Real estate y energía

Horacio Marín plantea al real estate los tres polos de desarrollo que impulsa Vaca Muerta en Neuquén

El presidente de YPF convocó a desarrolladores a anticipar la demanda urbana que generará el salto de producción hidrocarburífera. Identificó a Plaza Huincul, Rincón de los Sauces y Añelo como nodos estratégicos para infraestructura habitacional y de servicios en la cuenca neuquina.

Horacio Marín plantea al real estate los tres polos de desarrollo que impulsa Vaca Muerta en Neuquén
Marín durante su participación en el evento del real state en Buenos Aires.
Marín durante su participación en el evento del real state en Buenos Aires.

El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, trazó una clara hoja de ruta para la industria de la construcción y el desarrollo inmobiliario al identificar tres polos estratégicos de desarrollo en la provincia de Neuquén. Durante la apertura del Foro de Inversiones Vaca Muerta, el ejecutivo instó al sector del real estate a acompañar de forma inmediata el salto de escala proyectado para la cuenca no convencional.

De acuerdo con el titular de la petrolera de control estatal, las megaobras de infraestructura de transporte y exportación que ya se encuentran en plena marcha requerirán una rápida respuesta en materia habitacional, logística y comercial para albergar la masa laboral e industrial que demandará el crecimiento no convencional en los próximos años.

En su exposición, Marín precisó la focalización geográfica y operativa de estos tres nodos urbanos en territorio neuquino: Plaza Huincul, asociado a los proyectos de industrialización y licuefacción de gas natural comprimido y licuado (LNG); Rincón de los Sauces, apuntalado por la expansión de los desarrollos petroleros en el norte provincial; y Añelo, ratificado como el epicentro de la producción de hidrocarburos shale.

Esta categorización segmentada busca orientar a los inversores privados hacia las áreas donde la concentración de actividad petrolera e industrial generará tensiones inmediatas en la oferta de vivienda, servicios hoteleros e infraestructura corporativa.

Infraestructura para el crecimiento

El escenario del Foro de Inversiones Vaca Muerta, organizado para conectar a la cadena de valor energética con los mercados financieros y de real estate, ofreció una visión integral sobre las oportunidades de expansión en la cuenca. Organizado como un espacio interdisciplinario de debate y atracción de capitales, el encuentro reunió a más de medio millar de ejecutivos, funcionarios provinciales y nacionales, así como a referentes de banca corporativa e ingeniería.

Los paneles de esta primera jornada abordaron no solo las estimaciones de incrementos de producción en no convencionales, sino también los mecanismos de financiamiento para proyectos de mediana y gran escala, articulando las necesidades operativas de las operadoras con la capacidad del capital privado para financiar la urbanización indispensable.

El diagnóstico inicial de las jornadas del foro es el de un severo rezago en la infraestructura básica de servicios, conectividad vial e infraestructura habitacional en las localidades del entramado productivo neuquino. Las proyecciones sectoriales señalan que, para sostener la duplicación de producción de petróleo y la infraestructura de exportación de LNG hacia el final de la década, la Argentina y la provincia de Neuquén requerirán miles de nuevas soluciones habitacionales, centros logísticos avanzados y rutas seguras.

Marín, al abordar el mapa de desarrollo para el sector inmobiliario y de servicios, hizo hincapié en la necesidad de desplegar infraestructura habitacional y logística para acompañar la demanda en la cuenca neuquina. “Nosotros vemos tres polos de desarrollo. Plaza Huincul, asociado a todo lo que se viene con el LNG y la industrialización del gas; Rincón de los Sauces, apuntalado por el crecimiento del petróleo en el norte provincial; y Añelo, el corazón operativo” del shale.

En ese punto resaltó el futuro de la producción de crudo. “La producción de petróleo creo que va a llegar al millón y medio de barriles tranquilamente. Argentina va a lograr una marca que pocos pocos países lo logran, que es exportar un millón de barriles. Es muy grande lo que hay ahí”, aseveró para graficar que el salto de producción de Vaca Muerta requiere respuestas rápidas a medida que avanzan las grandes obras.

Al analizar los requerimientos constructivos que exige la dinámica hidrocarburífera, Marín fue enfático respecto al perfil de inversión que espera del sector privado y a la necesidad de abandonar esquemas contractuales rígidos o vinculados exclusivamente al Estado.

“No soy un entrepreneur, pero me parece que lo modular es lo que se necesita primero porque es rápido y permite de cambiar de lugar. Entonces, lo modular para mí es lo que funciona en todo lo que es construcción. En la otra parte es un poco más discutible. Lo que nosotros necesitamos es rapidez y una cosa que hay que salir de la idea argentina es que si invierto, después voy a tener la vaca atada, que siempre tengo trato con YPF, de por vida y no es así”.

“Podés ganar muchísimo dinero, pero tenés que tener esa rapidez en la decisión y no pensar que invertiste acá y lo vas a tener hasta el 2086. No, tenés que ver riesgos. Por eso, si yo veo lo modular es porque hay cosas muy buenas, puede ser muy bueno para esta etapa inicial de gran crecimiento”, agregó el directivo.

La Angostura Sur, una de las claves del próximo salto del shale.

 

El ritmo productivo de Vaca Muerta

El CEO de la compañía contrapuso la aceleración en las operaciones de YPF con los tiempos históricos que manejaba la industria, remarcando que el pico productivo en la Argentina se mantendrá sólido por el impulso en cadena de las empresas del sector. “La inversión en Vaca Muerta es mayoritariamente Neuquén -puede haber una parte de Mendoza, también está Río Negro funcionando, o sea, todos los límites de Vaca Muerta-, es una gran, gran inversión en los próximos seis o siete años. YPF va a una velocidad muy grande y se lo digo siempre: el pico se va a continuar a nivel argentino porque va a haber empresas que van atrás”.

Para dar al auditorio no especializado una idea de la aceleración productiva de la cuenca, Marín reseñó que en La Angostura Sur, se logró en 18 meses la producción que tardaron entre ocho y diez años alcanzar bloques emblemáticos como Loma Campana, La Amarga Chica y todos los demás. “La misma YPF se desarrollaba de una forma que tardó ocho años en lo que nosotros hicimos en 18 meses. Y esa es la velocidad a la que estamos haciendo todos. Por eso es muy desafiante lo que está ocurriendo en Vaca Muerta” agregó.

En relación con el impacto del derrame económico en la provincia de Neuquén, Marín se refirió a los cuellos de botella viales que afectan el transporte de insumos y personal, citando el modelo de gestión acordado con la gobernación neuquina. “Hay una ley provincial que cuando pasás a concesiones no convencionales fija un bono. Y nosotros hemos acordado con la provincia hacer rutas y las estamos haciendo. Se trata de que sea también infraestructura para Vaca Muerta, pero lo que no podés hacer es todo, pero es más rentable hacerlo que no hacerlo,”.

Consultado sobre los límites del financiamiento estatal y la participación privada en el desarrollo de redes viales de alto tránsito pesado, evaluó positivamente la incorporación de peajes y concesiones de inversión privada: “Hay un tema entre hasta dónde llega el Estado, hasta dónde llegan los privados, las rutas, de quiénes son. Yo creo que el sistema, para mí, puede funcionar muy bien, sobre todo en esta zona de tanto tránsito de actividad por muchos años. Puede funcionar muy bien que haya inversiones privadas con peajes, no es mi tema sino de las provincias y de la Nación, pero eso puede funcionar, porque la cantidad de camiones que hay es impresionante”.

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