Vaca Muerta y el rol de los proveedores locales
Clusterciar apuesta a la tecnología y al crecimiento de las pymes para integrarse a la expansión energética
En una entrevista realizada durante la Argentina Oil & Gas 2024, Carlos Echeverry, CEO de Clusterciar destacó el avance de las inversiones en infraestructura y producción. También señaló que la incorporación de tecnología, el acceso al capital y la capacitación serán claves para que las empresas regionales puedan competir y crecer.
La expansión de Vaca Muerta ya se traduce en proyectos de infraestructura, nuevos desarrollos y mayores niveles de producción. Para las empresas proveedoras de la región, el desafío es acompañar ese crecimiento con más tecnología, personal especializado y capacidad de inversión.
Así lo planteó Carlos Echeverry, CEO de Clusterciar, durante una entrevista con Mejor Energía en el marco de la Argentina Oil & Gas 2024. El ejecutivo, que se había incorporado al grupo dos meses antes, sostuvo que las obras y los proyectos que durante años parecían lejanos comenzaron a concretarse.
"Todo eso se materializó", resumió, al referirse a gasoductos, oleoductos, plantas, pozos y ampliaciones.
Clusterciar reúne cuatro empresas y una fundación, con actividades que abarcan desde ingeniería e inspección hasta construcción, mantenimiento y desarrollo de software.
Según detalló Echeverry, el grupo cuenta con más de 1.000 personas trabajando en la zona y busca aprovechar ese conocimiento de campo para ampliar sus operaciones. Entre sus proyectos recientes, mencionó la obtención de un nuevo contrato de operación y mantenimiento con YPF.
La transformación tecnológica es otro de los ejes de la estrategia. El ejecutivo mencionó el uso de drones, cuadrúpedos robóticos y visores en tareas de inspección, aunque advirtió que incorporar equipos no alcanza por sí solo.
El valor, sostuvo, está en desarrollar aplicaciones concretas y en procesar la gran cantidad de datos que esas tecnologías generan. "Si no aprovechamos estas herramientas, sabemos que vamos a quedar afuera", afirmó.
La expansión de la actividad también abre la posibilidad de sumar operaciones en otras localidades. En ese sentido, Echeverry señaló que la compañía analiza instalar una base en la costa de Río Negro para prepararse ante el desarrollo de proyectos vinculados al gas natural licuado (GNL). Mencionó como posibles zonas de interés Punta Colorada, Sierra Grande, Las Grutas y San Antonio.
Al referirse a las pequeñas y medianas empresas de Neuquén y Río Negro, Echeverry identificó dos obstáculos centrales: "la necesidad de incorporar tecnología y las dificultades para acceder al capital. Para las firmas que no pueden desarrollar soluciones por cuenta propia, consideró que las alianzas y las adquisiciones pueden ser alternativas para no perder competitividad".
También destacó la ventaja de las empresas locales: conocen el territorio, a sus comunidades y el funcionamiento del ecosistema productivo. Ese conocimiento, planteó, puede reducir los tiempos y los costos de entrada para compañías que llegan desde otras regiones.
"Las pymes locales conocen el lugar, a la gente y el ecosistema como nadie", señaló. A su juicio, esa experiencia puede evitar meses de aprendizaje y de gastos antes de que una nueva operación alcance su ritmo.
La formación de recursos humanos completa el esquema. Echeverry valoró el papel de la fundación vinculada al grupo en la capacitación técnica, tanto para cubrir necesidades propias como para formar personal que pueda incorporarse a empresas y operadores de la industria.
En un escenario de crecimiento sostenido de la actividad, el desafío para los proveedores regionales será combinar su conocimiento local con nuevas capacidades tecnológicas, financiamiento y formación especializada.
Una articulación que, para Echeverry, puede permitir que las pymes ocupen un lugar más sólido en la cadena de valor de Vaca Muerta.