Argentina
Siete proyectos de cobre esperan el inicio de obras y prometen exportaciones por US$ 20.000 millones al año
La CAEM afirmó que el país atraviesa una oportunidad inédita para convertirse en uno de los principales productores de cobre del mundo. Aseguró que el desafío ahora pasa por garantizar infraestructura y reglas de largo plazo.
Argentina está a las puertas de un salto histórico en la minería. Así lo sostuvo el presidente de la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM), Roberto Cacciola, quien aseguró que el país cuenta con siete proyectos de cobre listos para ingresar en construcción, una cartera que podría generar exportaciones por hasta US$ 20.000 millones anuales y posicionar a la actividad como uno de los principales motores de ingreso de divisas.
El dirigente afirmó que la minería vive un escenario muy distinto al de hace apenas unos años, impulsado por un mayor interés de los inversores internacionales, la estabilización macroeconómica y la implementación del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
"Argentina tiene una oportunidad histórica para convertirse en un líder minero. Hoy existen siete proyectos de cobre listos para entrar en construcción y seis de ellos son de clase mundial", sostuvo durante una entrevista en el ciclo Cronista Studio.
Según explicó, cuando esos desarrollos entren en producción el país pasará de no tener prácticamente producción de cobre a alcanzar entre 1,4 y 1,5 millones de toneladas anuales, un volumen equivalente al 25% o 30% de la producción actual de Chile.
Ese crecimiento permitiría elevar las exportaciones del sector entre US$ 18.000 y US$ 20.000 millones por año, convirtiendo al cobre en una de las principales fuentes de divisas para la economía argentina.
Recordó que Argentina pasó de tener apenas dos proyectos de litio en producción en 2022 a siete operaciones en la actualidad, lo que permitió elevar la producción desde unas 35.000 toneladas hasta 116.000 toneladas anuales.
Si continúan las ampliaciones y entran en operación nuevos emprendimientos, estimó que el país podría superar las 300.000 toneladas de carbonato de litio por año hacia 2033, consolidándose entre los dos mayores productores del mundo.
El titular de CAEM atribuyó el renovado interés por la minería argentina a una combinación de factores que modificaron la percepción de los inversores.
Entre ellos destacó la búsqueda del equilibrio macroeconómico, la reducción de la inflación, la mayor previsibilidad fiscal y la entrada en vigencia del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), al que definió como una herramienta determinante para mejorar la competitividad del país frente a otros destinos mineros como Chile y Perú.
"Durante muchos años Argentina perdió credibilidad porque no respetó compromisos asumidos con quienes habían invertido bajo determinadas reglas de juego. Recuperar esa confianza es fundamental", afirmó.
No obstante, advirtió que el desafío será consolidar esas condiciones más allá de la vigencia del RIGI, incorporando mecanismos permanentes de estabilidad jurídica, acceso a divisas y arbitraje internacional.
Infraestructura, el gran desafío
Cacciola señaló que el crecimiento de la minería exigirá una fuerte expansión de la infraestructura para evitar que los proyectos encuentren límites logísticos.
Entre las principales necesidades mencionó la construcción de nuevas rutas, mejoras ferroviarias, ampliación de la capacidad energética y mayor disponibilidad de servicios para abastecer a los grandes emprendimientos.
"El desarrollo de la infraestructura y el de los proyectos tienen que avanzar al mismo tiempo. No existe la posibilidad de que uno espere al otro", sostuvo.
El dirigente también advirtió sobre una eventual "crisis de crecimiento", producto del volumen de inversiones previstas, y llamó a coordinar políticas entre el Estado y el sector privado para evitar cuellos de botella.
Impacto en el empleo
De acuerdo con las estimaciones de la cámara empresaria, los siete proyectos de cobre podrían generar entre 125.000 y 130.000 puestos de trabajo durante la etapa de construcción.
Una vez que entren en producción, la actividad sostendría entre 90.000 y 100.000 empleos directos e indirectos, además de impulsar el desarrollo de proveedores nacionales especializados.
Para Cacciola, ese será otro de los desafíos estratégicos del sector. Consideró necesario fortalecer la industria local mediante capacitación, mejoras en productividad y estándares internacionales de calidad para que las empresas argentinas puedan integrarse a la cadena de valor minera.
"Tenemos que pensar una minería para los próximos cien años. Lo que estamos viendo hoy puede ser apenas el comienzo de una transformación productiva de la Argentina, siempre que logremos sostener condiciones de competitividad y previsibilidad", concluyó.