El brent en torno a los US$70
Del shock geopolítico a la competitividad: el nuevo umbral de Vaca Muerta en un mercado normalizado
La calificadora FIX destaca la solidez de los costos operativos en vaca Muerta y su competitividad con precios muy por encima del breakeven de u$s 45 por barril. La Argentina se posicionará como uno de los productores no-OPEP con mayor crecimiento relativo global, asegura.
El principio de acuerdo en Medio Oriente abre una etapa de normalización gradual para los mercados globales de commodities, reconfigurando los flujos comerciales e introduciendo un nuevo escenario de precios. El memorándum de entendimiento entre Estados Unidos e Irán, que extiende el cese al fuego, pauta las condiciones para la reapertura parcial del Estrecho de Ormuz, corredor por el que circula cerca del 20% del comercio mundial de petróleo y GNL.
"La viabilidad de este acuerdo descomprime las primas de riesgo geopolítico, impulsando un reordenamiento de las variables energéticas globales", destaca el reciente informe de Fix, la calificadora local asociada a Fitch Ratings, una de las "Big Three" del mundo, junto a Moody's y S&P.
La respuesta de las cotizaciones internacionales ante la distensión del conflicto consolidó un quiebre en la tendencia alcista y el Brent registró un retroceso hacia la banda de 70 a 75 dólares, muy lejos del umbral crítico de los US$120 por barril de pocos meses atrás.
El nuevo escenario del Brent
Esta trayectoria descendente neutraliza las “rentas extraordinarias” capturadas por las operadoras del upstream a nivel mundial, aunque “para la industria hidrocarburífera de la Argentina, el nuevo escenario impone una transición desde un esquema de ganancias extraordinarias por precios hacia un modelo marcado por la productividad física", destacó Fix.
El país cuenta con una plataforma productiva en torno a los 900.000 barriles en el primer semestre del año y tasas de crecimiento interanuales de Vaca Muerta por encima del 35%, como se viene registrando hace muchos meses.
"Los precios para las productoras locales en el no convencional -señaló- continúan con holgura por encima del breakeven de la cuenca neuquina, el cual se estima en torno a los US$45 por barril". Esta brecha de US$ 30 respecto del Brent actual ratifica la competitividad estructural de los recursos.
Las proyecciones para el cierre de 2026 anticipan que el volumen total de producción nacional estará en torno de los 950.000 barriles por día. De consolidarse este sendero, “la Argentina se posicionará como uno de los productores no-OPEP con mayor crecimiento relativo global, ubicándose inmediatamente detrás de Brasil”, destacó Fix. Este incremento previsto se explica en la continuidad de los planes de perforación y completación en las áreas de shale oil.
En 2025, los envíos de crudo al exterior sumaron un total de 62 millones de barriles, volumen que representó una expansión del 49% en comparación con los registros de la temporada 2024. En el contexto post-Ormuz, “sostener o incrementar estos ingresos requerirá de una estrategia de inserción comercial basada en la regularidad del suministro”, destacó la caificadora.
"La dinámica de corto plazo para capturar los beneficios económicos del mercado externo se encuentra condicionada por factores de orden doméstico e infraestructura", agregó. El sistema de evacuación y transporte de crudo desde la cuenca hacia las terminales portuarias opera cerca de su límite técnico actual, restringiendo incrementos inmediatos en los despachos exteriores. Esta limitación física vuelve clave la finalización de las obras de ampliación de oleoductos y terminales marítimas que determinarán la velocidad de monetización de las reservas no convencionales.
La estabilización del precio del Brent también abre una ventana de oportunidad para el rediseño financiero de las empresas del sector. La agencia analizó que las operadoras pueden aprovechar este contexto de previsibilidad de flujo de fondos para reconfigurar condiciones crediticias más favorables, refinanciar pasivos a tasas más bajas, extender plazos de vencimiento y robustecer la generación de caja propia para financiar bienes de capital.
Por el contrario, el segmento del downstream local procesa un escenario de mayor complejidad. "Las refinerías quedan expuestas a variaciones en el costo de adquisición de su insumo principal, cuya traslación a los surtidores domésticos registra rezagos fácticos". Durante el conflicto, las naftas acumularon incrementos superiores al 20%, una variación que se ubicó por debajo de la evolución de las cotizaciones internacionales.
El gas y la electricidad
En materia gasífera y eléctrica, la Argentina cuenta con mecanismos que amortiguan las fluctuaciones de los precios internacionales. El gas natural local, insumo de base para las centrales de generación, posee un precio contractual regulado mediante el esquema del Plan Gas. Este programa fija valores estables en torno a los US$ 3,5 por millón de BTU con vigencia hasta el año 2028, aislando la matriz de generación de los picos externos de volatilidad.
Por otro lado, “la normalización de los flujos marítimos por el Estrecho de Ormuz deprimirá los valores spot del GNL marginal, reduciendo el costo total de abastecimiento complementario para la empresa estatal". Para las firmas distribuidoras de energía, esto disminuye el riesgo de descalce financiero originado por los desfases temporales en las actualizaciones del precio mayorista administrado por Cammesa. La estabilización de los costos energéticos globales alivia la carga de subsidios fiscales y otorga mayor previsibilidad a las tarifarias periódicas.
Para Fix, el balance sectorial post-Ormuz confirma que la viabilidad económica de los proyectos hidrocarburíferos se desacoplaron de la necesidad de precios extraordinarios. "La cuenca neuquina evidencia ventajas comparativas en términos de costos de extracción que le permiten absorber las correcciones bajistas del crudo Brent sin alterar sus objetivos de mediano plazo". La consolidación de Vaca Muerta como plataforma exportadora dependerá de la remoción de los cuellos de botella logísticos y del sostenimiento de la eficiencia técnica en los yacimientos, concluyó el informe.