El foco en la exportación
Las productoras, Neuquén y Río Negro buscan blindar a Vaca Muerta como política de Estado
Referentes del sector coincidieron en la importancia de sostener previsibilidad y consensos para garantizar el crecimiento de Vaca Muerta a largo plazo.
El desarrollo de Vaca Muerta dejó de ser una promesa para convertirse en una política de Estado sostenida en el tiempo, más allá de los cambios de gobierno.
Así lo planteó Pablo Bizzotto, CEO de Phoenix Global Resources quien remarcó que el sector logró algo poco frecuente en la Argentina: coordinación entre Nación, provincias y empresas detrás de un mismo objetivo.
“Hoy Vaca Muerta es un ejemplo de política de Estado. Es un caso en el que todos los jugadores se alinearon detrás de una oportunidad”, sostuvo durante su participación en el Latam Forum de IEFA.
Según Bizzotto, uno de los factores clave fue haber superado una etapa inicial en la que el desarrollo giraba casi exclusivamente en torno a YPF. “Al principio costó encontrarle la vuelta, pero eso cambió y hoy es un leading case para lo que la Argentina tiene que encarar en otros sectores”, afirmó.
El ejecutivo también puso el foco en la competitividad del shale argentino. “Cuando empezamos, Vaca Muerta tenía otros costos. Ahora nos vamos acercando a los de otros países”, explicó, y anticipó que el salto de escala vendrá de la mano del gas natural licuado.
“El proyecto de GNL es la nueva ola de Vaca Muerta y va a generar la escala necesaria para ser más eficientes, más rentables y bajar costos en un mercado global”, agregó.
En esa línea, Bizzotto destacó el crecimiento de las inversiones de la compañía. “Migramos de una propuesta de 30 millones a 120 millones de dólares en Confluencia Norte y Sur, en la provincia de Río Negro”, detalló. También resaltó resultados técnicos que cambiaron la percepción del área: “Logramos un pozo en el borde de la cuenca donde antes nadie quería ser accionista”.
El objetivo ahora es ambicioso. Con un esquema operativo integrado entre Neuquén y Río Negro, la empresa proyecta superar los 35 mil barriles anuales para 2026, consolidando un hub productivo en expansión.
El mensaje de articulación también fue respaldado por el gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, quien aseguró que la sinergia entre Estado y sector privado es clave para sostener el crecimiento.
“Por primera vez en muchos años hay coincidencia sobre qué tipo de país queremos”, afirmó, al tiempo que anticipó un fuerte salto exportador.
“Vaca Muerta ya no es un proyecto, es una realidad. En 2027 vamos a estar exportando petróleo y gas, con la llegada de superpetroleros a la provincia”, señaló el mandatario, que posiciona a Río Negro como un nuevo nodo clave del negocio energético.
Weretilneck también advirtió sobre los desafíos: la magnitud de las inversiones, que estimó en más de 200 mil millones de dólares, exigirá previsibilidad, reglas claras y capacidad de gestión para competir incluso con otros polos como Bahía Blanca.
Desde el sector empresario, Ricardo Markous, CEO de Tecpetrol, sumó otro elemento al análisis: el contexto internacional. Señaló que el desarrollo de Vaca Muerta permite a la Argentina enfrentar con mayor solidez escenarios de crisis global, como los conflictos en Medio Oriente.
“Es un fenómeno transitorio, pero impacta en los costos a futuro. Lo importante es que la Argentina está bien posicionada”, indicó.
Con inversiones en alza, costos en baja y un inédito alineamiento político y empresarial, Vaca Muerta se consolida como el principal proyecto energético del país y como una de las grandes apuestas para generar divisas en los próximos años.