Balance 2024
Las centrales nucleares alcanzaron un nuevo récord de generación eléctrica
Las centrales nucleares Atucha I, Atucha II y Embalse durante 2024 generaron unos 10.449.015 MWh, lo que representa el 7,35% del total de energía entregada al sistema en el país por las distintas fuentes de la diversificada matriz. Así lo dio a conocer la empresa Nucleoelectrica Argentina (Nasa), la empresa operadora de las centrales, al señalar también que en julio la empresa logró un nuevo récord mensual con 1.174.116 MWh.
"Durante 2024, la generación nuclear en Argentina continuó superando sus propias marcas y alcanzando niveles de excelencia, lo que permitió lograr incrementos sostenidos en su producción y establecer nuevos récords de generación", aseguró la compañía al dar a conocer la novedad del balance productivo del año pasado.
El logro de generación se logra en momentos en que las políticas de ajuste del gasto público pusieron en duda proyectos clave como el reactor modular Carem, y el reactor multipropósito RA-10 que está ubicado en Ezeiza, ambos considerados únicos en América Latina.
En su lugar, la actual gestión dio a conocer semanas atrás un Plan Nuclear para la Argentina, enfocado en abastecer de energía a los centros de entrenamiento de inteligencia artificial (IA) que podrían radicarse en el país. Este proyecto estará bajo la dirección de Demian Reidel, actual jefe de gabinete del Consejo de Asesores del Presidente, y no contempla el desarrollo final del Carem, sino de otro reactor mediano con desarrollo del Invap.
Nucleoeléctrica Argentina opera las centrales nucleares Atucha I, Atucha II y Embalse, que en conjunto suman una potencia instalada de 1.763 MW, aportando aproximadamente el 8% de la energía eléctrica del país. La empresa se encarga de la operación y mantenimiento de estas plantas, así como de la comercialización de la energía en el Mercado Eléctrico Mayorista (MEM) y del desarrollo de proyectos que aseguran la operación segura y confiable de sus instalaciones.
Parada de Atucha I
Desde septiembre, el esquema nuclear no cuenta con la central Atucha I en operación ya que ese mes entró en el proceso de extensión de vida útil tras cumplir 50 años de su conexión al Sistema Eléctrico Nacional.
De acuerdo al plan de trabajo, la extensión de vida de Atucha I ahorraría el consumo de aproximadamente 476 MMm3 anuales de gas. Considerando la diferencia de costo anual de combustible con una central de ciclo combinado, implicaría un ahorro de entre 292 y 669 millones millones de dólares anuales en gastos de combustible.
La parada de reacondicionamiento tendrá una duración de treinta meses a realizarse entre 2024 y 2026 e implica una inversión de 450 millones de dólares, la creación de 2000 puestos de trabajo directo e indirecto y la generación de oportunidades para proveedores nacionales calificados en las tareas de construcción y fabricación de componentes.
Durante ese período se implementarán un conjunto de mejoras entre las que se destacan el cambio del sistema de protección del reactor, la calificación ambiental de equipos, la modificación de los sistemas de control, la modernización y cambios en la turbina y la implementación de un simulador de alcance total específico para Atucha I, entre otras actividades.
Las tareas en Atucha II y Embalse
Pero a la vez, en Nucleoeléctrica se trabaja en la potenciación final de Atucha II que viene de un complejo proceso de reparación para rescatar una pieza desprendida en el fondo del reactor, y está operando al 90% de su capacidad técnica de 745 Mw, mientras que Embalse lo está haciendo al 100 % de sus 656 Mw.
A comienzos de diciembre, la Central Atucha II volvió a entregar energía al Sistema Eléctrico completando una parada programada de inspección y mantenimiento. Un total de 1.730 personas, entre personal de planta y especialistas de 20 empresas contratistas, participaron de manera coordinada en las actividades, cumpliendo con estrictos estándares de seguridad nacional e internacionales.
En octubre, un proceso similar cumplió la Central Embalse que cumplió con una parada programada iniciada en los primeros días de agosto, lo que permitió la realización de más de 4.000 tareas de inspección y mantenimiento preventivo y correctivo. Se trata de la segunda central nuclear del país que en 2019, tras un proceso de extensión de vida, inició su segundo ciclo operativo por 30 años más.