Crisis energética global
La AIE propone liberar reservas para contener la volatilidad del mercado petrolero
Los países miembros de la Agencia Internacional de la Energía aprobaron una liberación récord de crudo de 400 millones de barriles de reservas para contener la suba del petróleo tras el cierre del estrecho de Ormuz.
La Agencia Internacional de la Energía (AIE) resolvió liberar de manera coordinada 400 millones de barriles de petróleo de sus reservas estratégicas, en lo que representa la mayor intervención de este tipo desde la creación del organismo en 1974.
La decisión busca contener la volatilidad del mercado energético internacional tras la interrupción de suministros provocada por el conflicto en Oriente Próximo y el bloqueo del estrecho de Ormuz.
El acuerdo fue aprobado por unanimidad por los 32 países miembros de la agencia, que administra un sistema conjunto de reservas de emergencia diseñado para responder ante crisis de abastecimiento global. El plan prevé inyectar petróleo en el mercado durante al menos dos meses, aunque todavía no se definió el cronograma exacto ni la velocidad con la que se liberarán los barriles.
La medida surge en un contexto de fuerte tensión en el mercado energético. El estrecho de Ormuz —una de las principales rutas marítimas del comercio petrolero— permanece prácticamente paralizado debido al aumento del riesgo para la navegación y los ataques a buques en la zona. Por ese corredor circulan habitualmente cerca de 20 millones de barriles diarios, equivalentes a aproximadamente una quinta parte del consumo mundial de crudo.
El director ejecutivo de la AIE, Fatih Birol, sostuvo que la magnitud de la situación obligó a los países miembros a actuar de manera conjunta. Según explicó, el objetivo inmediato es aliviar la presión sobre los precios y evitar que la crisis energética tenga un impacto mayor sobre la economía global.
El aumento de la tensión geopolítica ya se reflejó en los mercados. En los últimos días el precio internacional del petróleo llegó a acercarse a los 120 dólares por barril, aunque luego retrocedió parcialmente. El crudo Brent, referencia en Europa, se negocia actualmente en torno a los 90 dólares. Sin embargo, los combustibles refinados continúan registrando incrementos, lo que eleva el riesgo de nuevas presiones inflacionarias.
La liberación de reservas será distribuida entre los países participantes según el volumen de sus existencias estratégicas. Algunas economías ya adelantaron su participación. España anunció que aportará petróleo equivalente a 12 días de consumo, mientras que Japón evalúa liberar reservas privadas por 15 días y hasta un mes de sus depósitos estatales.
Alemania informó que tiene preparados 19,5 millones de barriles, y el Reino Unido alrededor de 13,5 millones. Estados Unidos, por su parte, respaldó la iniciativa aunque aún no confirmó el volumen que pondrá a disposición.
Analistas del mercado energético advierten que el impacto de la medida dependerá no solo del volumen total anunciado, sino también del ritmo de liberación. Una estimación preliminar sugiere que, si se liberaran 100 millones de barriles en un mes, el suministro adicional equivaldría a unos 3,3 millones de barriles diarios, una cifra significativamente menor frente a las interrupciones potenciales del suministro global derivadas del bloqueo en Ormuz.
En conjunto, los países miembros cuentan con alrededor de 1.200 millones de barriles almacenados en reservas públicas de emergencia. Estas existencias equivalen a un mínimo de 90 días de importaciones netas de petróleo, una obligación establecida por la agencia para garantizar capacidad de respuesta frente a crisis de suministro.
El objetivo de estas reservas no es reemplazar el flujo normal de petróleo a largo plazo, sino amortiguar las perturbaciones temporales del mercado, moderar las subas bruscas de precios y dar tiempo para que el sistema energético internacional reorganice rutas comerciales y cadenas de abastecimiento.