Crece la expectativa en el mercado
Tensión en Medio Oriente: el petróleo se dispara más de un 4%
La escalada bélica impulsa al alza el precio del crudo. El cruce entre EE.UU. e Irán pone en jaque al principal canal de exportación de petróleo. Los expertos alertan sobre un posible “shock energético global”.
Los ataques de Estados Unidos a instalaciones nucleares iraníes y la posible clausura de la principal ruta del crudo global provocaron un alza de más del 4% en el precio del barril. Las consecuencias económicas comienzan a sentirse en los mercados internacionales.
La escalada en la región alcanzó un nuevo punto crítico tras el bombardeo de aviones estadounidenses a instalaciones nucleares iraníes el sábado pasado. Como consecuencia directa, el precio del petróleo Brent subió el lunes a 77,86 dólares por barril con un incremento del 1,10% respecto al cierre anterior, según datos del sitio especializado preciopetroleo.net.
El conflicto generó un inmediato efecto dominó en los mercados globales. Las cotizaciones del Brent y del WTI reaccionaron al temor de un bloqueo en el Estrecho de Ormuz, una vía marítima por la que transita cerca del 20% del petróleo mundial.
Este temor se disparó luego de que el Parlamento iraní aprobara una moción para cerrar el paso en respuesta al ataque norteamericano. Solo resta la aprobación del Consejo Supremo de Seguridad Nacional para su ejecución.
El crudo estadounidense WTI también subió un 2,53%, alcanzando los 75,71 dólares por barril, mientras que el Brent escaló un 2,42% hasta los 78,87 dólares, tras haber tocado un máximo de 81 dólares, el más alto en seis meses.
El impacto geopolítico también se tradujo en retrocesos en los mercados bursátiles. CNN informó que los futuros del Dow Jones cayeron 250 puntos (-0,6 %), mientras que el S&P 500 y el Nasdaq descendieron 0,6 % y 0,7 %, respectivamente.
El Estrecho de Ormuz, ubicado entre Irán y Omán, es clave para el comercio energético mundial. Con apenas 34 kilómetros en su punto más angosto, por él circulan diariamente más de 13 buques cisterna que transportan 15 millones de barriles de petróleo. Su eventual cierre tendría efectos devastadores.
Analistas internacionales estiman que si Irán efectivamente cierra Ormuz, el precio del barril podría dispararse entre un 30% y un 50%, superando fácilmente los 100 dólares e incluso alcanzando los 130 dólares en un escenario extremo. Esto afectaría directamente el precio del combustible en todo el mundo: solo en EE.UU., la gasolina podría llegar a los 7 dólares por galón.
Europa también se vería impactada, especialmente por la interrupción del gas natural licuado proveniente de Qatar. Un nuevo shock energético podría generar inflación, subas de tasas y desaceleración económica.
En términos diplomáticos, el secretario general de la ONU, António Guterres, advirtió que el ataque estadounidense “marca un giro peligroso” en el conflicto. El canciller ruso, Sergei Lavrov, aseguró que "estamos ante un escenario de caos total. La Tercera Guerra Mundial podría estar muy cerca”.
Mientras tanto, decenas de buques petroleros ya están saliendo de la región, y algunos países como Grecia han pedido a sus navieras tomar precauciones extremas.
Por su parte, los países productores han intentado reducir su dependencia del Estrecho de Ormuz. Arabia Saudita cuenta con un oleoducto que cruza hasta el Mar Rojo, e Irán posee una terminal en Jask. Sin embargo, Kuwait, Catar y Baréin no tienen opciones viables a corto plazo.
En este contexto de máxima tensión, los precios del crudo se convierten nuevamente en el termómetro de una situación geopolítica volátil, con impacto global en economías que aún no se recuperan del todo de crisis anteriores.