Los datos oficiales de operadoras y Nación
Con altas exportaciones y demanda doméstica, Argentina tendría gas para más de 60 años
En un contexto de reformas energéticas, apertura a la exportación y debates sobre transición ecológica, un reciente estudio respaldado por la Secretaría de Energía de la Nación confirmó que la Argentina cuenta con recursos de gas natural suficientes para abastecer el mercado interno durante varias décadas.
El informe, elaborado con apoyo del IAPG (Instituto Argentino de Petróleo y Gas) y universidades nacionales, establece escenarios que proyectan reservas por hasta 162 años, incluso considerando exportaciones de largo plazo.
El análisis fue presentado por Juan José Carbajales, abogado especializado en derecho energético y director de la consultora Paspartú durante una entrevista radial en Modo Shale que se emite por Mitre Patagonia.
"La resolución 157 de la Secretaría de Energía da cuenta de la disponibilidad de gas en el largo plazo. Es un dato clave para autorizar exportaciones de GNL", explicó Carabajales, haciendo referencia a la iniciativa de empresas como Golar y Pampa Energía para colocar gas argentino en mercados internacionales.
Hasta hace poco, las autorizaciones para exportar gas eran de carácter estacional. Con este nuevo marco, el gobierno nacional busca consolidar un perfil exportador más ambicioso, especialmente a través del Gas Natural Licuado (GNL).
“Es un cambio radical. Por primera vez se está planificando a largo plazo en un gobierno que, en general, desconfía de la planificación”, subrayó Carabajales.
El estudio considera tres escenarios posibles: en el más optimista, Argentina tendría gas para 162 años. En el más exigente (con alto consumo interno y fuerte exportación), el horizonte se acorta a 63 años.
En todos los casos, se concluye que hay margen para liberar exportaciones por hasta 30 años, manteniendo la prioridad del abastecimiento interno, una condición que sigue vigente pese a las reformas impulsadas por el gobierno a través del DNU 70 y la Ley Bases.
Uno de los puntos críticos que señaló el director de Paspartú y del IGPUBA fue la ausencia de referencias a la transición energética en el informe.
“La palabra ‘transición no aparece, pero es el telón de fondo de todos estos estudios. El gas es el vector natural de la transición, aunque este gobierno lo omite en su agenda”, sostuvo.
En ese sentido, recordó que el aprovechamiento de recursos como el litio y el cobre también forma parte de una estrategia global que apunta a la electrificación de la matriz, aunque aún hay incertidumbre sobre los plazos: “Algunos dicen que será en 30 años, otros en 50. Nadie lo sabe con certeza”.
La entrevista también abordó la coyuntura del mercado petrolero. Tras la reciente recuperación del precio internacional del crudo, que volvió a situarse en torno a los 66 dólares por barril, Carabajales explicó que Vaca Muerta sigue siendo competitiva incluso con precios bajos.
“Es una cuenca resiliente, incluso con un barril a 45 dólares. Así lo expresó Tecpetrol ante inversores. Aunque claramente la industria se siente cómoda por encima de los 70”, afirmó.
En ese marco, destacó la continuidad del desarrollo de infraestructura, como el ducto Vaca Muerta Sur y los gasoductos troncales, lo que refuerza el compromiso del sector con el crecimiento exportador.
Carabajales aprovechó el diálogo para presentar su nuevo libro: Historia jurídica de los hidrocarburos: del Virreinato a la Ley Bases. La obra, disponible gratuitamente online, reconstruye el desarrollo normativo del sector desde las leyes de Indias hasta las reformas actuales.
“El subsuelo siempre fue estatal. Lo que discutimos en la historia argentina es si pertenece al Estado nacional o a las provincias. Ese debate recorre todo el libro, junto con los hitos clave: el descubrimiento de petróleo en 1907, la creación de YPF, la privatización en los ’90 y la reestatización en 2012”, resumió.