Campos maduros
Cuenca Neuquina: cómo es la estrategia de Bentia Energy para crecer desde el convencional
Con un modelo de negocio basado en las mejoras operativas y la tecnología, la empresa apunta a consolidar su rol con los campos maduros que adquirió de YPF.
En el marco del Plan Andes, que permitió a YPF desprenderse de varias de sus áreas maduras en el país, surge una nueva compañía con la misión de revitalizar y reactivar esos campos.
Se trata de Bentia Energy, una Unión Transitoria de Empresas formada por Bentia Energy S.A. (con un 70%) e Ingeniería Sima (30%), cuyo presidente, Javier Iguacel, ofreció detalles sobre la visión y estrategias de la empresa durante un reciente webinar organizado por el Mercado Eléctrico de Gas (MEGSA).
La empresa se ha adjudicado yacimientos de la Cuenca Neuquina, con el desafío de convertir "pozos marginales" en una fuente de energía renovada, apostando a la eficiencia operativa, innovación tecnológica y al desarrollo local.
Una de las principales apuestas de Bentia Energy es la reingeniería operacional, que busca una reducción significativa de los costos operativos de entre el 30% y el 50%.
Según Iguacel, esto se logrará a través de la optimización de equipos existentes y la implementación de tecnologías de vanguardia, como los electrocompresores y sistemas de telemando.
Esta estrategia no solo busca mejorar la rentabilidad, sino también maximizar el rendimiento de infraestructuras ya existentes en la región.
Un aspecto clave de la estrategia es el desarrollo de proyectos relegados, específicamente en áreas que fueron previamente desatendidas por los grandes operadores. Estos incluyen la recuperación de pozos abandonados y el aprovechamiento del gas asociado, un recurso que muchos consideran subexplotado.
El presidente de la compañía destacó la importancia de identificar y aprovechar las oportunidades en terrenos que, debido a su alto costo operativo, fueron dejados de lado por otros grandes actores del sector.
Esta visión de "optimización de lo ya existente" es una de las claves para llevar a cabo su modelo de negocio y asegurar una producción sostenible en el tiempo.
Bentiaa Energy está comprometida con la innovación tecnológica como motor de cambio. Una de las iniciativas destacadas es la implementación de membranas para el tratamiento del CO2, una solución tecnológica que no solo optimiza los procesos de extracción, sino que también contribuye a una mayor sostenibilidad ambiental.
Además, la empresa tiene como objetivo fomentar el desarrollo local al colaborar con proveedores regionales, lo que, según Iguacel, potencia la economía local y promueve el empleo regional. En este sentido, también se prioriza la contratación de jóvenes profesionales recién graduados, contribuyendo al desarrollo del talento local.
El compromiso con la seguridad y la responsabilidad ambiental es otro pilar fundamental de la estrategia de Bentia Energy. Iguacel destacó que la empresa tiene un plan claro para el abandono responsable de más de 300 pozos en la Cuenca Neuquina.
Este esfuerzo forma parte de la visión a largo plazo de la compañía, que no solo busca optimizar los recursos energéticos, sino también mitigar los impactos ambientales de la industria.
Bentia Energy también ha adoptado una estrategia financiera prudente, basada en la generación de flujo de caja propio y la preventa de crudo. Al respecto, Iguacel resaltó que, si bien hay un interés creciente por financiar proyectos en Argentina, la prudencia es esencial debido a las fluctuaciones en el precio del petróleo y la necesidad de renegociar costos con empresas de servicios.
"La sostenibilidad del proyecto dependerá de la gestión eficiente de los recursos y de la capacidad de la empresa para adaptarse a las condiciones del mercado", afirmó.