Análisis de la Agencia Internacional de Energía
Oferta en alza y demanda moderada: el petróleo global se encamina a un posible desbalance en 2025
Los factores geopolíticos, las decisiones de producción de la OPEP+ y las fluctuaciones en los precios podrían alterar el equilibrio global este año.
El mercado petrolero global enfrenta una serie de incertidumbres en el camino hacia 2025, con las proyecciones sugiriendo que la oferta mundial de crudo podría superar la demanda.
Si bien el crecimiento de la demanda de petróleo sigue siendo el motor principal para el mercado, especialmente en Asia, los factores geopolíticos, las decisiones de producción de la OPEP+ y las fluctuaciones en los precios podrían alterar el equilibrio global en 2025.
En este contexto de alta incertidumbre, los próximos meses serán decisivos para determinar si la oferta de crudo finalmente superará a la demanda, lo que podría tener repercusiones significativas tanto en los precios del petróleo como en las estrategias de producción de los países exportadores.
A pesar de un crecimiento en la demanda de petróleo que se estima en poco más de 1 millón de barriles por día (mb/d) este año, impulsado principalmente por los países asiáticos, especialmente China, las condiciones macroeconómicas inusuales y las fluctuaciones en los precios del crudo han generado un panorama incierto.
Según las estimaciones actuales de la Agencia Internacional de Energía (AIE) se espera que la demanda mundial de petróleo crezca a 103,9 mb/d en 2025, con un aumento más significativo en comparación con los 830 mb/d de 2024.
La mayor parte de este crecimiento provendrá de Asia, donde China lidera el impulso, particularmente en la demanda de materias primas petroquímicas, mientras que la demanda de combustibles refinados parece haberse estabilizado.
Sin embargo, los últimos datos de entregas de petróleo han estado por debajo de las expectativas, lo que ha llevado a una revisión a la baja de las proyecciones de crecimiento interanual para el cuarto trimestre de 2024 y el primer trimestre de 2025, ajustándose a una estimación de 1,2 mb/d.
A nivel de oferta, la producción mundial de petróleo aumentó en 240 kb/d en febrero, alcanzando los 103,3 mb/d, impulsada principalmente por los países miembros de la OPEP+.
El futuro de la producción de la OPEP+ se mantiene incierto. Tras una caída de la producción de 770 kb/d en el año 2024, la OPEP+ podría mantener su producción estable en 2025, siempre que se mantengan los recortes voluntarios que comenzaron el año pasado. Sin embargo, el anuncio de la OPEP+ de reducir gradualmente los recortes de producción a partir de abril de 2025 podría añadir más barriles al mercado, lo que incrementaría la oferta de crudo y podría generar un exceso en la oferta global.
La situación macroeconómica también está afectando los precios del petróleo. En los primeros meses de 2025, los precios del crudo cayeron aproximadamente 7 dólares por barril, debido a un entorno económico incierto marcado por la escalada de las tensiones comerciales entre Estados Unidos y otros países, lo que ha ensombrecido las expectativas de crecimiento de la demanda.
En este contexto, los futuros del Brent cayeron a cerca de los 70 dólares por barril, los niveles más bajos de los últimos tres años, lo que reforzó las expectativas de un balance de crudo más holgado para 2025.
La situación de las reservas mundiales de petróleo también refleja este equilibrio incierto. En enero de 2025, las reservas globales de petróleo cayeron en 40,5 millones de barriles, con una disminución significativa en las reservas de crudo de países no pertenecientes a la OCDE, especialmente en China, donde las importaciones de crudo disminuyeron.
Los riesgos para las perspectivas del mercado siguen siendo elevados, principalmente debido a la incertidumbre sobre la prolongación de los recortes de producción de la OPEP+ y las tensiones comerciales internacionales.
Si la OPEP+ extiende los recortes de producción más allá de abril sin ajustar su exceso de oferta, se podrían añadir al mercado unos 400 kb/d adicionales, lo que podría generar un desajuste entre la oferta y la demanda.