Seminario de MEGSA

“Si no hay trabas, Argentina puede jugar en las grandes ligas del gas”

En un seminario de MEGSA, el especialista Marcelo Hirschfeldt destacó el crecimiento sostenido del no convencional y el potencial del GNL para duplicar la producción nacional.

“Si no hay trabas, Argentina puede jugar en las grandes ligas del gas”
Infraestructura: clave de la siguiente expansión para el gas.
Infraestructura: clave de la siguiente expansión para el gas.

El desarrollo de Vaca Muerta volvió a posicionarse como el eje central del futuro energético argentino.

Durante un webinar organizado por MEGSA sobre hidrocarburos en Argentina -con foco en el balance 2025 y las perspectivas-, el especialista Marcelo Hirschfeldt, director de Oil Production Consulting, aseguró que el país se encamina a convertirse en un proveedor relevante de gas a nivel global.

El análisis puso el foco en el avance sostenido del no convencional y en los proyectos de infraestructura que permitirán ampliar la capacidad de transporte y exportación, uno de los principales cuellos de botella históricos del sector.

“Hoy se viene trabajando fuerte en la capacidad de transporte, tanto de petróleo como de gas, lo que va a permitir no solo abastecer el mercado interno sino también avanzar hacia la exportación”, explicó Hirschfeldt.

El salto exportador del gas

Uno de los puntos centrales de la exposición fue el desarrollo del gas natural licuado (GNL), clave para insertar a la Argentina en el mercado internacional. Según detalló, los proyectos en marcha permitirían alcanzar una capacidad de exportación de hasta 24 millones de toneladas anuales.

Ese volumen equivale a entre 90 y 100 millones de metros cúbicos diarios, lo que implicaría prácticamente duplicar la producción actual de gas del país.

“Estamos hablando de un salto estructural. Si estos proyectos se concretan, Argentina puede transformarse en un proveedor confiable de un recurso que el mundo necesita”, sostuvo.

No obstante, advirtió que el desafío no es solo productivo, sino también comercial: encontrar mercados y sostener condiciones de estabilidad para competir a nivel global.

Producción en crecimiento y cambio de paradigma

El informe presentado durante el webinar refleja una tendencia clara: tanto la producción de petróleo como de gas crecen de manera sostenida, impulsadas casi exclusivamente por Vaca Muerta.

Actualmente, cerca del 97% de la producción no convencional se concentra en la cuenca neuquina, consolidando su rol dominante en el mapa energético nacional. Además, las reservas siguen la misma lógica: más del 60% del petróleo y el 70% del gas del país ya provienen de recursos no convencionales.

Este cambio marca un giro estructural en la matriz energética argentina, que deja atrás el protagonismo histórico de los yacimientos convencionales.

Hirschfeldt también destacó que el avance de Vaca Muerta no se explica solo por la calidad del recurso, sino por la incorporación de tecnología y mejoras operativas.

En ese sentido, mencionó el crecimiento en las etapas de fractura por pozo, la implementación de monitoreo en tiempo real, el uso de inteligencia artificial y nuevas técnicas de perforación y completación.

“No es solo el recurso. Hay un desarrollo tecnológico muy fuerte que explica por qué la productividad sigue creciendo año a año”, afirmó.

El contraste con las cuencas maduras

Mientras Vaca Muerta muestra un crecimiento acelerado, otras cuencas tradicionales como el Golfo San Jorge evidencian una caída sostenida en su producción, con declinaciones del orden del 4 al 5% anual.

El especialista remarcó que estos yacimientos enfrentan desafíos estructurales vinculados a su madurez, altos costos y elevada producción de agua, lo que obliga a repensar estrategias de recuperación y eficiencia.

Aun así, destacó iniciativas recientes como la reconversión de áreas y nuevos esquemas de operación que podrían generar oportunidades de reactivación.

Uno de los principales consensos del sector es que el crecimiento de Vaca Muerta depende de la expansión de la infraestructura. Proyectos de oleoductos, gasoductos y plantas de procesamiento resultan fundamentales para sostener el aumento de la producción.

En particular, el desarrollo del GNL aparece como el gran vector de crecimiento a mediano plazo, permitiendo monetizar el gas en mercados internacionales.

Si bien el potencial es enorme, Hirschfeldt advirtió sobre algunos riesgos, como la alta concentración de la producción en una sola cuenca y la necesidad de diversificar el desarrollo energético.

“Hoy dependemos cada vez más de Vaca Muerta. Eso es positivo, pero también plantea interrogantes sobre el equilibrio del sistema energético”, señaló.

En ese marco, el especialista planteó la necesidad de sostener inversiones, mejorar la competitividad y garantizar reglas claras para consolidar el crecimiento del sector.

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