El costo de la energía
Tarifas en transición: la suba del gas y la luz pierde ritmo, pero sigue por debajo de los costos reales
Según un informe de Economía & Energía, las tarifas crecieron entre 2023 y 2024, pero desde fines del año pasado avanzan por debajo de la inflación y los salarios. La recomposición permitió reducir subsidios, aunque Argentina mantiene precios de energía entre los más bajos de la región.
Tras dos años de incrementos, las tarifas de gas natural y energía eléctrica comienzan a mostrar una desaceleración. De acuerdo con el Informe de Economía & Energía, elaborado por Nicolás Arceo, desde fines de 2024 los aumentos quedaron por debajo del índice de precios al consumidor (IPC), del tipo de cambio y de los salarios de los trabajadores registrados.
El estudio subraya que, a pesar de la recomposición registrada en los últimos años, las tarifas de gas natural en Argentina siguen entre las más bajas de América Latina. A nivel global, se ubican por debajo de las europeas, aunque por encima de las vigentes en países con alta producción de gas.
La recomposición tarifaria fue clave para reducir los subsidios energéticos, que venían creciendo de manera sostenida desde 2020. La mayor oferta de gas local y la disminución del costo de abastecimiento permitieron aliviar el gasto público sin trasladar totalmente el costo al usuario.
El caso del gas natural
Entre 2023 y 2025, la expansión de la producción local redujo el costo de abastecimiento del gas. En paralelo, el precio promedio pagado por los usuarios pasó de 0,4 a 2,8 dólares por millón de BTU entre abril de 2024 y comienzos de 2025.

Esa suba llevó la cobertura del costo del gas del 12% al 61% para los usuarios del Servicio General P. Entre los hogares residenciales, los de Nivel 1 (altos ingresos) alcanzaron plena cobertura del costo entre octubre de 2024 y abril de 2025, mientras que los niveles 2 y 3 (bajos y medios ingresos) cubrieron el 44% promedio durante el invierno, cuando el costo de abastecimiento fue mayor.
Asimismo, la dispersión de precios entre distribuidoras se redujo y se observó una menor brecha entre niveles tarifarios, producto de la unificación del valor agregado de distribución (VAD) y la baja progresiva de subsidios.
Subas en electricidad
En el caso de la electricidad, el informe señala que los mayores incrementos durante 2025 se concentraron en los usuarios de Nivel 2 y Nivel 3, como consecuencia de la reducción gradual de subsidios. En contraste, las tarifas de los usuarios de altos ingresos se redujeron en términos reales.

Durante los primeros nueve meses de 2025, la cobertura promedio del precio estacional sobre el costo de generación alcanzó el 68%, aunque el promedio general del año podría cerrar en torno al 85%. Por nivel socioeconómico, los hogares de Nivel 1 cubren el 85% del costo, los de Nivel 3 el 57%, y los de Nivel 2 apenas el 38%.
En paralelo, el sistema de transporte y distribución eléctrica y gasífera atraviesa un proceso de Revisión Quinquenal de Tarifas (RQT). Tras los ajustes extraordinarios aplicados en 2024 —con subas de hasta 298% en el AMBA—, las resoluciones publicadas en abril de 2025 fijaron un nuevo sendero tarifario y un plan de inversiones hasta 2030.
No obstante, el informe aclara que la entrada en vigencia de la RQT no implicó nuevos saltos tarifarios significativos, dado que la recomposición de 2024 ya había absorbido buena parte del atraso acumulado.
En términos regionales, las tarifas eléctricas del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) se mantienen 40% por debajo del promedio nacional, y muy lejos de las registradas en las principales ciudades de Europa.
Pese a la mejora en la cobertura de costos, las tarifas siguen lejos de reflejar plenamente los valores internacionales de la energía, lo que plantea un desafío futuro para la sostenibilidad del esquema y la inversión en infraestructura.