Energía y desarrollo
Mendoza sale a buscar inversiones: licita 17 áreas hidrocarburíferas y apuesta a ampliar su frontera productiva
La provincia presentó ante empresas del sector un nuevo esquema de licitación continua para áreas de exploración y explotación, con incentivos fiscales, mayor flexibilidad operativa y foco en atraer inversión privada.
El Gobierno de Mendoza dio un nuevo paso para fortalecer su perfil energético y atraer inversiones al sector hidrocarburífero.
En un roadshow realizado en el Consejo Federal de Inversiones (CFI), en la Ciudad de Buenos Aires, la ministra de Energía y Ambiente, Jimena Latorre, presentó la licitación de 17 áreas hidrocarburíferas de la provincia, bajo un esquema de licitación continua que busca ampliar la actividad exploratoria, reactivar campos maduros y generar nuevas oportunidades de desarrollo.
El encuentro, organizado junto al CFI, reunió a más de 20 empresas del sector y contó con la participación del subsecretario de Energía y Minería, Manuel Sánchez Bandini, y del director de Hidrocarburos, Lucas Erio, quienes expusieron los aspectos técnicos, regulatorios y fiscales del llamado.
“En Mendoza venimos trabajando de manera sostenida para acompañar al sector privado, no solo desde la formulación de políticas públicas, sino también generando condiciones concretas para que las empresas elijan la provincia para desarrollar recursos que todavía tienen un enorme futuro por delante”, afirmó Latorre durante la presentación.
La ministra remarcó además la lógica que guía la estrategia provincial. “Desde un principio, Mendoza adoptó una visión clara: no existe un escenario en el que al sector privado le vaya mal para que al Estado le vaya bien. Cuando a la industria le va bien, a los gobiernos y a la sociedad también”, subrayó.
Qué áreas se licitan
El llamado incluye 12 áreas de exploración y 5 de explotación, distribuidas en las dos principales cuencas productivas de la provincia: la Cuenca Cuyana y la Cuenca Neuquina.
En la Cuenca Cuyana, se licitan las áreas Zampal y Puesto Pozo Cercado Occidental. En tanto, la Cuenca Neuquina concentra el mayor volumen de bloques ofertados, muchos de ellos con antecedentes técnicos relevantes y distinto grado de información geológica disponible.
Entre las áreas destacadas se encuentran:
- Atuel Exploración Sur, con una superficie de 316,08 km², incorporada a partir del interés privado y con estudios sísmicos y petrofísicos avanzados.
- Atuel Exploración Norte, de 439,76 km², con antecedentes de perforación en Los Pocitos y Lomas de Coihueco.
- Los Parlamentos, uno de los bloques de mayor extensión, con 1.340,5 km², 11 pozos perforados y un volumen significativo de sísmica 2D y 3D.
- Boleadero, redefinida a partir de estudios estructurales recientes.
- Chachahuen Norte, con más de 1.200 km² de superficie, además de Ranquil Norte, Río Atuel, Sierra Azul Sur, Calmuco y CN III Norte.
Las cinco áreas de explotación incluidas en la licitación corresponden a bloques con descubrimientos comprobados y, en varios casos, con infraestructura existente que permite una rápida puesta en valor.
Entre ellas se destaca Atamisqui, con una superficie de 214,64 km² y un historial de 56 pozos perforados, de los cuales 34 resultaron productivos. Al mes de julio de 2025, el área acumula una producción de 1,9 millones de metros cúbicos de petróleo y 44,83 millones de metros cúbicos de gas, e incluye yacimientos como Tierras Blancas Norte, Atamisqui Norte y Sur y El Quemado. También forma parte del llamado El Manzano, actualmente en producción bajo un contrato de operación y mantenimiento temporal.
Completan el listado Puesto Molina Norte, Puntilla del Huincán y Loma Cortaderal–Cerro Doña Juana, bloques con antecedentes operativos y potencial para reactivar producción mediante nuevas inversiones.
Durante la exposición, el director de Hidrocarburos, Lucas Erio, explicó que la estrategia provincial se apoya en tres ejes: sostener el desarrollo del convencional y extender la vida útil de los campos maduros; profundizar el desarrollo del crudo pesado, que viene mostrando resultados positivos; y acelerar el derisking de Vaca Muerta Norte, con el objetivo de adelantar la exploración del no convencional.
El esquema presentado ante los inversores combina incentivos fiscales, como la eliminación del canon por renta extraordinaria y del canon extraordinario de producción, con estímulos a la reinversión, orientados al desarrollo de campos y a la ampliación de infraestructura.
Además, incorpora herramientas de mayor flexibilidad operativa, como la Iniciativa Privada y los Acuerdos de Evaluación Técnica (AET), que permiten reducir tiempos, simplificar procesos y mejorar las condiciones para la inversión de riesgo, especialmente en las etapas exploratorias.
Las áreas se ofrecen bajo el modelo de licitación continua, que habilita concursos públicos en cualquier momento del año, sin depender de ventanas fijas, otorgando mayor previsibilidad y agilidad a los interesados.