En las últimas dos semanas, el gobernador cuestionó los recortes presupuestarios nacionales y encabezó, junto a sus pares de Río Negro y Chubut, Alberto Weretilneck e Ignacio Torres, el anuncio de que las provincias financiarán obras de gas que Nación no ejecuta, como el Gasoducto Cordillerano.
Antes, Zulma Reina, vicepresidenta primera a cargo de la Legislatura, participó del encuentro de gobernadores que impulsó la reformulación en el Congreso del reparto del impuesto a los combustibles. Luego, Figueroa destacó su reunión con el ministro de Economía Luis Caputo y el jefe de Gabinete, Guillermo Francos. Esa necesidad -entre la campaña y la gestión- marca un equilibrio dificultoso: Neuquén necesita autorización nacional para poder financiar su plan de infraestructura, pero también busca diferenciarse del oficialismo nacional.
Es la estrategia de “regionalizar” una elección nacional, en la que cada gesto cuenta.