Panorama político de Vaca Muerta
Vaca Muerta: más crudo, negociaciones por el LNG y paz paritaria en Neuquén
PAE retomó exportaciones de gas a Uruguay y refuerza la meta de abastecer al Cono Sur, mientras YPF alcanzó un máximo histórico de shale oil y acelera su giro total al no convencional. En paralelo, Argentina LNG avanza en la conformación societaria y busca sumar 6 MTPA a las 12 MTPA ya encaminadas.
La agenda de Vaca Muerta cerró la semana con tres señales importantes: el gas empezó a moverse con más fuerza hacia la región, el upstream consolidó récords y el proyecto Argentina LNG sumó un nuevo capítulo en su armado. A eso se agregó un dato político relevante en Neuquén: el gobierno provincial logró encauzar acuerdos salariales sensibles para evitar un comienzo de 2026 con conflictividad social que impacte en la normalidad operativa.
En el frente exportador, Pan American Energy (PAE) reinició los despachos de gas a Uruguay a través del Gasoducto Cruz del Sur, con destino a generación eléctrica, en un contrato con UTE. La operación ya superó los 7 millones de m³ entregados desde el reinicio de los envíos y apunta a incrementarse durante los meses de mayor demanda estival, cuando el sistema uruguayo suele requerir refuerzos para cubrir picos de consumo.
Para el sector, el movimiento funciona como anticipo de una ambición mayor: convertir a la cuenca neuquina en proveedor estable del Cono Sur, mientras se espera el salto de escala que habilitarían los distintos tramos del LNG (exportación transoceánica), con decisiones de inversión todavía por delante. En esa hoja de ruta, la propia PAE, como cabeza del proyecto que promueve Southern Energy, acelera definiciones para conectar producción y transporte con los buques de licuefacción que buscan inaugurar la etapa inicial del gas natural licuado en el país.
En paralelo, el desempeño del shale oil volvió a ser el dato duro de la semana. YPF alcanzó 206.000 barriles diarios de producción propia de petróleo no convencional en Vaca Muerta, un nuevo máximo para la compañía, y que proyecta avanzar hacia los 250.000 barriles diarios hacia fines del próximo año. Con ese piso productivo, la petrolera sostiene su hoja de ruta: ser una empresa 100% no convencional en 2026, reordenando su portafolio y concentrando capital en la ventana shale.
Para eso viene encarando negociaciones con posibles interesados y con gobiernos provinciales en aquellos distritos donde todavía conserva activos convencionales de los que busca desprenderse. En ese marco, el ciclo de precios en torno a los US$60 por barril impone un desafío adicional: aun con mejoras de productividad, el margen se vuelve más sensible a costos, logística y capacidad de evacuación.
Infraestructura, el cuello de botella del salto exportador
Detrás de los anuncios, el hilo conductor es la infraestructura. En gas, la posibilidad de sostener flujos regionales y preparar el salto del LNG depende de contar con transporte suficiente, algo atado a la salida al mercado (en el caso del plan de YPF, Eni y ADNOC) en los próximos meses. Y en petróleo, el récord productivo se convertirá en valor exportable mayor sobre finales del próximo año, con la puesta en marcha del VMOS, el oleoducto de evacuación que ampliará la capacidad de salida del shale hacia los puertos de exportación.
En Argentina LNG, YPF acelera el armado: mantiene el esquema de 12 MTPA asociado a Eni y ADNOC/XRG y, al mismo tiempo, como lo adelantó Mejor Energía, negocia incorporar un nuevo actor para sumar 6 MTPA adicionales, con el objetivo de completar un paquete de 18 MTPA. La empresa nacional aspira a que se integre al actual esquema en ciernes.
En términos de escala, esa cifra equivale a requerir del orden de 60 a 70 MMm³/día de gas para procesar, lo que ayuda a dimensionar el tamaño del desafío upstream y de transporte.
Se trata del paso previo para la búsqueda de capital e ingeniería fina de todo el plan: desde unos 800 pozos en Vaca Muerta hasta el desarrollo de las unidades de licuefacción (dos), con la mira puesta en producir GNL desde 2030/2031.
En la política local, el gobierno neuquino acordó con el arco sindical estatal: aplicará una pauta salarial de 2026 con actualización trimestral por IPC (promedio ponderado 50% IPC Neuquén y 50% IPC nacional); logró ordenar la negociación con ATEN en el sector docente, un tema con impacto en el humor social de cada inicio de año durante el comienzo del ciclo lectivo.
En principio, el dato tiene una lectura en el sector energético: reduce el riesgo de un arranque de año con paros y conflictividad que tensionen la prestación de servicios, la logística y el funcionamiento cotidiano en una provincia donde la actividad hidrocarburífera convive con demandas sociales de alta sensibilidad.
Ese movimiento se da en el ingreso al tercer año del gobierno de Rolando Figueroa, que también indaga potenciales salidas para el petróleo y el gas de Vaca Muerta.
El trasfondo es claro: los últimos meses mostraron una caída real de ingresos por regalías pese al mayor volumen, sobre todo de petróleo, porque la inflación, el tipo de cambio real y la baja del barril reconfiguran la recaudación efectiva.
En ese contexto, Neuquén recibió esta semana una delegación empresaria de Brasil para explorar alternativas de llegada del gas neuquino al polo industrial paulista: una agenda que suma volumen potencial, pero exige infraestructura, coordinación intergubernamental y tiempos que exceden el corto plazo.