Escenario promisorio.
El RIGI y el cobre alimentan las proyecciones de crecimiento de la minería
La Cámara Argentina de Empresas Mineras proyectó un crecimiento de al menos 50% en las ventas al exterior durante este año. El desarrollo de nuevos proyectos de cobre y el impulso del RIGI aparecen como los principales factores para ampliar la producción y atraer inversiones.
Las exportaciones de la minería argentina podrían alcanzar los US$ 9.000 millones este año, lo que representaría un incremento cercano al 50% respecto de los aproximadamente US$ 6.000 millones registrados en 2025.
La proyección fue presentada por la directora ejecutiva de la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM), Alejandra Cardona, quien sostuvo que el sector atraviesa una etapa de expansión con fuerte potencial de crecimiento, impulsada por nuevas inversiones y el desarrollo de proyectos estratégicos.
Durante una exposición organizada por la Cámara de Comercio de la Industria Franco-Argentina, Cardona explicó que, si bien el nivel actual de exportaciones todavía resulta bajo en comparación con el potencial geológico del país, la minería ya constituye uno de los principales motores económicos de varias provincias y mantiene perspectivas favorables para los próximos años.
La ejecutiva señaló que la evolución reciente de las exportaciones estuvo determinada principalmente por las variaciones de los precios internacionales de los minerales más que por un aumento de la producción.
En ese sentido, recordó que el mercado atravesó un período de elevada volatilidad, con fuertes subas de precios producto de restricciones en la oferta global, seguido por una corrección hacia fines de 2023 y una posterior recuperación que permitió sostener los ingresos por exportaciones, incluso con una producción estable o en retroceso en minerales como el oro y la plata.
Respecto del litio, Cardona afirmó que Argentina todavía cuenta con un amplio margen para incrementar su producción, aunque destacó que el cobre representa la mayor oportunidad de crecimiento para la minería nacional.
Según explicó, la demanda internacional del metal continuará aumentando como consecuencia de la transición energética y de la expansión de tecnologías vinculadas a la movilidad eléctrica, las energías renovables y las redes de transmisión eléctrica.
En ese contexto, aseguró que Argentina dispone de yacimientos de clase mundial concentrados principalmente en San Juan, además de proyectos ubicados en Mendoza, Catamarca y Salta. Entre ellos mencionó iniciativas como Mara y Taca Taca, que podrían modificar significativamente la escala de producción del país.
Actualmente Argentina no produce cobre a gran escala, pero la concreción de los proyectos que se encuentran en distintas etapas de desarrollo permitiría posicionar al país entre los diez mayores productores del mundo, según las estimaciones del sector.
Cardona también destacó el impacto económico de la actividad sobre las cadenas productivas nacionales. Indicó que cerca del 80% de los proveedores que abastecen a la minería son empresas argentinas, lo que fortalece el desarrollo de economías regionales y genera un efecto multiplicador sobre otros sectores industriales y de servicios.
En materia laboral, estimó que la minería genera alrededor de 100.000 empleos entre puestos directos e indirectos. De concretarse las inversiones previstas, esa cifra podría duplicarse durante los próximos cinco años como consecuencia de la construcción y puesta en marcha de nuevos emprendimientos.
Otro de los ejes de la exposición fue el Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI), considerado por el sector como una herramienta clave para acelerar proyectos de gran escala.
Cardona precisó que la mayor parte de las iniciativas presentadas corresponden a la actividad minera y señaló que, de las 14 propuestas actualmente en evaluación, 11 ya fueron aprobadas, con compromisos de inversión cercanos a los US$ 20.000 millones.
La dirigente sostuvo que, si esas inversiones avanzan según lo previsto, el potencial exportador de la minería argentina podría incluso triplicarse en los próximos años, consolidando al sector como uno de los principales generadores de divisas del país.
Y valoró el proceso de evaluación de los proyectos dentro del RIGI, al considerar que ofrece previsibilidad y un análisis técnico riguroso. En ese marco, afirmó que “la minería argentina atraviesa una etapa de transformación que podría marcar un cambio estructural en la dimensión productiva y exportadora de la actividad”.