El futuro del bloque centenario
Cómo es Manantiales Behr, el gigante que desafía los límites del convencional en la cuenca del Golfo San Jorge
La emblemática área de Chubut inicia una nueva era con el traspaso de YPF a Pecom. Con una producción récord impulsada por la recuperación terciaria, el yacimiento demuestra la vigencia del convencional y aporta el 15% del crudo provincial.
El yacimiento Manantiales Behr, en la provincia de Chubut, es considerado un bloque de histórica productividad que refleja el potencial que aún tienen los hidrocarburos convencionales cuando se aplica innovación tecnológica de recuperación secundaria y terciaria, con inversión y constancia.
Es así que el área en la que está desinvirtiendo YPF en la cuenca del Golfo San Jorge, mantiene su vigencia como una pieza central de la matriz petrolera, a pesar de registrar casi un siglo de actividad ininterrumpida.
El reciente traspaso de la operación del área a manos de Pecom marca el inicio de una nueva etapa, tras la fallida adquisición por parte de una subsidiaria del grupo Rovella Capital.
El desafío para el nuevo operador no será solo sostener los niveles de extracción, sino profundizar la aplicación de tecnología para maximizar el valor de un activo que demostró su resiliencia frente al avance del no convencional y los vaivenes del mercado internacional.
Su relevancia para la provincia del Chubut es indiscutible, ya que el bloque aporta aproximadamente el 15% de la producción total de crudo del distrito. En un contexto donde la atención suele desviarse hacia los recursos de Vaca Muerta, Manantiales Behr lidera los bloques maduros en la producción de un crudo que equilibra el mix petrolero de cualquier refinería.
La productividad del área alcanzó hitos históricos en los últimos años, llegando a registrar en enero bajo la getión de YPF unos 25.358 barriles diarios de petróleo, tal como publica la Secretaría de Energía.
Este rendimiento en niveles récord es considerado resultado de una estrategia de explotación que permitió revertir la declinación natural de un campo que comenzó a ser perforado en 1924, desafiando todas las proyecciones de agotamiento.
Según un informe reciente de Gerardo Tennerini, director de la consultora GtoG Energy, la producción por recuperación terciaria (EOR) en la Argentina alcanzó un máximo histórico de 18.596 barriles diarios en diciembre. En este escenario, Manantiales Behr se consolidó como el líder absoluto del segmento a nivel nacional.
La productividad del bloque durante el último año resultó excepcional, aportando 9.343 barriles diarios (de más de 25.000 totales) solo mediante técnicas de recuperación terciaria. Esta cifra significa que, de todo el volumen generado por polímeros en el país, casi el 50% provino de este yacimiento, reafirmando su rol como el motor principal de la eficiencia en campos maduros.
El crecimiento observado responde a una estrategia de expansión que permitió incorporar nuevas zonas de inyección entre finales de 2024 y principios de 2025. De acuerdo con los datos de GtoG Energy, el área de Grimbeek (GBK) produjo más de 3 millones de barriles durante el último año, validando la madurez técnica alcanzada por los equipos operativos.
El reporte destaca que al superar el millón de metros cúbicos de producción acumulada en 2025 a nivel país -con un crecimiento del 12% respecto al año anterior-, la industria confirmó que el camino para los yacimientos convencionales pasa por la inyección de polímeros.
En el top cinco de yacimientos EOR se inscriben Chachahuén Sur (5.121 bbl/d-YPF), Diadema (2.050 bbl/d-Capsa), Anticlinal Grande/Cerro Dragón (676 bbl/d-PAE) y Escalante-El Trébol (650 bbl/d-Pecom).
Precisamente, uno de los pilares de este éxito es la implementación masiva de técnicas derecuperación terciaria. Mediante la inyección de polímeros, se logró extraer crudo que antes era inaccesible con los métodos tradicionales, extendiendo la vida útil del yacimiento y elevando el factor de recobro a niveles que sirven de modelo para otros campos maduros del país.
La mencionada zona de Grimbeek se convirtió en el primer plan piloto de recuperación terciaria a gran escala de la Argentina. Los resultados obtenidos allí fueron tan contundentes que permitieron la instalación de múltiples plantas de inyección, consolidando al área como un centro de excelencia técnica en el manejo de reservorios complejos.
La técnica consiste, a diferencia de la extracción convencional o la secundaria (inyección de agua), en la utilización de polímeros. Es decir, se inyectan sustancias químicas que aumentan la viscosidad del agua y permite "empujar" el petróleo que quedó atrapado en los poros de la roca, el cual no saldría con métodos tradicionales. Gracias a esta tecnología, se logró revertir el declive natural de un yacimiento maduro, con picos de producción que no se veían hacía décadas.
Un ecosistema integral
Manantiales Behr no es solo petróleo; es un ecosistema energético integral. El bloque alberga uno de los parques eólicos más eficientes del mundo, donde los aerogeneradores operados por Manantiales Behr conviven con las torres de perforación. Esta sinergia permite que la operación hidrocarburífera se sustente, en parte, con energía limpia generada en el mismo sitio, además de albergar el primer generador híbrido con el apoyo de una central térmica.
El Parque Eólico Manantiales Behr cuenta con 30 aerogeneradores y una capacidad instalada de 99 MW. Su rendimiento asombroso a los mismos especialistas del sector por haber registrado factores de carga superiores al 60%, una cifra que lo sitúa en la elite global de la generación eólica gracias a la intensidad y constancia de los vientos patagónicos.
Además de la producción de crudo Escalante, el bloque tiene un rol relevante en la provisión de gas, con registros que rondan los 0,4 millones de metros cúbicos diarios. Aunque la cuenca del Golfo San Jorge es eminentemente petrolera, este aporte gasífero ayuda a complementar la demanda regional y optimizar la infraestructura de transporte existente.
La infraestructura logística asociada es otro de los valores estratégicos de la zona. El bloque incluye una red crítica de oleoductos, plantas de tratamiento de crudo y compresoras de gas que lo conectan directamente con los centros de exportación y refinamiento, otorgándole una autonomía operativa muy valorada por los especialistas del sector.
En términos económicos, se estima que el valor bruto de la producción anual de Manantiales Behr ronda los U$S 650 millones. Estas cifras explican por qué, a pesar de su madurez, el área sigue siendo considerada la "joya" del convencional en Chubut y un motor vital para el empleo calificado la región, el gran tema de discusión en las negociaciones por la salida de YF con la provincia.
Manantiales Behr se posiciona como el campo de prueba ideal para nuevas soluciones de ingeniería que luego podrán ser replicadas en toda la cuenca. Es por eso que los analistas de la industria coinciden en que el próximo gran salto para el yacimiento ya no es estrictamente tecnológico, sino de gestión.
La continuidad operativa y la capacidad de ejecución serán los pilares que definan si el área centenaria logra sostener sus picos de producción bajo la nueva conducción.