Energía bajo presión: conflicto y precios en alza

La guerra en Medio Oriente pone a Vaca Muerta en el radar de los inversores

El conflicto bélico y la disputa entre potencias reconfiguran el mercado energético. Impactos, riesgos y oportunidades para la Argentina, según la mirada de Alavaro Ríos Roca, ex ministro de Hidrocarburos de Bolivia.

La guerra en Medio Oriente pone a Vaca Muerta en el radar de los inversores
Vaca Muerta exige infraestructura, previsibilidad y escala para capitalizar esa ventana de oportunidad.
Vaca Muerta exige infraestructura, previsibilidad y escala para capitalizar esa ventana de oportunidad.

El mercado energético global atraviesa uno de sus momentos más inciertos de los últimos años. La escalada del conflicto en Medio Oriente, con el enfrentamiento entre Estados Unidos, Israel e Irán, sumó un nuevo factor de tensión a un sistema ya afectado por la guerra comercial entre potencias y la fragmentación del orden mundial.

Así lo planteó Álvaro Ríos Roca, ex ministro de Hidrocarburos de Bolivia y actual especialista del sector, durante su participación en los debates paralelos de CERAWeek en Houston y el encuentro de la Agencia Internacional de Energía en París, dos de los foros más influyentes del sector.

El foco de preocupación está puesto en el estrecho de Ormuz, un punto crítico para el comercio global de energía. La amenaza sobre esa vía estratégica, por donde circulan petróleo, gas natural licuado (GNL) y derivados, introduce una fuerte volatilidad en los precios y eleva el riesgo de disrupciones en el abastecimiento a escala mundial.

Según el análisis, el escenario actual combina dos fuerzas disruptivas: por un lado, la creciente rivalidad entre Estados Unidos y China, que altera las cadenas de suministro globales; por otro, el conflicto en Medio Oriente, que profundiza la incertidumbre y tensiona aún más la oferta energética.

En este contexto, el mercado petrolero enfrenta una dinámica impredecible. Si bien desde el punto de vista militar el eje Estados Unidos-Israel podría tener ventaja, desde lo económico Irán logra incidir sobre los precios globales al condicionar el flujo energético en una de las principales arterias del mundo.

El impacto ya se siente de manera desigual. Asia aparece como la región más expuesta, seguida por Europa, que atraviesa una encrucijada energética tras haber perdido el acceso al gas ruso y depender cada vez más del GNL estadounidense. Esta dependencia, sumada a la desactivación de fuentes tradicionales como el carbón y la energía nuclear, debilita su competitividad.

En paralelo, el mapa energético global también cambia por factores estructurales. En París se destacó que la demanda de combustibles en China podría haber alcanzado su pico en 2025, impulsada por la aceleración de la electromovilidad, que ya desplazó millones de barriles diarios de consumo de combustibles tradicionales.

La expansión de los vehículos eléctricos y la caída de costos, con modelos cada vez más accesibles,  plantean un desafío adicional para el petróleo en el largo plazo, aunque en el corto la suba de precios refuerza la competitividad de estas tecnologías.

Mientras tanto, Estados Unidos consolida su liderazgo energético apoyado en el shale, con una producción récord de petróleo y gas que le permite garantizar abastecimiento interno y expandir exportaciones, especialmente de GNL. El gas barato, además, se perfila como la base para relanzar su competitividad industrial.

En este tablero global en transformación, América Latina aparece con oportunidades puntuales. Países como Guyana, Brasil y Argentina ganan visibilidad por su potencial productivo, en un contexto donde el mundo busca diversificar fuentes de abastecimiento.

"Para la Argentina, y en particular para Vaca Muerta, el escenario abre una ventana estratégica. La posibilidad de mayores precios internacionales y la necesidad global de nuevas fuentes de energía podrían acelerar inversiones y exportaciones. Sin embargo, el contexto también exige infraestructura, previsibilidad y escala para capitalizar esa oportunidad", dijo Alvaro Ríos Roca.

Y concluyó: "El mercado energético entró en una nueva fase, marcada por la geopolítica, la transición tecnológica y la competencia entre potencias. En ese juego, Vaca Muerta ya no es solo una promesa local, sino una pieza potencial en el complejo rompecabezas energético global".

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