Inversiones estratégicas
El RIGI y el motor minero: proyectos por U$S 20.000 millones esperan luz verde
Ya se presentaron 13 proyectos al RIGI y al menos otros seis se sumarían en los próximos meses, con fuerte peso del litio y el cobre.
El Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) comenzó a mostrar su impacto en uno de los sectores estratégicos de la economía argentina: la minería.
Con 13 proyectos ya presentados y al menos seis más en carpeta, el país podría canalizar inversiones por cerca de 20.000 millones de dólares si se aprueba el conjunto de iniciativas vinculadas principalmente al litio, el cobre y el oro.
El avance del RIGI se da en un contexto en el que la minería argentina consolida su rol exportador, pero todavía exhibe un amplio margen de crecimiento, según informó la consultora E&E.
En 2024, las exportaciones mineras alcanzaron los U$S 4.674 millones, representando el 5,9% del total exportado por el país. El oro continuó siendo el principal producto, con ventas externas por U$S 3.141 millones, aunque el litio modificó de manera significativa la composición de la canasta minera en los últimos años.
Actualmente, la Argentina cuenta con 26 proyectos mineros en operación. Sin embargo, la mayor parte de las iniciativas en etapas de construcción, factibilidad y prefactibilidad corresponden al litio y al cobre, minerales clave para la transición energética global.
En litio ya existen siete proyectos productivos, mientras que en cobre todavía no se registra producción a escala industrial, a pesar de contar con algunos de los proyectos más avanzados de la región.
El RIGI aparece como una herramienta central para destrabar estas inversiones de gran escala. Entre los proyectos ya aprobados se destacan Los Azules, en San Juan, con una inversión prevista de U$S 2.672 millones, y dos desarrollos de litio: Salar del Rincón, en Salta, y Hombre Muerto Oeste, en Catamarca. En paralelo, se encuentran en evaluación iniciativas de peso como El Pachón, Agua Rica (MARA), Sal de Vida, Sal de Oro y Veladero, entre otras.
En el caso del cobre, el núcleo del desarrollo futuro argentino se concentra en proyectos como Josemaría —actualmente en etapa de construcción—, Filo del Sol, Taca Taca, Los Azules, Agua Rica y El Pachón.
El país posee recursos estimados en 116 millones de toneladas de cobre, en un mercado global que muestra una demanda sostenida impulsada por la electrificación, las energías renovables y la infraestructura de transmisión eléctrica.
El litio, por su parte, continúa siendo uno de los grandes motores de expectativa. Argentina concentra cerca del 20% de los recursos globales y forma parte del Triángulo del Litio junto a Bolivia y Chile, región que reúne la mitad de los recursos mundiales.
En 2024, la producción nacional alcanzó un récord de 96.000 toneladas de carbonato de litio equivalente, con un crecimiento interanual del 109%, lo que permitió al país explicar el 8% de la producción mundial.
A nivel internacional, el documento de E&E destaca que "la demanda de litio sigue dominada por la industria de baterías, que representó el 86% del consumo global en 2024, con China como principal actor, concentrando más de la mitad de la demanda mundial".
Si bien los precios atravesaron una fuerte corrección en los últimos dos años por la sobreoferta, las proyecciones anticipan una recuperación gradual a partir de 2026, en línea con el crecimiento de los vehículos eléctricos y el almacenamiento de energía.
En este escenario, el atractivo del RIGI radica en su capacidad para ofrecer previsibilidad fiscal, cambiaria y regulatoria a proyectos de largo plazo y elevada intensidad de capital.
La posibilidad de que más iniciativas se sumen al régimen en los próximos meses refuerza la expectativa de un salto estructural en la minería argentina, tanto en términos de inversión como de exportaciones y generación de divisas.