Oro y dólares en juego
El Gobierno activa el RIGI para Gualcamayo con una apuesta de U$S 519 millones
Uno de los puntos clave es el peso de la cadena local. El proyecto prevé que el 69% del gasto en bienes, obras y servicios durante las etapas de construcción y operación sea cubierto por proveedores nacionales.
El Gobierno nacional dio luz verde a una de las apuestas mineras más relevantes del último año.
A través de la Resolución 6/2026, el Ministerio de Economía oficializó la incorporación del proyecto “Carbonatos Profundos” de Mina Gualcamayo, en la provincia de San Juan, al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), con un compromiso de inversión superior a los U$S 519 millones.
La decisión habilita a Minas Argentinas S.A. (MASA), controlada por el Grupo AISA, a acceder a beneficios fiscales, aduaneros y cambiarios previstos en la Ley 27.742, en el marco de la estrategia oficial para acelerar proyectos de gran escala y reforzar sectores considerados estratégicos para la generación de divisas.
El emprendimiento apunta a la exploración avanzada de las concesiones Gualcamayo 1 y 2, la evaluación de factibilidad del yacimiento de oro y plata denominado “Carbonatos Profundos” y la construcción y operación de una nueva planta de procesamiento.
Según la documentación presentada ante Economía, el monto total de activos computables alcanza los U$S 519.647.635, superando holgadamente el piso exigido por el régimen.
El cronograma de inversiones muestra un fuerte ritmo inicial: en los primeros dos años desde la adhesión al RIGI, la empresa deberá ejecutar U$S 90,6 millones, con desembolsos estimados en U$S 46,7 millones el primer año y U$S 43,8 millones el segundo, lo que representa más del 40% del compromiso mínimo requerido.
Uno de los puntos que más ponderó el Gobierno es el peso de la cadena local. El proyecto prevé que el 69% del gasto en bienes, obras y servicios durante las etapas de construcción y operación sea cubierto por proveedores nacionales, muy por encima del 20% que exige la normativa del RIGI, con impacto directo en empleo y actividad regional.
Desde el punto de vista técnico, la iniciativa recibió el aval de la Secretaría de Minería y de la Dirección Nacional de Inversiones Mineras, que concluyeron que cumple con los objetivos del régimen. Esa recomendación fue ratificada por el Comité Evaluador de Proyectos RIGI en su reunión del 23 de diciembre de 2025.
En el plano financiero, el Banco Central analizó el proyecto y determinó que no genera riesgos ni distorsiones en el mercado cambiario, habilitando así el acceso a los incentivos cambiarios contemplados por el régimen para grandes inversiones.
La resolución también fija que la fecha formal de adhesión y adquisición de derechos al RIGI es el 27 de noviembre de 2025 y establece como plazo máximo para completar la inversión comprometida el 31 de diciembre de 2028.
Además, autoriza la importación de bienes bajo franquicia aduanera, la asignación de una CUIT especial para el proyecto y la posibilidad de recurrir a arbitraje internacional, incluido el CIADI, en caso de controversias.
El ingreso de Gualcamayo se suma a los primeros antecedentes del RIGI en el sector minero, uno de los pilares que el Gobierno busca dinamizar para aumentar exportaciones y reservas. Desde la puesta en marcha del régimen, la minería aparece como uno de los sectores con mayor potencial para captar inversiones de largo plazo, dada la escala de los proyectos, los plazos extendidos y la necesidad de previsibilidad fiscal y cambiaria, condiciones que el RIGI intenta garantizar.
Con la fiscalización a cargo de la Secretaría de Minería, el proyecto Carbonatos Profundos se posiciona como una de las pruebas clave para medir el impacto real del RIGI en la atracción de capitales, el desarrollo de proveedores locales y la reactivación de la minería metalífera en la Argentina.
Con la incorporación de Gualcamayo, el sector minero empieza a consolidar su lugar dentro del RIGI.
Entre los proyectos que ya cuentan con aval oficial o aprobación formal del régimen se destacan el proyecto de litio Rincón, en la provincia de Salta, impulsado por Rio Tinto; el desarrollo cuprífero Los Azules, en San Juan, a cargo de McEwen Copper; el proyecto de litio Hombre Muerto Oeste, en Catamarca, liderado por Galan Lithium; y ahora Carbonatos Profundos en Mina Gualcamayo, también en San Juan.